Análisis arbitral de la Jornada 4

Esta semana tuvimos un mejor arbitraje en términos generales destacando la actuación realizada en el Pumas-Atlas por Roberto Ríos.

Esta semana tuvimos un mejor arbitraje en términos generales. Destacando la actuación realizada en el Pumas-Atlas por Roberto Ríos quien llevó muy bien las acciones y permitió jugar con fluidez, pero sin desmedro la marcación de las faltas, ya que en muchísimos partidos se ha confundido en dar o dejar de marcar las faltas. Tiene personalidad y se desplaza muriendo en el campo, pues aprovecha su condición física y su estatura para hacer largos recorridos con buena velocidad y alcance, lo que le permite estar cerca de las acciones y tratar además de buscar siempre un correcto ángulo visual para poder apreciar con acierto. En la jugada previa al gol de Atlas que define el partido no existe falta, pues es un choque normal y de ahí se deriva el gol. Muy buena actuación siendo el mejor de la semana en esta Jornada 4. Otra buena actuación fue la de Fernando Guerrero el viernes por la noche en el Monarcas-Xolos. Está mucho mejor el no colocarse en el papel protagónico del espectáculo como lo había hecho en temporadas anteriores y así es mucho mejor árbitro, por suerte aprendió mejor su rol en el campo y esto va en beneficio del partido y de él mismo, por supuesto. Finaliza su accionar señalando un penal a favor de Xolos que Pellerano desperdició. La falta no era fácil de ver porque es un jalón del brazo dentro del área pero no era la manera de sancionar así el penal al final del juego.

Ojalá continúe por ese camino y dé actuaciones como las de esta jornada donde supo mostrar las tarjetas adecuadamente y le dio certeza y rumbo al partido dentro de la legalidad y el fair play.

Otro buen trabajo fue el del joven en la Primera División como Erick Jair Miranda en el juego de Jaguares-León, si bien al minuto 2 deja sin tarjeta amarilla a un jugador del bajío por una barrida temeraria por detrás, hizo presumir que no sancionaría con oportunidad las faltas y sobre todo que no aplicaría adecuadamente las tarjetas, lo cierto es que corrigió a tiempo y comenzó por mostrar adecuadamente las mismas, lo que calmó los ímpetus de un juego que inició tenso, pero le dio rumbo correcto, especialmente en el segundo tiempo al mostrar la segunda amarilla a Edwin Hernández por atropellar de manera temeraria a su adversario, al cual golpea en la cara y lo deja sangrando de la nariz. Una buena actuación también fue la de Miranda, y es de esperar que siga en ese camino. Pero hubo en otros partidos penales que no fueron sancionados adecuadamente. Por ejemplo en el Cruz Azul-Puebla un claro jalón dentro del área que le hicieron a Pavone, que terminan por derribarlo cuando centró desde el lado izquierdo.

El árbitro debe estar siempre atento a estos incidentes dentro del área cuando se envían los centros, y no quedarse ideando el balón, porque en el aire no se produce nada, sino hay que observar y calcular hacia dónde va a caer porque allí va a ser disputado y es donde se producen las faltas. Le pasó a Toño Pérez en Puebla-América en el primer gol de Jiménez, que fue empujón del americanista, y ahora a Miguel Chacón, quien había realizado un buen trabajo en general pero se le fue ese claro penal que afortunadamente no termina por incidir en el resultado final.

También le ocurrió a César Ramos en el Tigres-América en una falta contra Damián Álvarez, que al entrar al área lo sujetan y termina por mostrarle tarjeta por supuesta simulación; tampoco influye porque termina casi enseguida el partido que ganan las Águilas por dos cero, pero de todas formas deja la mancha en su actuación. César empezó ese partido flojo, dejando de señalar faltas claras, que como decíamos se confunden en dar continuidad con dejar de marcarlas y eso irrita a jugadores, técnicos y público.

Una falta clara contra Layún al pico del área de Tigres que lo jalan por el hombro, o la que hace Torres Nilo al empujar y derribar al colombiano Arroyo y sigue el juego con balón dominado por el infractor. La temperatura del encuentro subió de inmediato y tuvo que recurrir a las tarjetas para controlarlos. Después de esto, en el segundo tiempo dirige bien el encuentro, especialmente contando con la decisión de su asistente uno, pues en un fuera de lugar que anula la anotación de Villa y que hubiera sido el empate. En la jugada cuando cabecea Burbano a gol, le pega en la pierna a un compañero que está casi en la línea de meta bajo los postes y rebota hacia Villa que anota. Salvador Rodríguez levanta de inmediato la bandera y señaló, con gran acierto el fuera de lugar.

Lástima que sobre el final Ramos haya señalado ese penal, lo cual le hubiera significado una buena actuación en un partido siempre difícil.

El que se lleva la peor actuación del a jornada fue nuevamente Toño  Pérez en el UdeG-Toluca, quien dejó de marcar dos claros penales a favor de los locales en la segunda parte, el primero de Aarón Galindo con un claro empujón con el brazo a su rival y el segundo en el minuto 88 cuando de frente mandó un disparó hacia la portería, el defensor se lanzó con los brazos extendidos para tapar el espacio, y de hecho le pega en el  brazo, lo cual es penal porque hace el movimiento deliberadamente con el deseo de impedir que el balón pase por ahí. Es falta y penal.

Lo malo del caso, es que no se puede saber cómo analiza la Comisión de Árbitros los partidos y las actuaciones de los árbitros porque la calificación de Toño Pérez en el Puebla contra América es muy mala, pero lo vuelven a repetir teniendo otra mala actuación. Esto va en contra de los que trabajan bien y no repiten y de los propios clubes a los que perjudica cada semana, así ha sido su historia de este árbitro en las últimas dos temporadas, ha  de ser el consentido de la comisión o peor sería que no supieran calificar sus actuaciones.

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