México bien. Los favoritos en la cuerda floja.

Estamos llegando al momento culminante de la primera ronda en el mundial, y empiezan a pintar algunos resultados interesantes, entre ellos el que México pudiera terminar en primer lugar del grupo...

Estamos llegando al momento culminante de la primera ronda en el mundial, y empiezan a pintar algunos resultados interesantes, entre ellos el que México pudiera terminar en primer lugar del grupo G. Además, varios de los súper favoritos están en grave riesgo de quedarse temprano en la orilla, lo cual le da un sabor distinto al torneo, y por que no decirlo, le da mas interés del que de por si ya tiene. La única nota negativa que tiene esta edición ha sido la del escándalo de la venta de boletos, que ocasionó la triste consecuencia de ver los estadios semivacíos en los primeros encuentros, aunque afortunadamente la cosa ya esta mejorando un poco. Y como paréntesis, es muy criticable la exacerbada vigilancia en torno a la selección de EU, francamente creo que los terroristas tienen mejores cosas que hacer como para pensar en organizar un atentado contra veintidós cuates en pantalón corto, que para colmo, ni siquiera son gringos todos ellos. En fin, la paranoia en pleno. La madrugada de este domingo, México no durmió, de por sí este horario es el pretexto perfecto de muchos para la fiesta, el reventón y la cruda del día siguiente; ahora lo fue con mayor razón. El equipo tricolor se perfilaba a enfrentar el que en teoría era el rival más cómodo de la primera fase, la muy accesible selección ecuatoriana. Todo se prestaba para que en este encuentro se amarrara el pase a la siguiente fase, pero el susto fue grande cuando la mañana del sábado nos encontramos con la victoria croata sobre Italia, que terminaba por retrasar la potencial calificación mexicana. Aun así la esperanza era grande. Llegada la cita, pronto se dejó venir la frialdad del sobresalto: Ecuador se ponía en ventaja por conducto de nuestro viejo conocido Agustín Delgado. Sin embargo, eso fue todo lo que los sudamericanos hicieron en el primer tiempo. Igual que ante Croacia, México se volcó al frente, presionando al contrario desde la salida, además de que la tarea fue facilitada por los ecuatorianos echándose atrás a cuidar el golecito. Pero, y he ahí lo preocupante, se volvieron a cometer muchos errores en el momento de definir, pases errados y tiros mal hechos; con lo cual, apenas alcanzo para empatar al termino del primer lapso con estupendo remate de Borguetti. El inicio de la segunda parte fue la continuación de lo que se vio en la primera, con el mismo resultado: solo un gol, bien ejecutado por Torrado y que a fin de cuentas sirvió para la victoria final, pero solo fue uno, siendo que por el desempeño debieron ser mas y sabiendo que con el resultado de Croacia-Italia lo que se necesitaba era justamente goles para ayudar a mejorar el diferencial y tener mas ventaja. No fue así, y al final tuvieron que sufrir gratis con las ultimas arremetidas ecuatorianas, bien resueltas por Oscar Pérez que volvió a asumir el papel de salvador. Viéndolo fríamente, el encuentro fue casi un símil del anterior, por un lado para bien, por que los verdes volvieron a dominar; pero en contraparte para mal, por que los problemas de definición y de adecuado manejo del partido persisten. Y no se olvide que el siguiente rival es Italia, que se jugará la vida y el orgullo y con eso basta para saber que será peligroso. Aunque, por otro lado, si México maneja adecuadamente el hecho de no tener una gran presión, si se olvidan del color de la camiseta de los que están enfrente y si se les plantan como a los anteriores rivales, puede que nos demos el lujo de soñar con ser los verdugos de la “squadra azzurra”. México tiene la capacidad, solo les falta mejorar la mentalidad, dejar de achicopalarse ante los equipos grandes. Cuando destruyan esa barrera invisible, se podrá pensar en grande. A fin de cuentas, no son extraterrestes contra los que van a jugar, son seres humanos como cualquier otro, es hora de que se lo metan en la cabeza. SI DE VERAS LO QUIERE, MÉXICO PUEDE. En lo referente al resto de la actividad, las sorpresas están a la orden del día en esta copa. De entrada, la derrota ante Inglaterra, sobre todo por como se dio, pone en serias duda la capacidad de este muy inflado equipo argentino, que por muchas estrellas que traiga, no ha terminado de cuajar. Ahora tendrá que jugarse el todo por el todo ante Suecia, y los nórdicos no van a ser escalón de nadie, eso ténganlo por seguro. Otra sorpresa que amenaza con cuajarse es la de una posible eliminación alemana en primera fase. Después de la aplastante goleada ante Arabia, mucha gente (incluido un servidor) veía al equipo teutón como el equipo más consistente del torneo, pero Irlanda se encargo de demostrar que eso era solo la careta, jugándoles en igualdad de fuerzas y sacándoles el empate. Ahora, carentes de un verdadero creativo, con la lesión de su goleador Klose, y teniendo enfrente a Camerún, los germanos tienen que echar mano de toda su fortaleza para evadir el fantasma del fracaso. El que definitivamente se esta perfilando como el fiasco del certamen es nada menos que el campeón. Francia se ha visto muy mal, no hay más. Sin haber hecho todavía un solo gol y teniendo solo un punto obtenido ante la pálida sombra charrua, los galos saldrán a enfrentar a Dinamarca con la soga al cuello, y no creo que la cosa mejore mucho con Zidane en la cancha. Finalmente, otro equipo que va que vuela para ser la gran decepción es Portugal. Si no aprieta las tuercas, si no ordena su defensa y sobre todo si sus estrellas no bajan de la nube, los estaremos viendo tomar el vuelo rumbo a Lisboa mas pronto de lo que creen. Para como están las cosas, Brasil, Inglaterra y España emergen como los más serios aspirantes al título, aunque no les sorprenda ver llegar lejos a equipos como Senegal, Suecia, Irlanda, Dinamarca, el anfitrión Corea y por que no, tal vez hasta a Costa Rica y México. Este mundial se esta prestando para que suceda cualquier cosa.

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