¿Por qué siempre nos pasa lo mismo?

Por Ernesto José Campos

Por Ernesto José Campos Fue en uno de esos tantos pasajes adversos cuando el ya fallecido maestro del periodismo mexicano Fernando Marcos inmortalizó una frase que fue motivada por la desesperación y la impotencia de ver a la selección recibir el gol de la derrota en el último minuto cuando merecía el triunfo. -- ¿Por qué siempre nos pasa lo mismo? – Después del último descalabro del Tri ante Bulgaria y en propio patio me vino a la mente esa frase. Y la pregunta me ronda desde entonces ¿Por qué? Y es que después de haber superado muchos paradigmas sobre la mentalidad y el carácter es difícil creer que se regresó a lo mismo. Me remontaré a 1991. En aquél entonces nuestra selección era dirigida por Manuel Lapuente Díaz y tuvieron el terrible fracaso de quedar eliminados en semifinales de la primera Copa de Oro en Estados Unidos. Nada podría ser peor según los críticos. Era el fondo que se podía tocar y tal fue la desolación que Lapuente abandonó al equipo cuando ni siquiera habían jugado el partido por el tercer y cuarto lugar. Desde entonces vino el resurgimiento. Se contrató a César Luis Menotti y la forma de pensar del jugador comenzó a cambiar. Seguiría Miguel Mejía Barón y con ello los primeros resultados del resucitado. Se consiguió el boleto al mundial de Estados Unidos e inmediatamente se viajó a Ecuador con los nervios y las dudas propias de la primera participación nacional en una Copa América. Y vendría la alegría de un subcampeonato merecido y lleno de futbol que motivo a la desbordante afición a copar las calles de la Ciudad de México para recibir a sus héroes que desfilaron en un autobús descubierto. Vino el mundial de Estados Unidos y la calificación a la segunda ronda como primer lugar del grupo de la muerte. Parecía que pese a las derrotas ya no podía ser cuestionado el espíritu de nuestros jugadores al vestir la casaca nacional. Vino entonces un bache donde Estados Unidos nos goleó en una Copa USA en 1995 y la eliminación ante los vecinos del Norte en la Copa América de Uruguay Sobrevino un cambio de estratega y llegó Bora Milutinovic. Cuestionado y todo consiguió marcharse invicto del hexagonal final y obtuvo un tercer lugar en la Copa América de Bolivia en 1997 con una memorable participación de Luis Hernández. Lapuente regresó para encarar el Mundial de Francia y tras una etapa de preparación incierta, ya en la justa, el carácter y el coraje mexicano se hizo presente muy lejos de nuestra tierra la remontar o empatar marcadores adversos en muchas situaciones que van desde el arbitraje, el apoyo y hasta los mismos goles en contra. Otro tercer lugar en Copa América y el título en la Confederaciones seguían sumando méritos del Tri ante su afición. Y todo regresaría muchos años en todos los aspectos. Eliminaciones en Copas de Oro, eliminatorias olímpicas, frustrantes juegos de visita en las eliminatorias mundialistas y hasta magras participaciones de clubes en torneos como la Merconorte. Quedan la excepción del América y Atlas que mostraron brillantez en la Copa Libertadores y del Necaxa que fue superior a potencias en el Campeonato Mundial de Clubes. Se retrocedió en un año lo que se había ganado en cerca de 10 de constante trabajo. Se cuenta ya con más estructura y mucha más experiencia pero los resultados son cada vez más infames. ¿Por qué siempre cuando se está apunto de llegar a algo importante aparecen los tropiezos? Bien lo diría el maestro don Fernando Marcos. ¿Por qué siempre nos pasa lo mismo? ejcampos@mediotiempo.com

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