El tiempo pasa…

El día de hoy se cumplen exactamente 61 días desde que aquella tarde del martes 19 de Julio el entrenador argentino del Cruz Azul Rubén Omar Romano desapareció y al día de hoy su paradero sigue...

El día de hoy se cumplen exactamente 61 días desde que aquella tarde del martes 19 de Julio el entrenador argentino del Cruz Azul Rubén Omar Romano desapareció y al día de hoy su paradero sigue siendo desconocido para todos.

Al igual que en algunas naciones como Argentina, Brasil y Colombia, México vive una escalada de violencia en el que no sólo la gente del futbol sino todos los demás nos hemos vuelto rehenes de la inseguridad.

Sin embargo el mundo del balompié en específico despierta una sensación especial en el crimen organizado, ya que a diario en los diversos medios se hace referencia a las grandes cantidades de dinero que se manejan en ese deporte.

La industria del secuestro ha encontrado una mina de oro en el futbol y tras la crisis que colapsó a Argentina, mucha gente vio en jugadores y sus familiares una muy rentable fuente de ingresos y como ejemplo podemos hablar de Daniel Córdoba y Mauricio Romero (DT y jugador del Lanas respectivamente), Alfredo Moreno (actualmente en el Necaxa), Santiago Ladino (Vélez Sarsfield) Jorge Cervera (ex jugador de Querétaro) y Néstor Ruiz (Racing), así como el padre de los hermanos Milito que ahora juegan para el Zaragoza español, una hermana de los mellizos Barros Schelotto, etc…

En Brasil actualmente esta en boga raptar a las madres de los jugadores, tales son los casos de las progenitoras de hombres como Robinho (recientemente fichado por el Real Madrid), Grafite, Rogerio Fidelis, etc…

Otros casos sonados fueron el del Presidente Honorario del Real Madrid, Alfredo Di Stéfano, quien el 26 de Agosto de 1963 fue plagiado en Venezuela con fines meramente políticos, o el del artillero español "Quini", más recientemente hace unos años se  supo que el también hispano Iván de la Peña, estuvo cerca de ser privado de su libertad pero logró evadir a los secuestradores.

Hasta hace poco en México la industria del secuestro había "respetado" al mundo del futbol y eran raros los casos donde se hablaba de una situación así, pero ahora parece que la "tregua invisible" que dividía a las deidades del balompié y a los simples mortales ya no existe más.

Esta situación aparte de la rabia e impotencia que crea, hace que México sea señalado con dedo de fuego por el resto del mundo y provoca temor entre la gente que podría venir a aportar algo a nuestro país.

Tristemente podemos mencionar que en la publicación inglesa World Soccer rara vez se le da un espacio considerable a nuestro futbol, pero en su edición del mes de Agosto cuando hablan del balompié azteca destacan el secuestro de Rubén Omar Romano. Que triste y lamentable imagen se le está ofreciendo al mundo.

El caso Romano ya le ha dejado a nuestro balompié las primeras secuelas negativas y como muestra está el jugador Leandro Amaral, que había sido contratado por el Veracruz para el presente torneo, pero tras enterarse de lo sucedido al timonel de La Máquina, decidió declinar la oferta jarocha y no venir a nuestra nación.

Otro de los casos es el de Ronaldinho, el delantero brasileño del Barcelona que había sido anunciado con bombo y platillo como uno de los invitados a la Futbol Expo Show y que finalmente nunca llegó. Su ausencia se debió a que su hermano y representante Roberto de Assis (quien por cierto jugó en México para Tecos al lado de Romano), se enteró de lo sucedido al entrenador argentino y le dijo a "Dinho" que se abstuviera de venir a nuestro país para evitar algún suceso desagradable.

El 31 de Agosto del presente año, el popular exjugador del desaparecido Toros Neza y actual entrenador del Huracán de Argentina, Antonio Mohamed, señaló que en 10 días Rubén Omar Romano sería liberado por sus captores luego de que las negociaciones iban por buen camino. Ha pasado ese plazo y se sigue sin saber del estratega.

Al margen de de este insano gusto que ha despertado el mundo del crimen organizado, vale mencionar que el escritor colombiano Gabriel García Márquez relata en su obra "Noticia de un secuestro", que en el rapto del periodista Pacho Santos, sus captores llevaban una prisa inusitada y que mas allá de desparecer prontamente a su víctima, su intención era llegar a ver el encuentro entre Santa Fe y Caldas, el cual por cierto culminó con empate a 2. Curioso verdad.

El tiempo pasa y la familia del futbol sigue esperando a que Rubén regrese sano y salvo y sinceramente deseamos que estos casos no se vuelvan a repetir en ningún lado.

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