Todo por jugar

En México el futbol es el deporte más importante y productivo, esto a causa de que es el que más nos gusta jugar. El principio básico del juego es muy fácil de conseguir; para echarnos una...

En México el futbol es el deporte más importante y productivo, esto a causa de que es el que más nos gusta jugar. El principio básico del juego es muy fácil de conseguir; para echarnos una cascarita sólo necesitamos algo que parezca un balón y cuatro piedras y así podemos convertirnos en parte del juego, en parte del sueño.

Sin embargo, con la reducción de espacios en las grandes ciudades, se ha creado una explotación masiva de una mina de oro, construyendo canchas donde se ofrece una "liga". Esto no está mal, es una gran idea, el problema es cuando estos negocios, además de enriquecerse con las ganas que tenemos de jugar, nos dicen que "nos están haciendo el favor" de dejarnos correr un poco en sus canchas.

En la Ciudad de México llegó a proclamarse una ley absurda, prohibiendo jugar en las calles. Incluso, algunos parques delegacionales que todos pagamos con nuestros impuestos, y que están colocados en espacios públicos, diseñados para el uso de todos, ahora están cercados y más protegidos que Los Pinos. ¿Porqué? Sencillo, porqué alguien tenía los amigos necesarios para crear una "escuela de futbol" en esas instalaciones, cobrar por ello y priva,r a todo aquél que no pague, del derecho a usar esas instalaciones.

Todos queremos jugar y nos hemos, incluso, acostumbrado a sacrificarnos económica y físicamente para tener acceso a una de estas canchas para soñar un poco. El tesoro llegó a las ciudades con el Futbol Rápido y el Futbol Siete, cuyas canchas se pueden crear prácticamente en cualquier espacio, ya que, a final de cuentas, las medidas reglamentarias importan muy, pero muy poco. Sin duda hay muchas organizaciones que lo hacen muy bien, pero también no se puede negar que en otras se ha llegado a tal extremo y descuido, que ir a jugar representa un riesgo alto.

Muchos de nosotros jugamos en estas ligas que nos prometen profesionalismo, pasto sintético aprobado por FIFA, seguridad, en fin, miles de cosas que nos hacen sentir un tanto protegidos y un tanto más cerca del futbol profesional, pero la verdad puede llegar a ser muy distinta, ya que el error que se comete comúnmente en estas ligas, es la libertad con la que los empleados aplican su ley que, en muchas ocasiones, no está relacionada de ninguna forma posible con el futbol.

Un aspecto peligroso es la continua presencia de pseudo árbitros con nula preparación que aprovechan su único momento de autoridad para demostrar porqué nunca la podrán tener por méritos propios; a gente que es fácilmente corromplible y que, a ese nivel en el que una victoria o una derrota no deja absolutamente nada más allá de una sonrisa o una desilusión, llegan a pedir dinero para "devolverte tu registro", para jugar con un "cachirul", o para sumarle un puntito a la tabla y así meterse a las "finales". Total, siempre que reclames ellos tendrán el argumento torpe y mediocre de decir "pero si no la metes no es mi problema".

Yo he visto cómo algunas de estas ligas de gran éxito "adquieren" sus árbitros. Es fácil, un señor que alguna vez tuvo contacto con el "futbol profesional", le pide a chavillos de 16 o 17 años que chambeen para ellos y pronto "podría conseguirte una prueba con mis amigos del Toluca o del Atlante" o al menos, "te voy a llevar a jugar a mi equipo en cancha de pasto". Así, los van metiendo a su "organización" y de buenas a primeras pasan de ser el que "vende los gatorades" para convertirse en árbitro, ¿con qué mérito? pues porque le queda bien el uniforme, o porqué es el único que acepta que le paguen 30 pesos por partido, cuando de arbitraje se cobran entre 200 y 350 pesos por equipo, es decir, entre 400 y 700 pesos en promedio por partido.

Para ser árbitro se necesita una mínima preparación, si no, se pone en riesgo la seguridad física de todos los que intervienen en ese juego, esto es algo que se debe de entender a conciencia.

Pero eso no es todo, puesto que ese chavo que pasó de vender gatorades a ser juez central,  ese muchacho que soñaba con jugar un poco a los 16 años,y que fue engatusado, echa raíces, ahora tiene 35, está más panzón que el balón, nunca pudo jugar seriamente y está tremendamente amargado por la manera en que sus sueños fueron destrozados. Poco después, este hombre se convierte en "el que lleva la cancha" y ahí el círculo se cierra. No hay nada más que hacer.

Es cierto, repito, que hay muchos casos en que las cosas no son así, hay muchos árbitros responsables que, aunque no les hayan dado preparación, se preocupan por adquirirla, dueños de canchas que son 100 por ciento futboleros y que llevan a la perfección su negocio. Ellos también son víctimas... en fin, a lo que quiero llegar es a que debemos ser todos más responsables y exigentes.

Los que jugamos ahí debemos exigir por lo que estamos pagando, respetar al rival, nunca dar dinero para recibir un beneficio por abajito del agua y debemos darnos cuenta de si realmente estamos recibiendo algo digno o sí sólo estamos ahí porque no tenemos otra opción. Recuerda, siempre hay opciones.

Los dueños de las canchas deben darse cuenta que el dinero viene de los jugadores, y por ende, deben respetarlos y ver por su seguridad mientras estén en sus instalaciones. Ellos viven de los que quieren jugar, y no porque sean "la única opción en la zona", pueden permitir que sus empleados se sientan semidioses, en un microreino, en una burbuja donde ejercer su poder.

Por último, las autoridades políticas, deportivas, e incluso la Federación Mexicana de Futbol, deben ocuparse de reglamentar estas "ligas", de darles seguridad, exigirles canchas dignas, un mínimo servicio médico y un cumplimiento cabal con los reglamentos deportivos.

Me han tocado peleas vergonzosas y que dejan heridos graves, he sido testigo de cómo los encargados de estas "ligas" le piden a un equipo consentido que "le dé lo suyo" a otro, que "le baje los humos", en resumen, que lleguen a los "madrazos" con el rival, porque ya les cayó mal o está ganando mucho. He visto árbitros que lo único que tienen de esa profesión es que pueden soplarle a un silbato.

También he visto ligas buenas y bien llevadas, donde el jugador es respetado y cuidado. Claro, en estas ligas es precisamente donde el nivel futbolístico es mejor y donde sí podemos encontrar talento, y de vez en cuando algún chavo con futuro como profesional y aunque en apariencia estas buenas ligas son más caras, realmente si hacemos cuentas, puede salirnos mucho, pero mucho más barato.

¿Tú en que tipo de liga juegas?

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