Las barbaridades de La Volpe

A días para que dé inicio la Copa del Mundo puede esperarse que un jugador salga lesionado en un entrenamiento, que se presentan problemas de gripe o estomacales, que diferentes jugadores afirmen...

A días para que dé inicio la Copa del Mundo puede esperarse que un jugador salga lesionado en un entrenamiento, que se presentan problemas de gripe o estomacales, que diferentes jugadores afirmen sentirse listos para la competencia… pero no que el director técnico de una de las selecciones participantes arremeta contra alguno de sus jugadores y se encargue de enrarecer un ambiente que tendría que ser de tranquilidad absoluta. Se trata de una más de las exclusividades que Ricardo La Volpe tiene guardadas para el futbol mexicano.

Los problemas que La Volpe tiene a la hora de enfrentarse a los micrófonos son por todos conocidos. Las equivocaciones de su parte se dan una vez sí y otra también. Su larga estancia en el conjunto nacional no fue suficiente para hacerle ver que debe estar enfocado a trabajar la táctica y la estrategia, que lo demás simple y sencillamente no se le da, mucho menos cuando requiere transmitirse como un hombre mesurado y que sabe aguantar la presión. Nuestro actual timonel, de manera similar a lo que sucede en el ámbito político, toma cualquier comentario, por inofensivo que éste sea, como un complot urdido en su contra. Está de moda sentirse víctima; también la pose de acreditarse a uno mismo como el dueño de la verdad absoluta.

Analizar lo dicho por La Volpe no tiene mucho caso. Una vez más se fue de boca y se ganó a pulso cualquier cantidad de cuestionamientos. Él debe hablar con el funcionamiento de su equipo sobre la cancha. Hacer eco de sus palabras significaría ingresar a un terreno del que saldría muy mal parado, por más que después pretenda martirizarse y decirse objeto de una persecución. Por el bien de nuestro balompié, es preferible atenuar los efectos de las “sabias” palabras de Ricardo Antonio. La pregunta estriba en saber si Francisco Fonseca y sus compañeros podrán hacer lo mismo y olvidar que su estratega tiene suficiente con cinco minutos de histeria para menospreciar a quienes juegan en la Primera División de nuestro país. Deseamos que así sea, pero La Volpe se empeña en lastimar la estructura de un conjunto que está por enfrentar el reto máximo de cada cuatro años.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas