El análisis de la Jornada 10

La Jornada 10 mejora la situación de los trabajos arbitrales ya que en varios de los partidos los silbantes actuaron con éxito como por ejemplo en el Guadalajara-Cruz Azul.

La Jornada 10 mejora la situación de los trabajos arbitrales ya que en varios de los partidos los silbantes actuaron con éxito como por ejemplo en el Guadalajara-Cruz Azul, en el que joven Jorge Antonio Pérez hace un buen trabajo en situaciones que por momentos se tornaron difíciles. Conduce apropiadamente el juego y mantiene la disciplina adecuadamente aunque por allí hubo un codazo de Cruz Azul que no pasó a mayores que bien pudo ser la primera tarjeta roja del partido pero no pasó a mayores. En la ocasión en que Néstor Araujo perdió un zapato lo hizo salir correctamente del terreno de juego porque es una infracción al reglamento jugar sin el calzado, aunque en realidad no es necesario detener el juego o esperar para reanudarlo que el jugador se retire completamente del mismo ya que basta con indicarle que lo haga, para que no pueda participar  nuevamente hasta ponerlo en orden. Y si al momento de retirarse toca el balón en juego se le marcaría un tiro libre indirecto y además una amonestación por conducta antideportiva porque el jugador sabe que no debe de participar hasta regresar al campo con su uniforme en acuerdo con las reglas del juego. Interesante porque como árbitro joven hay que enseñarle por parte de los instructores que no hay que detener el juego para que salga y se ponga en orden ya que en el espíritu de las reglas lo importante es la continuidad del mismo, cosa que tampoco hizo al momento de la señalización del penal al final del partido en que por una razón o por otra demoró la ejecución en más de 5 minutos, lo que es totalmente impropio de acuerdo con el mencionado espíritu de las reglas. Quien tuvo una actuación más que destacada fue el Asistente 1, Carlos Ayala, quien fue el que le indicó que Araujo le había dado un cabezazo a Érick Torres dentro del área con el balón en juego y aunque no estuviera en disputa entre ellos el elemento reglamentario suficiente para señalar la pena máxima es que el balón precisamente esté en juego en cualquier parte de la cancha. Así pues, una gran asistencia de Carlos Ayala que además termina por definirse el juego con ese penal. Y no es la primera vez que lo hace en este campeonato ya que en la primera jornada en el juego Monarcas-Xolos el árbitro Sanjuanpa había sancionado un tiro libre indirecto dentro del área por simulación y en el momento que se dirige hacia el jugador mostrándole la tarjeta amarilla Carlos le dice que sí hubo un contacto sobre el tobillo del jugador de Monarcas por lo que se marca adecuadamente el penal. Qué bueno que haya asistentes de esa categoría capaz de sacar adelante la aplicación correcta de las reglas del juego haciendo que se cumpla la justicia deportiva dentro del terreno. Mauricio Morales hace un muy buen trabajo también en Jaguares-Tigres y sería bueno que en su último año se le dé todo el apoyo a alguien como él que ha tenido una buena trayectoria y que además es un buen árbitro y no lo digo sólo por él, sino también por el beneficio de los equipos que se merecen que les den el mejor servicio de arbitraje posible. Más ahora que se empieza a definir el torneo arriba y abajo en la zona de descenso. El mal trabajo de la semana estuvo a cargo de Alfredo Peñaloza, quien empezó muy bien con la expulsión de José Sand apenas a los 6’ de juego por un codazo a Vizcarrondo, pero no pudo mantener ese nivel disciplinario cuando Ábrego le propinó un planchazo directo al tobillo de Benítez y no se animó a realizar la segunda expulsión a los 16’ minutos de iniciado el partido. Como tampoco expulsó a Juan Carlos Medina, quien fue amonestado a los 14’ y al 37’ comete una falta clara para que un jugador de Xolos se vaya directo hacia el área con cierto peligro y no saca la segunda tarjeta para el americanista por lo que generó el enojo de todo el estadio ya que no se medía con la misma vara. Aunque al 73’ expulsa adecuadamente a Egido Arévalo, quien mete otro planchazo infame. No entiendo por qué no se puede mantener un mismo nivel de juego durante todos los minutos del partido lo cual termina por hacer que lo que se hace bien se diluya frente a lo que se hace mal; siendo totalmente inconsistente. Por último, en el juego de Pumas-Estudiantes hay una jugada interesante entre Leaño y Bravo. Cuando el delantero auriazul se iba a meter al área con balón controlado, el “Cheto” se tira una tijera para tratar de alcanzar el balón y no llega, pero al caer por abajo toca a Bravo derribándolo. Para los que se sorprendieron y se preguntaban por qué marcó un tiro libre indirecto allí está la explicación clara y si no que vean de nuevo la jugada y ese detalle precisamente. Además debió de ser tarjeta roja por impedir una manifiesta oportunidad de gol. También en el segundo tiempo le dan un ligero empujón por la espalda a Cacho dentro del área de Estudiantes suficiente para hacerle perder el equilibrio y no pudiera controlar el mismo. Lástima porque lo había hecho bien y con un gran esfuerzo físico para estar cerca de las jugadas.

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