La verdadera lista

"La lista final"; estas tres palabras se han convertido en el evento más esperado en el futbol mexicano durante este año. Veintitrés elegidos cumplirán aquello que vienen soñando desde momento en...

"La lista final"; estas tres palabras se han convertido en el evento más esperado en el futbol mexicano durante este año. Veintitrés elegidos cumplirán aquello que vienen soñando desde momento en que patearon su primera pelota, mientras miles de futbolistas profesionales mexicanos se preguntarán qué están haciendo mal para no poder llegar a su meta, algunos con resignación, otros con el coraje de la desilusión y los más maltratados con la bandera de la injusticia.

Sin embargo, nadie, y mucho menos aquellos a los que les ha llegado la oportunidad de estar en la punta de la pirámide, llámense La Volpe, De la Torre, De María, Salcido, Luis Pérez, o quienes sean los elegidos en turno, deben olvidar a todos y cada uno de los millones que hacen posible el futbol mexicano económica, social y deportivamente.

Así, la verdadera lista, la que permite todo, está formada todos aquellos que se paran dos horas antes del trabajo o la escuela para salir a correr en donde su ciudad se los permite y así el fin de semana poder jugar un poco mejor, un poco más cómo en sus sueños.

En ella están todos los que a la mejor provocación agarran su balón y juegan una cascarita para zafarse de encima las marcas de la silla de un trabajo o una escuela burocrática, están los que se gastan su domingo en pagar para jugar en una de las nunca bien organizadas ligas amateurs, los que se levantan el esperado día en que pueden participar en un partido con una ansiedad tremenda para sumar unos minutos de juego que no van a las estadísticas, si no que se convierten en un alimento para soportar los largos días en los que no pueden transformarse en futbolistas. Aparecen todos aquellos que están dispuestos a convertir una pelota y un espacio cualquiera de nuestro país, en el deporte más bello del mundo. Esta es la lista descomunal que soporta y permite que un hombre, la mayoría de las veces atrapado en un egocentrismo alarmante, pueda decidir a 23 jugadores que nos representarán en la fiesta más esperada del planeta.

En esta, la lista madre, están los sueños de cada uno de los mexicanos futboleros; el que juega en el recreo, el que patea un balón a una pared donde un Oswaldo imaginario es vencido por sus tiros, el que ve en un par de árboles el arco del estadio Azteca o convierte su último disparo del día al portón de su casa en la última jugada de una Copa del Mundo en la que México ganará a Brasil con un excelso tiro de castigo. Estan presentes los mexicanos que se ponen la playera de su equipo el día previo a la victoria y un día después de la derrota, que aplauden antes y después del gol en contra, que entienden a sus colores como la representación de algo a lo que pertenecen y no sólo como tres puntos o un campeonato.

Y si alguien se pregunta, porqué la Selección Sub-17 es la más querida de todo México, es porque estos casi niños nos dieron un Campeonato del Mundo perteneciendo la mayoría de ellos a esta lista madre, algunos ganando 500 pesos al mes y saliendo del entrenamiento directito a la escuela sin siquiera una regadera donde desempolvarse tras correr horas en un campo de tierra y piedras. Viviendo en casas como las de cualquiera, viajando en pesero, sacrificando cosas, gastando el dinero de su familia para poder jugar y aun desvelando sus sueños en cada balón que tocaban.

Así, los millones de futbolistas amateurs y amantes del balompié son la base de la pirámide, los que dejan peso por peso el dinero con el que el futbol mexicano ha forjado la liga más poderosa económicamente de América y una de las selecciones más atractivas en cuanto a posibilidades monetarias para la FIFA. Estos millones que le dan el dinero a los patrocinadores, comprando sus productos, para que luego las empresas se lo entreguen a nuestra Selección.

No lo olvides, cuando veas por primera vez la lista final búscate y ahí estarás, formando los nombres de Oswaldo Sánchez, Ricardo Osorio, Jared Borgetti, Rafael Márquez; sosteniendo cada una de las letras, cada uno de los números con las que se ordenan. No lo dudes, ahí estás tú y cada uno de los millones que hacemos posible que el futbol mexicano exista. Tal vez La Volpe no lo sepa, no se de cuenta o no lo quiera aceptar, pero él al hacer la lista, estará escribiendo con una valiosa tinta, hecha con todos y cada uno de nuestros nombres.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas