Decepcionante arbitraje de la J14

¿Hasta dónde habrá que llegar para que esto cambie, a que sucedan hechos más graves aún?

El arbitraje es un punto toral dentro del futbol. La tranquilidad de este deporte, así como también la seguridad, la confianza y el buen desarrollo de un torneo, e incluso de las mismas instituciones que componen el futbol, dependen de tener los dos pilares que las sostienen y le dan credibilidad: las Comisiones de Árbitros y la de Disciplina. Si una o las dos fallan todas las estructuras se derrumban y terminan por afectar el buen  desempeño del juego. Es por ello que estas comisiones y el futbol en general deben de estar conformadas por personas que hayan practicado el deporte en las diferentes áreas que lo componen y si no es así, por lo menos deben estar sus dirigentes asesorados por verdaderos expertos en la materia dentro de cada área. En muchas ocasiones cuando ha habido fallas en el ámbito del arbitraje  le echamos la culpa al área técnica (Carlos González y compañía) pero cuando todos andan mal como en esta Jornada 14 -que ha sido la peor en muchísimos años- no pueden ser sólo ellos los que están trabajando mal. Hay un responsable directo: es la Comisión de Árbitros que dirige Rafael Mancilla Orvañanos. Quien decide quienes arbitran cada semana es él y quien pone y repite árbitros que no han trabajado bien no es simplemente la Comisión Técnica, sino el mismo presidente. Cuando un árbitro tiene una mala tarde es entendible pues a todos nos ha pasado, pero cuando un árbitro tiene un mal torneo y, más aún, cuando  tiene malos torneos y sigue portando gafete de internacional  y sigue recibiendo designaciones, el culpable no es el árbitro ni la Comisión Técnica sino la propia Comisión y su Presidente. Esta jornada fue lamentable desde el inicio, el viernes pasado, con dos trabajos muy deficitarios: el de Jaguares-Puebla, que se perjudica a La Franja con la no expulsión de Arizala al minuto 26. Éste pisó en la cabeza a un adversario derribado dentro de su propia área y no pasó nada ya que Ayala no marcó ni falta. También se equivoca cuando Leiton Jiménez hace el primer gol de Jaguares en el minuto 47 en clara posición adelantada y José Santana no marca el fuera de lugar. O como cuando el mismo Arizala mete una plancha y se le sanciona con tarjeta amarilla y luego, unos minutos más tarde, Rey hace lo mismo y sólo se marca la falta. Los jugadores se desorientan por no aplicar un mismo criterio en jugadas idénticas. Pero el peor error fue al 83’, cuando hay un claro jalón dentro del área de Puebla sobre el mismo Arizala en claro penal y el árbitro -a dos metros- no marca nada. Ni hablar del trabajo de Isaac Rojas en Xolos-Cruz Azul que fue muy triste.  A los 10’, el asistente Alberto Morín señala a Riascos un fuera de lugar que no era y anula un gol de Xolos. El árbitro dejó de marcar un sinnúmero de faltas como una clara a los 20’ en contra de Xolos y de ahí deriva un pase largo para que el “Chaco” Giménez fuera empujado por la espalda dentro del área sin que se sancione tampoco el penal. Durante el primer tiempo se pegaron a cansar, y tanto, que fue evidente como ambos técnicos salieron al finalizar el primer tiempo en clara evidencia de que se ponían de acuerdo para hacer que sus jugadores le bajaran para el segundo tiempo… lamentable. Pero el segundo tiempo fue peor ya que a los 20’ hubo una clara falta fuera del área cometida por Perea y Rojas la sanciona dentro como penal y su asistente lo avala. Marco Rodríguez en América-León dejó de marcar un penal claro en el 86’ contra América en el pico del área. También había dejado de marcar otros en el primer tiempo. A los 5’ Nacho González choca de manera imprudente a Benítez. Y muchas otras faltas las dejó sin sanción como el empujón de Raúl Jiménez sobre Magallón que casi culmina en gol. Roberto García en el Pachuca-Monterrey dejó de marcar un claro penal por mano en el área de Monterrey y anuló gol de Tamudo por fuera de lugar que no existió. Me falta espacio para comentar todo lo malo de la jornada pero lo peor fue lo sucedido en Zapopan en la División de Ascenso cuando en batalla campal todos se agreden y corretean y golpean con los puños y los pies por toda la cancha y el comisario recibe una llamada que le comunica al árbitro central Mauricio Martínez de Cuernavaca y le ordena que no expulse demasiados jugadores para que el partido se termine y él cumple obedientemente. Sé quien realizó la llamada, pero no tengo cómo demostrarlo por eso no publico el nombre, pero los protagonistas saben que lo que afirmo es cierto. Gravísimo lo sucedido, violatorio de todas las normas, reglamentos y disposiciones legales dentro del futbol. Pero todos parecen estar satisfechos con lo que se ha hecho del arbitraje hoy día. ¡Qué peligroso y grave es todo esto! Ya hubo un fracturado por una entrada por detrás que quedó impune y el árbitro siguió dirigiendo sin problemas. ¿Hasta dónde habrá que llegar para que esto cambie?, ¿A que sucedan hechos más graves aún?

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