Cuartos de alarido

Estimado lector: no cabe duda que da gusto ver el espectáculo brindado en la presente fase final, todos los partidos (salvo el Cruz Azul-UNAM de la ida) han estado a la altura de lo que se desea...

Estimado lector: no cabe duda que da gusto ver el espectáculo brindado en la presente fase final, todos los partidos (salvo el Cruz Azul-UNAM de la ida) han estado a la altura de lo que se desea ver en esta instancia, definitivamente es el nivel que se quisiera observar mas seguido en el torneo regular, pero parece perdida de tiempo pedirle peras al olmo... En lo referente a la actividad, sobresale la sorpresiva eliminación del América, escuadra que se le veía con mayores merecimientos incluso que la campaña anterior para ceñirse la corona, más no fue así. Ha caído victima de sus muchos errores en la vuelta ante Santos, prueba fehaciente de que en la liguilla uno debe tener siempre las pilas puestas o una magnifica temporada sencillamente puede irse por el caño. Aquí un recuento del resto de lo sucedido: *Las chivas se sintieron en los cuernos de la luna durante cerca de 160 minutos de la doble confrontación ante el diablo, pero a este le bastaron menos de cinco para volver las cosas a su cauce. La historia comenzó en una festiva noche en el Jalisco, con un primer tiempo poco vistoso pero con algunas pinceladas. Después en el segundo lapso Toluca despertaba con el tanto del “superdiablo” Cardozo, con lo que el feudo rojo parecía a salvo y ello motivó a su todavía técnico, Wilson Graniolati, a replegar líneas. Lo pagaría caro pues el Guadalajara mostró entrega absoluta en los últimos minutos y daba la voltereta con un trallazo de Jair Vázquez y una anotación un tanto casual de Mora. El milagro lucía viable, pero Toluca ya no concedería nada. La vuelta en la capital del chorizo se convirtió en un autentico concurso de tiro al blanco en el que Oswaldo Sánchez se comportó con singular gallardía deteniéndolo todo, pero ya no pudo mas y cual héroe trágico tuvo que tragarse la amargura de la derrota. Tres poderosos cañonazos saciaron la ira de los luciferes Cardozo, Carmona y Vicente Sánchez; haciendo prevalecer la lógica de cara a una nueva semifinal. Sin embargo queda el prietote en el arroz de la renuncia de Graniolati, todo gracias al innecesario capricho de Rafael Lebrija, mismo por el que podrían pasarle la factura mas adelante. El rebaño llora, llego mas por una proeza que por otra cosa dado el plantel que tenían, pues al momento parece que su fútbol no le da para más. Ya veremos en el siguiente torneo, ahora que entre de lleno en acción la “magia” millonaria del “gurú del naturismo”, Jorge Vergara. *En dos partidos Morelia trituró a los tecolotes. La verdad los tapatíos no tenían madera para portar la etiqueta de “caballo negro” que muchos osadamente les endilgaron, y no hicieron mas que corroborarlo en este duelo. Si los emplumados llegaron a tener alguna esperanza en la serie fue muy al inicio, con el penal que falló Navia y el gol de Donizete que momentáneamente daba la igualada. Después Morelia tuvo plena libertad de acción en la cancha de Zapopan, quienes además vieron debilitada la zaga con la perdida de Said Godínez. La cuota salió barata, tres goles se llevaban los monarcas de ventaja y en su casa únicamente se dedicaron a ampliarla haciendo mas patente su poderío sobre el endeble equipo de la cuadricula roja, que solo se dedicó a sobrellevar el partido. Jugadores como Alex, “tato” Noriega, Javier Saavedra, Omar Trujillo y Adolfo Bautista están pasando por un gran momento, magnificado todavía mas con un rival que no duró ni para el arranque. También destacó la buena respuesta de la gente, que casi llenó el inmueble pese a que todo estaba prácticamente liquidado. Morelia será un hueso muy duro de roer para los Pumas. *La larga serie de confrontaciones que pumas y cementeros sostuvieron en este 2002 al fin concluyó. Y la batalla final se la han agenciado los aguerridos muchachos de azul y oro, que saco provecho de las distracciones del adversario en el duelo de vuelta. La ida... mejor la olvidamos, no merece ni una línea. El juego de regreso en Ciudad Universitaria tuvo su buena dosis de emoción, en la que los errores de los jugadores celestes jugaron un papel clave. Cruz Azul constantemente perdía balones en su salida, dejaban pasar todo por las bandas y para colmo las distracciones del “conejo” y el autogol de Brown liquidaron toda esperanza, de nada sirvieron los goles del segundo tiempo. UNAM simplemente hizo su partido, aprovechando los espacios, atacando incansablemente y custodiando como estampillas a los contrarios. El momento de la revancha ha llegado para las huestes del Pedregal, que tras el sinsabor de hace seis meses tienen de nuevo la opción de arribar al juego por el titulo, mismo al que los universitarios no llegan desde 1991. Lo tienen todo para lograrlo, claro, si el Morelia no dice otra cosa. *Y se dio lo que pocos hubieran supuesto. La campanada se dio precisamente donde nadie se la esperaba, y los guerreros del Santos Laguna, portándose como tales, han arrebatado las enormes ilusiones que la afición azulcrema tenia cifradas de repetir color. El drama se suscitó desde el primer cotejo, con el Santos plantándose en su cancha con valentía, haciendo sentir al visitante quien era el dueño de casa. Con esta actitud y con potente disparo de Rodrigo Ruiz, los de Torreón tomaban delantera a mediados del primer periodo. Fue entonces que América decidió salir de su letargo y con una suerte de torero a cargo de Cuauhtemoc y un certero tiro lejano de Castillo, los amarillos se iban a descansar ganado. Pero los once de la comarca aun tenían algo que decir, y con un testarazo de Lillingston y la riñonuda definición del “pony”, Santos regresaba. Pero la esperanza pareció esfumarse con una nueva aparición del argentino Castillo, echando mano (para algunos literalmente) de la mala salida de Adrián Martínez. El mejor juego de la ronda de cuartos dejaba un magnifico sabor de boca al espectador, pero una misión en apariencia imposible para los hombres de la playera de rayas verdes: conquistar un territorio para ellos inexpugnable, el Azteca de la capital. Es así que muchos seguidores águilas preparaban ya el festejo para un eventual pase a semifinales. Pero el ambiente estaba enrarecido, como cuando se avecinan las tragedias, y una muy grande se vislumbraba en el destino de los de Coapa, que pecaron de soberbia y pagando costosa penitencia. Borguetti redondeaba un apoteósico retorno con el gol que adelantaba a los albiverdes. Después vinieron los fatales yerros del América, uno adelante con Moctezuma Serrato, que increíblemente volaba su remate a un metro de la portería (¿por que Lapuente sigue sin confiar del todo en Lipatin sin justificación lógica?); y el otro atrás con Villa, que con su autogol sepultó a su equipo, con todo y que tuvo una endeble reacción con el penal convertido por Blanco. El resto fue una lenta y dolorosa agonía para los amarillos, tras lo cual hubo fiesta en la comarca. Horrorosa forma de terminar, justo cuando lucían imparables, el América sucumbió victima de si mismo. Santos sigue cuesta arriba y Toluca deberá tener cuidado con este luchador escuadrón. El saldo de los cuartos de final ha sido muy positivo, y la cosa promete ponerse mucho mejor . Buenos duelos los que se vislumbran, y en donde UNAM y Toluca no la tienen nada fácil ante dos contendientes de peligro. No hay nada para nadie.

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