De ética y 'Reality Shows'

Sin duda, los últimos acontecimientos en algunos medios electrónicos e impresos, nos llevan a revalorar el concepto de ética periodística que intenta ser distorsionado a beneficio de sus mismos...

Sin duda, los últimos acontecimientos en algunos medios electrónicos e impresos, nos llevan a revalorar el concepto de ética periodística que intenta ser distorsionado a beneficio de sus mismos transgresores.

Luego de publicar cosas realmente absurdas y dañinas, algunos medios se han empeñado en convencernos que le ética periodística es la facilidad que tienen de protegerse para poder inventar algo, dañar a nivel nacional y luego esconder la mano diciendo "es que no podemos revelar nuestras fuentes", cuando en la mayoría de estos casos, esas fuentes son inexistentes o totalmente ignorantes en el tema.

Revisemos algunos conceptos universales:

La Asamblea General de la ONU, en su Resolución 59, dice, "la libertad de información requiere como elementos indispensables la voluntad y capacidad de usar y no abusar de sus privilegios. Requiere, como disciplina básica, la obligación moral de investigar los hechos sin perjuicio y difundir las informaciones sin intención maliciosa".

Tenemos pues ya dos ideas importantes que no se respetan comúnmente "no abusar de sus privilegios" y "la obligación moral de investigar los hechos sin perjuicio y difundir las informaciones sin intención maliciosa".

En tanto, la Federación Latinoamericana de Periodistas, emite un Código Latinoamericano de Ética Periodística en el que indica conceptos que podemos usar como referencia, siendo lineamientos morales que deben ser tomados en cuenta por ser establecidos por los propios periodistas:

Artículo 4 - En su labor profesional el periodista adoptará los principios de la veracidad y de la ecuanimidad y faltará a la ética cuando silencie, falsee o tergiverse los hechos, proporcionará al público información sobre el contexto de los sucesos y acerca de las opiniones que sobre ellos se emitan a fin de que el perceptor del mensaje noticioso pueda interpretar el origen y la perspectiva de los hechos…

Artículo 7 - Son acciones violatorias de la ética profesional: El plagio y el irrespeto a la propiedad intelectual. El soborno, el cohecho y la extorsión. La omisión de información de interés colectivo. La difamación y la injuria. El sensacionalismo.

Una vez establecido esto podemos decir en algunos claros casos, la prensa en México ha caído en extremos que violan estos principios éticos. Los más sonados, publicar artículos con información no confirmada y que tiene meramente fines sensacionalistas, así como faltar a los principios de veracidad y ecuanimidad.

Los excesos de los "grandes" intereses comerciales optaron por soluciones fáciles, puesto que han encontrado los caminos para conseguir espacio en los medios para su un artículo tendencioso. La falta de solvencia económica se ha vuelto la principal causa de que algunos periodistas acepten ciertas "líneas" o se presten para poner su nombre en tal o cual reportaje sensacionalista; esto no los exime de ninguna culpa ni justifica de ninguna manera sus hechos, pero si puede llegar a ser comprensible si hay bocas que mantener.

Sin embargo, no hay disculpa cuando los fines son de "poder", cuando la orden viene de la parte de arriba del mismo medio y los periodistas se vuelven la carne de cañón, aquellos a los que fácilmente se puede acusar de "engañar a todos" y el medio se lava las manos despidiéndolo. Con esto, no sólo afectan la imagen de, en este caso, los futbolistas o técnicos que dañaron, si no que también acaban con la carrera de su empleado, ese al que le prometieron protección.

Debemos tener mucho cuidado, puesto que la mentira ha logrado llegar a tales niveles de popularidad que la gente se ha acostumbrado a considerarla una verdad. Aun luego de que tal o cual jugador o técnico logran desmentir totalmente el hecho, el público sigue dudando y siempre seguirá dudando, la mancha es en la mayoría de los casos, indeleble. Los nombres van y vienen, el hecho es el porqué se dan estos comportamientos alarmantes. Afortunadamente, aun son muy obvios y contados los ejemplos, siendo que la mayoría de los medios responden SIEMPRE a los principios de la ética profesional, pero el problema puede crecer en caso de que se tomen a la ligera sucesos graves.

El periodismo, en algunos casos, se ha llegado a manejar como un "Reality Show", que confío, todos comprenden que son totalmente actuados y con un guión establecido que ordena la supuesta "realidad falsa". Así, la noticia se ha vuelto en ocasiones un guión en el que un personaje "omnipotente" decide cuando es el momento de que tal o cual jugador será exhibido, inventando un evento cuando el rating cae o la venta anda baja o cuando hay que distraer la atención de algo que en verdad acaba de suceder. Este tipo de noticias sólo son realidad, en un principio, en la cabeza de su creadores, pero una vez publicadas, estarán como una "realidad posible" o una "realidad a medias" en la mente del público.

No nos dejemos engañar, si alguien publica que "un pajarito" le dijo que tal técnico soborna a los jugadores, que tal otro les da sustancias dopantes, que este jugador realmente no sabe patear la pelota, que la esposa del primo del hermano del novio de la madre de tal delantero cometió fraude, no debemos creerles puesto que sólo están creando un "mundo alterno", un guión de película, un "Reality Show".

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