Análisis arbitral de la Euro

En esta Euro 2012 hemos visto un estilo de futbol diferente y sobre todo un arbitraje que ha tenido muchos problemas para culminar sus trabajos de buena manera.

Ciertamente el estilo de futbol de Europa es diferente al del resto del mundo y especialmente más notorio cuando lo comparamos con el de América. Es de mayor intensidad, más velocidad y más potencia física. Los jugadores simulan menos las faltas y piden a árbitro menos tarjetas en casi todos los partidos que le simplifica la tarea al encargado de aplicar las leyes del juego.   Sin embargo en esta Euro 2012 hemos visto un estilo de futbol diferente y sobre todo un arbitraje que ha tenido muchos problemas para culminar sus trabajos de buena manera. Y esto lo vimos desde el primer partido cuando el español Velazco Carballo dirigió el juego Polonia-Grecia realizando un mal trabajo. Los españoles no se han caracterizado por tener buenos árbitros en su historia a pesar de que tienen en el Presidente de su federación al Presidente del Comité de Árbitros de la FIFA y hasta el Mundial pasado, al Jefe del Comité Técnico del arbitraje del mismo organismo, García Aranda, que no llegó a continuar después del resultado de Sudáfrica 2010. Hoy en su segundo partido el mismo árbitro español no sancionó una claro penal contra Alemania cuando en el minuto 75 y con el marcador 1-1 hay un jalón de camiseta cometido por Budstuber   para impedir que el delantero Bendtner pudiera entrar a rematar con comodidad al borde del área grande y casi sin marcación frente al portero. Decisivo en el partido pudo este penal ser si se hubiera marcado de acuerdo con las reglas. Pero más errores se vieron de manera lamentable en el otro juego entre Holanda y Portugal dónde el italiano Nicolás Rozzeli dejó sin sancionar una buena cantidad de faltas, especialmente cometidas por Holanda -equipo que ha perdido el estilo de futbol total y de la mano de ello se ha vuelto un equipo más golpeador que eficaz-. Y lo malo de todo esto es que el árbitro europeo no está acostumbrado al juego mal intencionado sino al viril pero leal. Hoy la paridad de fuerzas a hecho que los jugadores hayan adquirido otra perspectiva para jugar y van mucho al hombre, como la entrada desleal por detrás y con el uso de una fuerza excesiva de Jetro Willems quien sólo vio una tímida tarjeta amarilla. Decimos que son estilos diferentes de juego y de arbitraje, pero las reglas no cambian de acuerdo a quienes jueguen o dirijan los partidos, ésas son las mismas 17 en todo el mundo y para todos los partidos. Esa entrada es de tarjeta roja donde quiera que sea. Dejó además e sancionar dos penales contra Holanda, uno al inicio por sujetar, y otro en el 21’ del primer tiempo por zancadilla dentro del área y con el balón en juego. Lo cierto es que cuando vemos todos estos acontecimientos y decisiones equivocadas, no por desconocimiento sino por falta de personalidad en los árbitros, nos damos cuenta que lo que está fallando en el mundo no son ellos, sino los encargados de prepararlos y luego escogerlos para los diferentes torneos. Para que un hombre salga a la cancha sin miedo a aplicar las reglas y mostrar las tarjetas , especialmente las rojas, debe de tener atrás un equipo de instructores y directivos arbitrales que le den el respaldo y todo su apoyo para que, sin inhibiciones de ningún tipo, puedan tener la tranquilidad y la fuerza moral y personal para sancionar adecuadamente a todo aquel que se lo gane. No se pude tener gente que sea “corderito” fuera y “león” dentro del campo, esa dualidad no existe. El profesionalismo debe ir encaminado a fortalecer todas las virtudes físicas y técnicas de cada árbitro y no a que sirva como instrumento de dominio y manejo de las circunstancias. Por temor a perder la buena paga han dejado que en la cancha crezca la violencia y el engaño… “mejor no sacar tarjetas para no hacer enojar a los que nos pagan”. Mala conclusión y peor resultado.

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