Copa de reyes y liga de pobres

¿Qué es lo que pasa cuando durante la semana gozamos con partidos de alta calidad, hermosos goles, una que otra lucha entre David y Goliath, y sobre todo entrega y lucha constante durante 90...

¿Qué es lo que pasa cuando durante la semana gozamos con partidos de alta calidad, hermosos goles, una que otra lucha entre David y Goliath, y sobre todo entrega y lucha constante durante 90 minutos en la ya añeja, pero bien amada Copa del Rey? ¿Será que por conducto de este título real los clubes de primera y de segunda se entreguen por completo para tratar de agradar al soberano de está península europea? Puede ser. Sin embargo, llega el fin de semana y con éste grandes duelos entre "grandes" equipos y que... no pasa nada. Amargos empates, partidos desperdiciados, agradables sorpresas que se están volviendo costumbre (en horabuena al Alavés), goles normales y una liga supervaluada que lo único que muestra es una gran inconsistencia que provoca gran confusión en la fanaticada que no sabe que más puede esperar de su equipo. Hermosas disputas observamos a lo largo de la semana, grandes goles partidos peleados hasta el final por parte del equipo chico buscando hacer la hombrada de arrancarle algo de historia al grande. Momentos de emoción al límite por un torneo que lo único que da es satisfacción a los clubes de ambas ligas y algo de plata que en algunos casos no sirve para pagar las millonarias nóminas que se despachan a fin de cada mes. Por otro lado con expectativa aguardamos lo que supuestamente iba a ser una jornada de grandes encuentros como Bilbao en contra del Mallorca, triste empate y desperdicio del Athletic; imaginada goleada a favor del Depor en contra del Alavés y por el contrario duro revés al lider de la liga; término de una racha de altibajos por parte del club millonario Barcelona y sorpresa al encontrarse con un equipo del Betis dispuesto a dejar la promoción y olvidarse del daño hecho por el "gran Clemente"; un Real Madrid al que parecen no importarle los grandes problemas que lleva a cuestas sacando un resultado que solo deja satisfecho a su honorable presidente y que sume más al Málaga en su pesar. Así sucesivamente, no hace falta malgastar tiempo y letras en describir algo que no merece la pena siquiera ser llamado "Liga de Primera". Ahora se avecina una nueva semana, bendito el creador, con Copa del Rey a la mitad, esperemos sea una gran antesala de un fin de semana de reconstrucción para una liga que consideramos tan nuestra, y que en verdad lo es, con grandes esfuerzos, grandes disputas, grandes goles pero sobretodo con gran enseñanza para estos nuestros equipos, que hasta en las peores apoyamos al máximo. Esperemos que así sea. Nota aparte: gracias Alfonso por ese gran gol ante el Barca, digno ejemplo de que todavía nos queda algo por ver. Salud.

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