Ya no hay distancias

Primera vez, desde que se inventaron las famosas, emocionantes y criticadas "liguillas", que el Distrito Federal, la Ciudad de México, la más grande, poblada y contaminada del mundo, no tiene un...

Primera vez, desde que se inventaron las famosas, emocionantes y criticadas "liguillas", que el Distrito Federal, la Ciudad de México, la más grande, poblada y contaminada del mundo, no tiene un solo representante en semifinales del futbol mexicano. Así es, la capital de la República Mexicana tiene a 5 equipos en Primera División. Para este Invierno 2000, solo tres de ellos lograron avanzar a cuartos de final. América, Cruz Azul y Necaxa. Pero los tres, han quedado fuera. Y aunque todo fanático sigue a su equipo y lo defiende a muerte, el Invierno 2000 ha dado lecciones de humildad. Las ciudades de México, Guadalajara y Monterrey, contienen al grueso de los equipos de Primera. Un total de 10 equipos, de los cuales, hoy solo queda uno, el Atlas de Guadalajara. Estos 10 equipos son poderosos, fuertes, populares y sobre todo ¿grandes?. Son equipos que generalmente menosprecian a los de la "verdadera provincia", una provincia mucho más callada y que demuestra mucho más que los de las "grandes ciudades". Equipos como el Santos de Torreón, Monarcas de Morelia y aunque ya eliminados, Tuzos del Pachuca, nos enseñan que lo grande se demuestra en la cancha y no en otro lado. No es necesario tener estadios monumentales para lograr trascender, se necesitan 11 hombres vestidos de futbolistas que obtengan triunfos. Esta reflexión es importante para hacer notar que las distancias en nuestro futbol se han terminado. Ya no hay equipos grandes, equipos chicos, ni del "montón", todos, absolutamente todos los participantes pueden ganar un campeonato, por lo peleado, por lo "injusto" del sistema, por lo irregular del torneo, o por lo que usted quiera. Pero es una realidad que cualquiera puede, no solo los "grandes". ¿Quién se iba a imaginar que un equipo como Celaya llegaría a una final, o que Pachuca saldría campeón luego de un repechaje, o que un equipo modesto de la capital mexiquense a punto del descenso se convertiría en tricampeón, o que algún equipo desplazaría a Pumas como la mayor cantera de México?. O peor aún, ¿que el gran Cruz Azul se tardaría más de 15 años en conseguir un título, o que el venerado América tiene más de 10 años sin lograr un campeonato, o que el Rebaño Sagrado quedaría como penúltimo general en un torneo?. En fin, las distancias desaparecen y eso es bueno, lo que debe ser una enseñanza para todos los equipos en general, técnicos, directivos y jugadores en particular. No se debe menospreciar a nadie, no se debe salir a una cancha sobrados. Todos, deben salir a jugar como lo hacen los Pumas contra el América o el Barcelona contra el Madrid. Así siempre, no sólo contra los acérrimos rivales. Las jerarquías existen, pero ya no se demuestran con historia, se deben hacer notar, en el terreno de juego.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas