Análisis arbitral de la Euro

Muchos son los aspectos que se deben puntualizar sobre el arbitraje en la Eurocopa, después de ya concluido este evento.

Muchos son los aspectos que se deben puntualizar sobre el arbitraje en la Eurocopa, después de ya concluido este evento. En primer punto, el experimento de los árbitros asistentes de gol no tuvo los resultados que se podían esperar en cuanto a la ayuda y apoyo para con el árbitro central. Hubo jugadas en las que pudieron hacer mucho más y no lo hicieron, ya que su intervención fue muy acotada por la propia dirigencia del futbol que los limitó solamente a ser asistentes de gol, concurriendo en otro tipo de jugadas siempre y cuando el árbitro central así se los solicitara. Sin embargo, en el momento crucial -que fue el gol de Ucrania contra Inglaterra- fallaron estrepitosamente generando una sensación de malestar y sobre todo de desconfianza, ya que nadie se explica cómo un hombre a tres metros de la acción no pudo otorgarlo, ni decirle al árbitro central que la anotación había ocurrido. Fue entonces cuando Blatter declaró que ya era necesario pensar en la tecnología y aceptó por primera vez que era algo muy necesario para el futbol. Eso lo dije al término del mundial 2002, un torneo lamentable para la imagen del arbitraje mundial. La tecnología no es simplemente el uso de la televisión para resolver jugadas que los árbitros no puedan ver deteniendo las acciones para revisar las imágenes y actuar en consecuencia, sino que es el uso de ciertos avances como chips y cámaras que determinen sin lugar a error y en tiempo real si es gol o no. También las imágenes pueden ser usadas para saber si una falta es dentro o fuera del área en caso de duda y no cometer una injusticia en una marcación que puede cambiar el rumbo de un partido. Deberá siempre ser usada para jugadas de posición y no de interpretación, para así evitar yerros garrafales que ponen en duda inclusive la integridad de los hombres que aplican las leyes del futbol. Después de lo visto, de la poca intervención de esos hombres de gol y de sus fallos equivocados, es necesario seguir pensando que se puede hacer algo más para ayudar al sistema de control del juego, que se ha quedado muy atrás del juego mismo. Sin embargo, ayer vimos un buen trabajo arbitral de Pedro Proenca que este año dirigió las dos Finales de mayor trascendencia en el futbol europeo como la Champions y la Eurocopa. Sólo dos tarjetas bastaron y apenas 24 faltas en todo el juego mostraron que cuando los equipos salen a jugar dentro del Fair Play, el árbitro tiene una tarea más sencilla que es la de marcar las faltas y ocuparse menos del control de la disciplina, lo cual simplifica su trabajo. Tal vez su único error fue no marcar un penal sobre Sergio Ramos en el segundo tiempo cuando éste último fue empujado flagrantemente dentro del área penal italiana. Afortunadamente, el juego ya estaba resuelto.

Bien por el arbitraje porque es rescatable en muchos aspectos después de esta Final, también bien porque debe de ser el fin de un experimento que no funciona y es muy caro y también porque el Presidente de la FIFA admitió que ya es necesario hacer algo más para apoyar a los árbitros.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas