Para fracasos ... el Invierno 2000

El Torneo de Invierno 2000 ha sido escenario de muchos fracasos de equipos importantes. Atlante, Chivas, Tigres, Monterrey y Pumas no han logrado el principal objetivo de todo equipo: estar...

El Torneo de Invierno 2000 ha sido escenario de muchos fracasos de equipos importantes. Atlante, Chivas, Tigres, Monterrey y Pumas no han logrado el principal objetivo de todo equipo: estar presentes en la Liguilla. Cada uno de estos fracasos tiene distintas dimensiones, tanto futbolísticas, como financieras, pero todos sin excepción, son rotundos. Los jugadores cobran bien a pesar del fracaso, quizás las primas no sean las esperadas pero no se mueren de hambre. Los técnicos, igual. Los directivos o dueños, quizás perdieron, pero los únicos que realmente salen afectados son los aficionados, a los que tanto jugadores como técnicos y directivos se deben. El caso de Atlante es lamentable, torneos seguidos quedando en los últimos lugares, un equipo con mucha tradición que cuando cambia de dueño se ve afectado y olvidado. Se piensa en él para el Invierno 2000, se invierten Millones de Dólares y al final NADA y peor aún, no sueltan el último lugar de la tabla porcentual. Me pregunto, ¿lo seguirán reforzando para el Verano?. Ojalá y aprendan que el dinero no compra éxitos ni felicidad, sino por el contrario puede traer decepciones y este equipo está a un torneo corto de jugar en la división de ascenso. De las Chivas, ya hemos hablado en este espacio editorial, sin embargo se comprobó lo que se veía venir, la peor temporada en la historia del equipo más popular de México. La culpa no es de los jugadores y menos de Bracamontes, la culpa es de los de arriba, los que junto con sus intereses han ido matando al Rebaño Sagrado. Es justo que la Promotora recupere su inversión pero no a costa de pisar el prestigio de uno de los clubes más importantes de toda América. Ojalá traigan refuerzos, apoyen a Chuy (o traigan a un entrenador mexicano con capacidad y experiencia) y apoyen con todo al equipo para el Verano. Tigres y Monterrey, casos aparte. Nueve, si señores, un total de 9 torneos cortos y estos equipos no han jugado una sola Liguilla. Monterrey debe correr a Floro que no le ha funcionado con todo y la “continuidad” y Tigres no debe aceptar la renuncia de Tuca para probar la “continuidad”. Rayados tuvo un buen torneo respecto a los anteriores pero no le alcanzó para nada. El único que se salva es Antonio De Nigris. Deberán trabajar fuerte en el Verano ya que aunque se han despegado del fondo de la porcentual, todo puede pasar. Por su parte los Tigres dan lástima, se arman cada torneo, gastan y gastan como si no supieran hacer otra cosa y otra vez, el mayor fracaso, no pasan por el resultado de la última fecha. Parece que no aprenden de los errores pero ellos son los únicos, junto con su gran afición, que pagan las consecuencias. Es una lástima para la “a veces” soberbia afición regiomontana el que por noveno torneo consecutivo tengan que ver la Liguilla a través de la caja idiota. Los Pumas de la UNAM no tienen un gran equipo pero sí mucha responsabilidad. Quizás es de los fracasos menos sonados por su plantel limitado, pero después de lo que demostraron en el Verano 2000, han quedado a deber a su afición. El problema de Hugo desde luego que afectó pero quizás más, la salida de jugadores importantes. Ojalá que la directiva conserve a lo bueno que tiene y recupere algún hijo pródigo, tanto para la cancha como para el banco. Y desde luego que puede haber más fracasos, como el caso de León, Celaya y Puebla, pero quizás no sean tan importantes porque lo que ellos representan para el futbol mexicano no ha sido trascendente en el pasado inmediato. Puebla hace años que ha dejado de ser un equipo grande y el Celaya siempre ha sido un equipo luchón que hizo lo que pudo en este Invierno pero que quedó, penosamente para ellos, en el último lugar de la tabla. León luchará brazo con brazo junto al Atlante para quedarse en Primera para lo cual deberá ser reforzado en todas sus líneas. Debe haber 9 aficiones satisfechas y esperanzadas y otras 9 decepcionadas. Las cosas pueden cambiar radicalmente a partir de enero si los responsables de los fracasos se lo proponen. Ánimo a los derrotados y suerte para los que sí hicieron los méritos suficientes para no irse de vacaciones tan temprano. Saludos.

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