Regresiones de sólidos complejos

Justo cuando el futbol mexicano ha logrado tener la liga más fuerte de América económicamente hablando, unos meses después de que el Tri Sub-17, nuestra "Generación Dorada" consiguió darle a...

Justo cuando el futbol mexicano ha logrado tener la liga más fuerte de América económicamente hablando, unos meses después de que el Tri Sub-17, nuestra "Generación Dorada" consiguió darle a nuestro país su primer Título Mundial, ahora que todos los equipos mexicanos que se plantan en la Libertadores infunden respeto y son el platillo principal de la televisora encargada del evento, hoy que el mundo comienza a darse cuenta que en ese extraño país que está en medio del continente americano se juega un buen futbol, justo ahora, me decepciono al ver fenómenos que me hacen creer que una parte del medio no se ha ubicado en nuestra nueva realidad.

Si el mundo voltea a vernos para investigar si lo que le pasa a México es un espejismo o una realidad, no podemos tener actitudes  internas tan primarias, tan increíblemente desorganizadas, mediocres o amarillistas como las que les quiero comentar.

COMPLEJO 1

Comienzo por lo principal, el futbol cancha y con uno de los equipos que más proyección ha tenido en los últimos años, Pumas. Ya todos sabemos que Pumas es un club de los llamados formadores, estamos concientes de que una labor principal del equipo universitario es darle oportunidad a jóvenes jugadores, técnicos nuevos. Siempre estaremos de acuerdo en esta filosofía pues en buena parte es uno de los orígenes de la realidad actual de nuestro futbol. Sin embargo, esta labor tan delicada de producción, proyección y educación de jugadores no puede comulgar con una frase que Miguel España dijo al llegar a nuestro país luego de caer sin meter las manos en casa del Nacional de Uruguay.

España, un símbolo de Pumas, al ser cuestionado por la prensa comentó acerca de la derrota, "si hubiera puesto el grupo titular igual perdemos y habrían pasado muchas cosas. Así lo teníamos planeado". Miguel España puso a jóvenes, sí, y aunque a mi parecer los debería haber protegido por una columna vertebral coherente y no dejarlos morir abandonados en la cancha, puedo entender su idea táctica, pero no puedo aceptar que me diga que puso jóvenes porque tuvo miedo de perder con el equipo titular. Eso, para mí es un insulto a los jóvenes y no una oportunidad. Si alineas hombres que comienzan su carrera, lo haces para enseñarles a ganar y a ser competitivos, no como pretexto para ir a entregar un partido. Los jóvenes pueden funcionar, Héctor Moreno, Efraín Velarde, Fernando Morales, Odín Patiño, "Pikolín" Palacios, David Toledo y la mayoría de los que entrenan con el primer equipo universitario, pueden aparecer como titulares sin sacrificar una filosofía ganadora. Los jóvenes no son un pretexto, son una responsabilidad y un privilegio.

COMPLEJO 2

En el estadio Corona, a TV Azteca se le hizo fácil intervenir la frecuencia en la que se comunican Manuel Lapuente, Vicepresidente Deportivo y Víctor Manuel Aguado, Director Técnico del América. El primero desde un palco y el segundo en la banca, con sendos aparatos de comunicación a la vista de todos, con una historia de muchos meses en los que se ha aceptado que Lapuente "auxilia" al técnico desde el palco, con una total aceptación del hecho, fueron grabados y sus comentarios fueron transmitidos por televisión. Puedo hablar del nulo derecho que tiene un medio de comunicación de intervenir una conversación privada, pero todo esto se ejemplificaría con una pregunta. ¿Qué diría cualquiera de nosotros si alguien interviniera cualquier conversación privada que sostengamos para luego presentarla en televisión sin nuestra autorización?

Realmente lo que me dio más tristeza no fue el hecho de el usar los medios para justificar una práctica que está prohibida moralmente, sino la reacción de muchos otros reporteros que incluso hablaban de un "logro periodístico" de un "acierto mediático", incluso llegué a escuchar un decadente comentario en el que culpaban al Club América por usar una tecnología "barata" y le recomendaban pedir asesoría ¡de la NFL! Pues de una vez que tengan asesoría militar para esas prácticas de tal trascendencia para la paz mundial ¿no?

Estoy seguro que ningún tipo de seguridad extra sería necesaria, pues el código de ética de los rivales impediría que intentaran intervenir la frecuencia para descubrir los sorpresivos movimientos tácticos que practicarían las Águilas en el vital duelo ante Santos. ¿O acaso también sería un acierto "mediatico" que se repitiera aquella penosa historia de los micrófonos ocultos en un vestidor visitante?

¿Qué pasa con nosotros? Este reportaje sólo es atractivo para el público por el morbo que genera, porque creo que ningún aficionado dudaba de lo que sucedía entre Lapuente y Aguado. Porqué no mejor pensamos en la confianza que debe existir en un futbol desarrollado para que se respete algo tan básico y deportivamente establecido como que alguien se comunique con su inmediato superior para platicar asuntos relativos a su trabajo. Porque si Lapuente manda ahí, es problema de un estatus interno que no tienen nada de ilegal.

COMPLEJO 3

Por último, quiero comentar la serie de ridículos y repetitivos comentarios que oí acerca del nuevo uniforme de la Selección Nacional. A cada quien le puede gustar o no, puede parecerle novedoso, aburrido, poco tradicional, o incluso demasiado verde, pero realmente resulta innecesaria y aburrida la repetición de lo mismo de cada par de años cuando el Tri cambia de playera. Exactamente los mismos comentarios, exactamente la misma inconformidad. Que si tenemos el mismo diseño que tienen todas las selecciones del mundo, está mal. Que si ahora le hicieron un diseño especial a México, pésimo, fue el más feo. Qué si tiene un verde novedoso, es un atrevimiento ofensivo. Que si regresa al verde tradicional, que poca imaginación.

Pero no puedo dejar de reír de incredulidad al recordar el comentario de un hombre que después de encontrarle todos los males a un uniforme que simple y llanamente es verde, blanco y rojo, se lanzó al ataque del escudo oficial de la Federación Mexicana de Futbol para pedir durante quince minutos y con los más inesperados argumentos, que le cambiaran la cara al águila de este escudo oficial, porque -y no miento eh- ¡¡la actual está muy triste y parece que se está durmiendo!! "Señores de la Federación, tómenlo en cuenta", sonaba la impostada la voz, claro, ante un auditorio de un par de millones de personas.

¿Es esta una crítica constructiva y trascendente para el futbol mexicano?... Sin duda, parece que los de afuera de la cancha no estamos aguantando el ritmo que ya han impuesto algunos de los que están dentro de ella.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas