Cuando la historia pinta de blanco

Hay momentos en la vida en los que no solamente los resultados son suficientes para triunfar, hay que poner algo mas que empeño y deseo. Hay que poner el corazón. En definitiva no tengo duda...

Hay momentos en la vida en los que no solamente los resultados son suficientes para triunfar, hay que poner algo mas que empeño y deseo. Hay que poner el corazón. En definitiva no tengo duda alguna del gran deseo que alguien puede tener para conseguir algo, pero basta alguien que lo deseé más, para que el deseo propio se venga a tierra de un solo golpe. Sin embargo el error general es dejar que el deseo muera ahí, en lugar de intentar que siga viviendo y lograr que cobre mucho más fuerza que antes para así poder obtener lo que tanto se ha anhelado. Lo que sucedió en la final de la Copa de Europa, sin lugar a dudas fue algo completamente distinto a lo esperado. Si bien ambos equipos partían como favoritos, el Valencia tenía algo que lo colocaba por encima del Real Madrid, algo que no mostró, algo que olvidó... el futbol. Sí, el futbol que lo caracterizó durante toda la competición. El que lo llevó a la gran final por la copa. El que logró derrotar contundentemente al Madrid dos veces en la liga local. El que el rival hizo suyo tan solo por un partido y con el cual consiguió la octava de Europa. Por otra parte no hay que demeritar lo hecho por el equipo merengue. Ahora sí jugó como hace mucho no lo hacía. Por fin se vió algo de ese gran equipo, que en ocaciones parece de segunda y en otro caso se muestra como el más grande de todos los tiempos. Esta final rompió con la expectativa, con lo esperado y lo mejor de todo es que se volvió a ver un final llena de futbol y alta competencia. La historia pintó de blanco París, la historia le pese a quien le pese es del Real Madrid. Es un hecho verdadero que el Madrid no tuvo un gran año, que terminó quinto en la liga, que fue echado de la Copa del Rey y que pasó sin pena ni gloria por el Mundial de Clubes. Pero pregunto a todos los aficionados de los demás equipos. ¿Hay algo mejor que ganar la copa de Europa? Señores, el Madrid es campeón y lo es gracias a que es un equipo que no baja los brazos. El Madrid es un equipo que cuando disputa una final, sea la que sea, es el equipo más peligroso al que alguien puede enfrentarse. Y no lo digo yo lo dice la historia, ocho copas ni siquiera las puede soñar un país entero e incluso se ve muy difícil que un equipo las logre en un futuro venidero, aunque nada es imposible. Enhorabuena al Real Madrid que no ganó por casualidad, ganó porque en este partido fue completamente superior a un rival que le tenía tomada la medida. Ganó porque su deseo fue mayor al del Valencia, además de que pusó el corazón en la cancha y con eso es más que suficiente. Felicidades. Nota aparte: se dice que es de sabios reconocer y con el partido de la final, Anelka hizó que me tragara mis palabras, jugó como nunca, haciendo una labor de sacrificio que resulta muy difícil de lograr en un partido de tanta importancia y siendo alguien como él. Señor Anelka, Madrid sin duda le está agradecido.

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