De aspiraciones a súplicas (III)

Por ERNESTO JOSÉ CAMPOS

Por ERNESTO JOSÉ CAMPOS Una parte más de esta recopilación de plegarias y motivaciones no estaba contemplada en la idea inicial. Sin embargo, gracias a los comentarios de un amigo lector en Monterrey surgió la idea de ampliarla. Y es que si nos ubicamos en la Sultana del Norte encontraremos un caso extraño en el futbol no sólo local, sino mundial. Existen dos equipos que por más que se esmeren en fracasar y en generar grandes expectativas que terminan en decepciones cuentan con el apoyo de dos aficiones que podrían ser tomadas y no como ejemplo para las demás. Sin herir sentimientos de nadie comenzaré por los Tigres (sin tener nada contra los Rayados). Desde su sonado descenso a la Primera A en 1996 y a su regreso para el Invierno 97, los Felinos se han caracterizado por invertir mucho y generar poco en la cancha. Nombres en un principio como el búlgaro Emil Kostadinov, Robert Dante Siboldi, Marco Antonio “Chima” Ruiz y otros más conformaban su elenco estelar . Por el banquillo pasaron Alberto Guerra, Carlos Miloc, Miguel Mejía Barón, Víctor Manuel Vucetich y ahora Ricardo Tuca Ferreti. También llegaron otros nombres, como Ramón Ramírez, Osmar Donizette, Jorge Campos, Claudio Suárez, Luis Hernández y muchos pero muchos millones de pesos más en apellidos conocidos. Como se puede leer la inversión mucha. Los resultados: 1) Se salvaron del descenso. 2) No han calificado nunca a una liguilla en torneos cortos Y sobre la afición. Puede ser evaluada en dos formas. Primero como fieles seguidores que acompañan al equipo hasta las últimas instancias y que nunca los abandonan Y la otra como gente que merece lo que recibe al ser capaces de aceptar que les incrementen exageradamente los boletos y que sólo animan, pero no exigen. Cada cual puede escoger su imagen de esa notable hinchada. SÚPLICA Del equipo, alcanzar su primera liguilla. Para los jugadores mostrar porqué fueron contratados y la causa de sus tan altos salarios. Para Ricardo Ferreti será que de una vez por todas sus jugadores muestren la garra del mote que lleva el equipo y que lo obedezcan. Para la afición sólo quedará rogar para que no los insulten con el precio de los boletos. Que Enrique Borja no cometa más tonterías y que conozcan la liguilla en un torneo corto en vivo y no por televisión. En lo que respecta a los Rayados del Monterrey la situación no es muy distinta a la de los Tigres, aunque hace poco más de un año se quedaron a la deriva con el dueño en la cárcel y la escuadra al borde del descenso. Pero en el presente, cuando ya cuentan con fondos, sus proyectos simplemente no han trascendido. Benito Floro sigue en el cargo de director técnico sin haber mostrado nada. Gastó dinero en jugadores sin nombre y de poco aporte. Entre ellos un español al que conocerán tal vez en su casa ya que jugó muy poco. Su afición, al igual que la de Tigres, es numerosa, ruidosa y fiel. Pero nada exigente y acepta lo que les den. SÚPLICA Aprender a jugar futbol. Que por fin Benito Floro se ponga a trabajar y muestre por qué llegó a dirigir de manera emergente al Real Madrid y compensar a la afición las miserias que ha entregado desde 1996. Para hablar de aspiraciones primero deberán superar sus súplicas... ejcampos@mediotiempo.com

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