¿Bonito?

No puedo evitar hablar de una polémica que se ha reavivado en los últimos días con respecto a posturas polarizadas de cómo debe ser el juego llamado futbol y que ha traído declaraciones realmente...

No puedo evitar hablar de una polémica que se ha reavivado en los últimos días con respecto a posturas polarizadas de cómo debe ser el juego llamado futbol y que ha traído declaraciones realmente muy a la ligera o con argumentos poco convincentes.

Por un lado tenemos a los defensores del futbol "ofensivo", a los que les gusta que los equipos jueguen siempre hacia delante sin importar que los goleen y, claro está, siempre que el que se lleve la goleada por esta postura no sea su equipo.

Por el otro tenemos a los defensores de los resultados, que argumentan que mientras el equipo gane, quiere decir que la cosa va bien y que el campeonato vale lo mismo si se consigue jugando en la mitad del campo propia o en la mitad del campo rival. Esta postura comúnmente dura lo mismo que la racha de buenos resultados.

El problema aquí creo que es la calentura con la que se hacen y dicen las cosas. Debemos de considerar primero que en el futbol se busca una disciplina física, táctica y técnica para lograr un objetivo que es la victoria. Para lograr el triunfo se necesita mandar el balón adentro del marco rival más veces que el contrario. Punto. No importa si esto se logra intentándolo 200 veces y anotando tres, o metiendo la única que se generó. Todo lo demás es mero artificio y artilugios para lograr el mejor desempeño de un grupo de jugadores.

Que quede claro, a mí me gusta el futbol espectáculo, me agrada en demasía que los equipos se planteen llegar la mayoría de veces al arco rival, me inclino porque el jugador se divierta en la cancha y lo demuestre. Pero ojo, me gusta el futbol peleado, intenso, con un nivel de competencia parejo, porque puede ser igual de aburrido ver un 0-0 que un 8-0 en el que el perdedor no metió ni las manos. Lo que quiero decir con esto es que para mi el futbol espectáculo no significa goles a destajo, si no que significa encuentros parejos, con equipos que pelean de tú a tú y con la firme intención y preparación para lograr la victoria. Me gusta, pues, que el margen de error se reduzca mucho por la calidad de ambas escuadras.

No estoy de acuerdo con aquellos que dicen que un sistema defensivo está insultando al futbol. ¡No, nada más falso! Si acaso, el que está agrediendo a la vertiente del futbol que gusta de generar muchas opciones de gol es aquél que se dice ofensivo y no anota, es aquél que reclama del sistema del rival antes de darse cuenta que el sistema propio no es lo que ellos le venden a la afición.

Las únicas actitudes que a mi parecer denigran el futbol son, primero, el no jugarlo; segundo, el ensuciarlo con agresiones tramposas para diezmar al rival de manera antideportiva o, la peor manera de todas, entrar al campo con la firme idea de no querer ganar, es decir, venderse.

No insulta al futbol aquél equipo que profesa una actitud defensiva y que gusta de cargarse más hacia propio campo. Ellos tienen todo su derecho de jugar en donde más les plazca, con el sistema que mejor les convenga de acuerdo a los hombres con los que cuentan o la preparación que han tenido… y además, si lo hacen de manera extraordinaria, pueden ser un verdadero deleite para el aficionado.

Pongamos de ejemplo al criticado Toluca. Para mí es claro que este primer torneo del "Tolo" Gallego está planeado como el arranque de un proyecto de mínimo dos años en el club rojo y que busca un desarrollo constante. Considero que llegar a la Final en este primeros seis meses no era el objetivo principal, siendo que el mismo técnico había dicho que sería hasta el Clausura 2006 donde podría tener ya la base para utilizar el sistema que a él le gusta: un 4-4-2 que se transforme fácilmente en 4-3-3. Entiendo perfectamente que la premisa de todo técnico es sentar bases defensivas para luego ir revolucionando al equipo hasta llegar al jugador más adelantado, por tanto, deduzco que el "Tolo" buscaba en este torneo una solidez defensiva para, ya protegido, trabajar más a fondo en el desdoble ofensivo en el próximo torneo.

Así pues, siempre como suposición, comprendo que el objetivo de los Diablos era llegar a la Liguilla y luego seguir trabajando, pero ¡oh sorpresa, nadie les pudo ganar! aunque son un equipo que está acabado en su base y toscamente delineado apenas en su ataque. Ni modo señores, si nadie le pudo ganar al Diablo, no podíamos esperar que ellos mismo dijeran "te gané pero mejor te dejo mi lugar porque juegas más bonito".

Para mí, la única manera de defender e imponer el futbol ofensivo, es lograr que sea tan efectivo que obligue a los equipos llamados "defensivos" a cambiar su postura. Mientras tanto hay aceptar la derrota con la dignidad que a cada quien le permite su conciencia.

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