¿Qué sigue en el país de siempre es lo mismo?

Ya es costumbre, después de cada competición internacional se habla de lo mismo, se oyen las mismas palabras y frases: fracaso, actitud, mentalidad, raza, motivación, mala suerte, continuidad,...

Ya es costumbre, después de cada competición internacional se habla de lo mismo, se oyen las mismas palabras y frases: fracaso, actitud, mentalidad, raza, motivación, mala suerte, continuidad, entre otras. México, nuevamente con buenas expectativas, no ha logrado cumplir, no se diga sobresalir en Atenas.

La culpa la tenemos todos, directivos, técnicos, jugadores, medios y aficionados. Todos, absolutamente todos tenemos culpa de lo que sucede en el futbol mexicano.

Los directivos no planean nada, es una mafia que se dedica a velar solo por intereses tenebrosos y ahora hasta con el narco se les relaciona. El técnico en turno, Lavolpe, no pudo cumplir sus promesas y su difícil carácter no le permitió formar un equipo ganador. Los jugadores faltos de actitud y contundencia, como siempre. Los medios (no todos) engrandeciendo al Tri y esperando resultados imposibles. Y finalmente el aficionado, que se cree todo lo que los anteriores dicen y prometen.

Siempre hablamos de lo mismo, el problema es de fondo y nunca se resuelve. Los actores y dueños del futbol nacional no parecen mostrar interés por tomar decisiones serias que ayuden de fondo a salir del hoyo. Al igual que nuestros políticos, los actores futboleros no se preocupan por el bien común, solo el suyo propio, principalmente el económico. ¿Cómo le vamos a exigir a un pobre mexicanito que de repente llega a primera división y gana más de $200,000 pesos al mes? No tiene educación, no entiende de exigencias, no entiende lo que representa su éxito para todo un pueblo. Y al igual que el gobierno, la verdad es que tenemos el futbol que merecemos, porque cuando llega la liga, nos olvidamos de todo (a nivel Selección) y nos volcamos a los clubes, dejando una buena lana a nuestra cómoda liga, donde los Bravo y los Blanco son “estrellas intocables”.

¿Y qué sigue? Pues lo de siempre, seguramente un cambio de técnico. Muchos dicen que Hugo es el salvador, yo lo dudo; el “crucificado” técnico puma es por el momento, el único capaz de motivar a una selección llena de fracasos, sin embargo Hugo no será eterno y aunque pudiera salvar un proceso, el problema de fondo no se resuelve. Hugo dirigirá la selección, no se si ahora sea el mejor momento (recuerden que los dueños deciden y no lo quieren mucho) pero el problema del futbol mexicano va mucho mas allá de un hombre en el banquillo.

Esperemos, como siempre, seguir hablando del mismo tema, por ahí de los octavos de final de Alemania 2006. La historia sin fin.

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