El problema del arbitraje mexicano

El problema del arbitraje mexicano sigue siendo el mismo, la falta de saber calificar adecuadamente las faltas, lo que lleva a una buena parte de los árbitros a cometer errores.

El problema del arbitraje mexicano sigue siendo el mismo, la falta de saber calificar adecuadamente las faltas, lo que lleva a una buena parte de los árbitros a cometer errores que se reflejan en el resultado final de los partidos. Una cosa distinta es no poder apreciar en ocasiones una acción de juego y por lo tanto no señalarla adecuadamente y otra distinta es ver algo y calificarlo mal lo cual se vuelve preocupante en extremo.

Voy a citar varios ejemplos de lo anterior  que ocurrieron en esta Jornada 8. El primero y el más notorio es el penal que se marca en contra del equipo Tigres cuando se ve claramente que el delantero de Pachuca al penetrar al área y querer pasar entre dos defensores se choca con uno de ellos que inclusive intenta quitarse para evitar el contacto y el árbitro Jesús Fabricio Morales marca como penal, al minuto 22, que Leobardo López convierte en el gol del local. Error grave al no saber calificar una falta o lo que simplemente es un choque provocado por el propio delantero.

Más adelante en una acción dentro del área de Pachuca en que Edno Roberto Cunha salta para cabecear un balón hacia gol, pero primero empuja al adversario y luego hace contacto con el esférico, no se marca nada y propicia el gran enojo del mismo Leobardo López y de Néstor Vidrio recibiendo sendas tarjetas amarillas ambos al minuto 39 de juego. Esto fue un error de apreciación al no ver la falta del atacante.

En otro juego, Atlante-América, se dejan de mostrar dos claras tarjetas rojas. Una a Gerardo Castillo al minuto 19, cuando Benítez se iba a ir solo con el balón y lo toman por el cuello en el aire para derribarlo, siendo, de haberse escapado, una manifiesta oportunidad de gol, pero lo único que sale es una tibia amarilla nada más con la excusa de estar lejos de la portería tal vez.

La ley no mide distancias ni tipos de faltas y sólo manifiesta que ante la comisión de una falta de cualquier tipo que impida la oportunidad manifiesta de gol se debe de sacar la roja (su Asistente 2, Víctor Barreto, no lo ayuda).

La segunda roja es un claro pisotón de Arroyo a la entrada del área americanista con la clara manera de jugar usando una artimaña deliberada de pisar a propósito a su adversario y allí no se precia nada por parte de Mauricio Morales y deja correr, con el claro enojo de Mosquera sobre el atlantista. Para el Asistente 1 abría que decir que se le fue el fuera de lugar de Vizcarrondo en ocasión de su gol, ya que desde el toque, el azulcrema estaba muy ligeramente adelantado. En descargo del Asistente 1, Marcos Quintero, hay que decir que esos tiros cruzados y el arranque de los delanteros son difíciles de apreciar y en la duda dejó seguir.

Otra jugada que no se marcó y que fue directa al marcador fue el segundo gol de Monterrey, donde al toque del balón por parte de De Nigris había un jugador de los Rayados con más de medio cuerpo dentro del marco pero los pies dentro del campo y afectando directamente el movimiento del portero poblano por lo que no debió contar ese gol y si bien fue una jugada rápida y con muchos hombres dentro del área y cerca de la acción era evidente que este jugador estaba en posición ilícita pero se dejó correr por parte del Asistente 2, Mario López.

El que si no estuvo acertado fue Roberto García Orozco que comienza muy bien expulsando a el potosino Isaí Arredondo por una clara plancha sobre la espinilla del adversario al minuto 27 del primer tiempo, pero en el 68’, hay una peor de Adrián Velazco y sólo saca una tibia amarilla (error de aplicación de las reglas) y un minuto después el mismo jugador da un claro golpe con el brazo en la cabeza y luego en la cara de su adversario y apenas se saca una segunda amarilla (claro, dicen muchos que igual se tenía que ir, pero la verdad es que las dos eran de tarjeta roja). Y al último, Villaluz también es perdonado cuando en el 88’ cuando hace una entrada por detrás con fuerza  excesiva y sólo se le muestra la tarjeta amarilla.

Miguel Ángel Ortega hizo lo mismo con un jugador de Xolos en el 56’, Juan Pablo Santiago; cuando  en una dura entrada por detrás le muestra apenas la segunda amarilla y aunque el resultado era el mismo (roja) de acuerdo con las reglas no debe de ser así ya que la jugada era el uso de una fuerza excesiva. Además, en ese juego se le anula en el primer minuto un gol legítimo a Xolos señalándole un fuera de lugar inexistente por parte del Asistente 1, Miguel Ángel Vizcaya.

Y en el último juego entre Chivas y Santos, Marco Antonio Rodríguez no marca una falta clara de Marco Fabián ya que antes de cabecear para gol, empuja ligeramente a Osorio para desplazarlo  de manera que él quedó solo para convertir. En el segundo gol de Guadalajara también existe una ligera posición adelantada de Érick Torres. Desde que es tocado el balón en el tiro libre, el

“Cubo” arranca medio cuerpo delante de su defensor y cuando Oswaldo suelta el balón, Torres, sacando provecho de su posición adelantada, convierte el tanto.

En fin, la verdad es que en esta jornada se presentaron bastantes errores arbitrales, tanto de apreciación como lo que es peor de interpretación de las reglas del juego, pero como dijo el Tuca… “Yo no juzgo si fueron errores a favor o en contra, eso que lo haga la gente que le toca hacerlo”.

¿De verdad Aarón y compañía lo harán?, ¿usted qué opina?

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas