Una vez más, Miguel Herrera y su idea de portar un micrófono

El DT del América, Miguel "Piojo" Herrera, ya no aguantó más y tras la "injusta" expulsión que sufrió según él por parte del Árbitro Jorge Antonio Pérez Durán, decidió tomar cartas en el asunto.

El estratega del América, Miguel “Piojo” Herrera, ya no aguantó más y tras la “injusta” expulsión que sufrió según él por parte del Árbitro Jorge Antonio Pérez Durán, decidió tomar cartas en el asunto.

En el duelo de la Fecha 11 del Torneo Clausura que se celebró en el Estadio Azteca y que se saldó con victoria para las Águilas de 2-1 ante los Pumas, al técnico de los otrora “Millonetas” se le solicitó que abandonara su zona técnica y se dirigiera a los vestidores al minuto 82 tras protestar las decisiones del Nazareno.

Al final del compromiso, las cámaras de "Televisa" grabaron al timonel pidiéndole explicaciones al Cuerpo Arbitral del porqué de su expulsión, pero estos se limitaron a ignorarlo, lo que seguramente hizo estallar su furia, ya que como se recordará Miguel Herrera es un hombre temperamental, lo demostró muchas veces en su faceta de jugador y hoy desde la banca no va a cambiar su forma de ser.

El 16 de noviembre del 2011, día en que fue presentado en Coapa por el Presidente Deportivo, Ricardo Peláez, se le recordó que su presencia en la banca era fundamental, por lo que el “Piojo” se comprometió a portarse bien, pero hasta el momento no ha sido así.

Tras el desaguisado que tuvo con el Silbante Jorge Antonio Pérez Durán, el miércoles 21 de marzo el entrenador tuvo a bien señalar en su conferencia de prensa en el Nido que “lo que sí voy a usar un micrófono o una grabadora para que entonces, no tengan chance alguno de poder echarme o si lo hacen, ahí están las pruebas”.

Después de eso añadió que “no lo he hecho, pero lo estoy pensando, porque a fin de cuentas ¿Cómo me defiendo, a quién le digo?”, convencido que Jorge Eduardo Gasso Flores, Cuarto Árbitro de ese compromiso, estaba de su lado, pero que evidentemente no podía dejar mal parado a un compañero del gremio por defenderlo a él.

Finalmente remató diciendo “si tengo una grabadora y escuchan todos lo que estoy diciendo dentro del terreno de juego y hay una sanción, se la mando a la Comisión Disciplinaria. Ahí está lo que dije durante los 90 minutos”.

Según el popular “Piojo”, él jamás ha usado una grabadora o micrófono para defenderse de los nazarenos, pero ¿Será que ya se le olvidó que sí hizo eso?

El viernes 17 de febrero del año 2006 publiqué una editorial denominada “La diadema indiscreta”, y en ella hacía referencia a las múltiples veces que entrenadores o silbantes usaron estos accesorios para diferentes fines.

Ahí señalé que el domingo 8 de septiembre del 2002 en el marco de la Jornada 6 del Torneo Apertura celebrado en el Estadio Azulgrana de la UTN en el compromiso Atlante 1-4 América, Herrera, por ese entonces entrenador de los Potros de Hierro, se acercó mañosamente a dialogar con el Árbitro José de Jesús Robles al final del primer tiempo (portando un micrófono), pero al percatarse de la acción el Silbante le solicitó que se lo quitara.

Después de la tormenta llegó la calma a la persona de Miguel Herrera, ya que el pasado jueves 22 de marzo, previo al vuelo de las Águilas a Morelia, el “Piojo” hizo énfasis en que “yo dije que me iba a grabar yo, no a los árbitros, pero a final de cuentas no lo voy a hacer porque uno de repente piensa tonterías o estupideces y luego las dice, que es peor”.

Está claro que sus polémicas declaraciones no sentaron bien en los altos mandos azulcremas, tal y como reconoció Ricardo Peláez, quien en entrevista para la cadena de radio “TDW” señaló que "nunca va a salir a la banca con una grabadora y de eso me voy a encargar yo. Ya platicamos fuerte y Miguel tiene que hacerse consciente que en el América, por lo menos mientras esté yo, no se va a dar esta situación. Al contrario, apoyamos a la Comisión de Arbitraje".

De momento las estadísticas de la Federación Mexicana de Futbol muestran que en total el oriundo de Cuautepec, Hidalgo ha sido expulsado 26 veces desde que decidió dedicarse a ser entrenador, siendo su peor Torneo el Apertura 2003, cuando al frente del Atlante fue mandado al vestidor por indisciplina en cuatro oportunidades.

Como se menciona líneas arriba, Miguel Herrera siempre ha sido un hombre de carácter fuerte, pero ahora que por fin le ha llegado su gran oportunidad de dirigir a uno de los denominados “equipos grandes”, no deberá desaprovechar la ocasión, ya que el América puede ser su trampolín para cosas más importantes o puede implicarle el retorno a escuadras medianas, donde difícilmente podrá aspirar a algo.   Sígueme por twitter en @kaiser_sandoval

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