Identidad desconocida

En el año 2002 llegó a las salas de cine de Hispanoamérica una película estadounidense de acción denominada "Identidad desconocida" (The Bourne Identity era el nombre original).

En el año 2002 llegó a las salas de cine de Hispanoamérica una película estadounidense de acción denominada “Identidad desconocida” (The Bourne Identity era el nombre original), y hoy en México y sin que sea algo irreal, nos topamos con un club que ofrece esa cara.

El caso nos remite ni más ni menos que a las Chivas, oncena que es la más laureada con 11 títulos de Liga y que para muchos es la más popular del país, pero que hoy atraviesa por momentos turbulentos que van de lo deportivo a lo directivo.

Transcurridas 6 Fechas del Torneo Clausura 2012, al popular Rebaño Sagrado se le encuentra en el último lugar de la Tabla General y también con un decepcionante arranque en la Copa Santander Libertadores, donde con muchos apuros lograron empatarle al ecuatoriano Deportivo Quito sobre la hora en el Estadio Omnilife.

Previendo que el panorama se oscurecería, Jorge Vergara Madrigal, Propietario de esta escuadra, decidió (como ya había hecho anteriormente), cortar por lo sano y aceptar la renuncia de Fernando “Sheriff” Quirarte, todo para que la Dirección Técnica recayera en las manos de Ignacio Ambriz.

Independientemente de la decisión de cambiar de entrenador como de calzones, mi cuestionamiento sería ¿Por qué sigue llevando a hombres que trabajaron con Javier “Vasco” Aguirre si antes la fórmula no le ha dado resultados?

Primero fue Omar Arellano, quien siendo Auxiliar Técnico de Aguirre en el Atlético de Madrid decidió dejar la institución “Colchonera” para llegar a La Perla Tapatía con los Rojiblancos y tras la destitución de Efraín Flores, asumió el cargo por únicamente 2 Fechas y luego se fue tan rápido como llegó en el Torneo Clausura 2009.

Seguramente Jorge Vergara quería contratar a alguien “bueno, bonito y barato”, que ya contaba con una experiencia previa en el extranjero, lo que le daba un plus por encima de los entrenadores que nunca han salido de México y al final, no pasó nada.

Con Ignacio Ambriz, también fiel escudero del “Vasco”, seguro que pensó que el Rebaño Sagrado podría tener un gran resurgir, pero a lo pronto no se ve por dónde este equipo pueda levantar la cara. Parece que la lección de traer a la gente que estuvo en Europa no fue aprendida por el Mandamás de las Chivas.

Por si fuera poco el polémico empresario avivó el fuego en su combinado cuando tras la renuncia del “Sheriff” aseveró que “dije que entregamos un Ferrari y nos devolvieron un Volkswagen” y remató diciendo que “el culpable es el Cuerpo Técnico. En este caso es muy simple, el técnico fue muy claro al señalar que se iba porque no podía lograr el camino del equipo”.

No se necesita ser un genio para darse cuenta que todo proceso lleva tiempo para que de resultados, si el señor Vergara no cree eso que mire al Barcelona, quien hasta antes de vivir el momento dorado por el que atraviesa, sufrió sangre, sudor y lágrimas, pero con paciencia el objetivo se llevó a buen puerto.

Fernando Quirarte no fue el único objeto de su ira desenfrenada, también la padecieron jugadores como Gonzalo “Gonzo” Pineda, Sergio Amaury Ponce, Miguel Sabah, entre otros, y el objetivo de esto ¿Cuál fue?

¿Acaso que los jugadores que ya prestaron sus servicios (independientemente del rendimiento) devuelvan esa paga? ¿El objetivo era hacerlos sentir mal? ¿O acaso se pretendía manchar su nombre?

Tristemente esto en lugar de lograr que su tropa cierre filas crea una estructura débil, ya que ¿Quién se va a sentir contento con un jefe que sabes que después de partir hablará pestes de ti? Y es que vale recordar que nadie somos eternos ni indispensables en ningún lugar.

Jorge Vergara debería recapacitar más sus actos, ya que como todos posee virtudes y defectos, pero de una cosa estoy seguro, es una persona con una inteligencia y potencial increíble, ya que no por nada la vida lo ha llevado al sitio donde está.

Tristemente a veces da la apariencia que en muchas ocasiones se preocupa más por la parte comercial que por la deportiva y eso es lo que vemos hoy día. Chivas tiene un estadio que no le envidia nada a los de primer mundo, mueve una mercadotecnia impresionante y para al final, parece que deja la parte que al aficionado le importa, la de los resultados en el terreno de juego.

El cambio que tanto quiere y merece la afición de Chivas va a llegar ¿Cuándo? Esa es la gran incógnita que de momento únicamente Jorge Vergara puede resolver, para que el Rebaño Sagrado deje de presentar una “Identidad desconocida”.

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