Y ahora ¿Qué decimos?

Por: Ernesto José Campos

Por: Ernesto José Campos Ya todos sabemos lo que pasó. Al menos conocemos el resultado del primer partido eliminatorio de México, y fuera de la molestia ocasionada por la derrota, no debemos negar que ya lo esperábamos. Después de los cinco partidos previos sin ganar, el Tri, en voz de alguno de sus integrantes, siempre tenía la excusa apropiada, la frese de consuelo o el eterno “es un partido amistoso, cuando llegue el hexagonal las cosas cambiarán”, pero... La selección decidió vetar a la prensa hace algunas semanas para evitar que se les difamara, que se atentara contra su intimidad y para permitir el trabajo en paz. El revuelo en los medios ante eso no se hizo esperar, y una especia de guerra comenzó. Incluso Luis Hernández fue lejos e insultó a unos reporteros que se encontraban en el Centro de Alto Rendimiento Pegaso. En realidad parecía que los jugadores tenían preparada la sorpresa de un buen resultado ante Estados Unidos para regresar con el “tapamos bocas”, “las críticas eran absurdas”. Pero perdieron y siguen con las limitaciones a la prensa. Se molestan porque se les dice que juegan mal, que están displicentes, que se preocupan más por las primas que por el juego, que la soberbia se los comió, que no mejoran, que llevan seis partidos sin ganar, que no meten goles, que cobran de más y cada vez juegan de a menos. Se molestan por eso y nos vetan... ¿Ahora qué decimos? Quien vio el partido no puede decir que Estados Unidos es un gran equipo, dotado de técnica, con jugadores que serían la disputa del Real Madrid y el Barza. Los vecinos del norte son simplemente un cuadro ordenado que se dedicó a jugar a su estilo y espero a que los mexicanos se equivocarán. Y si un equipo sin talento, pero sí con disposición como ellos nos gana, entonces ¿A quién le vamos a ganar?. Podría contestarse, “vendrán al Azteca y aquí verán”, cierto pero eso refuerza la teoría de los Ratones, que tanto disgusta a los lectores de este portal y que ha acarreado innumerables comentarios para mi amigo “El Tesoro”. Y el nivel que tanto se presume. Es evidente que nuestro futbol es mejor, pero la soberbia impide practicarlo. Ayer los jugadores que estaban en la cancha ya no se veían sobrados, se veían preocupados por que la situación ya los rebasó. Parecían tensos como la cuerda de un violín. Su motivación ya no existe, y en eso la labor de recuperarla será de Enrique Meza, quien si muestra la paciencia que aparenta, podrá lograrlo. Misión nada fácil. Regresar la humildad a un equipo. Pero por decir esto seguramente se molestarán y seguirán con su comportamiento hacia la prensa. Brasil jugará con todas sus estrellas en el estadio Jalisco el miércoles. Pareciera que la casa no está en condiciones de recibir invitados de esa magnitud. ¿Y ahora que quieren que digamos? No creo que alguien podría asegurar que mejoraron y que jugaron bien....

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