Caso Emilio Mora

Por: Durán

Por: Durán Es muy difícil conocer exactamente las cifras que se manejaron en el caso de Emilio Mora contra Monarcas Morelia. Lo que es un hecho es que en el reglamento de transferencias algo anda mal; no se puede tener un reglamento tan abierto, que con la interpretación del Club le corresponda al jugador por Prima de Transferencia (*) unos $30,000 dólares (aprox), que con la interpretación de Mora le resultaran $675,000 dólares (aprox) y que se llegara a un arreglo por $316,800 dólares (Cifra extraoficial). Un brinco de 30 a 675 y de regreso a 316 quiere decir que el reglamento no está bien definido, lógico que cada quien lo interpreta como mejor conviene a sus intereses. Monarcas utilizó la cláusula de Valor de Formación (que esta mencionada en el “Reglamento de Régimen de Transferencia de Jugadores Profesionales de Futbol - XI Reunión Acapulco 2000 -”, pero no está clara, ni bien definida, ni tiene un verdadero sentido) a su favor (¿En realidad Morelia formó a Mora?), por su parte Emilio Mora (sus abogados) utilizó esta falta de definición para su beneficio ya que su interpretación le favorecía económicamente. Además argumentaba que el Club Monarcas no había sido su formador y que solo le dio la oportunidad de ser profesional (Por lo general ocurre que cuando firmas tu primer contrato “profesional” en el club en donde estás, así no te hayan formado, o está implícito que ellos te han formado y por lo tanto la carta les pertenece o bien lo especifican en el contrato). Este, es un punto en el cual se debe de profundizar, porque a lo mejor no existió una formación desde pequeño pero si se apostó por el jugador y se le dio la oportunidad. Por ejemplo, existen jugadores que son formados en las Fuerzas Básicas (FB) de un equipo profesional, pero en cierto momento se les niegan oportunidades o se les da de baja y es cuando deciden cambiarse de institución; la segunda institución a la cual llega lo decide debutar al poco tiempo de su llegada: ¿Quién lo formó? Es casi obvio que lo hizo la primera institución ¿Quién le da la oportunidad? Si la segunda institución no hubiera confiado en el jugador y apostado por él, posiblemente nunca hubiera sido jugador profesional. Así que, ¿Existe un Valor de Formación para la segunda institución? O ¿No lo debe de haber? Este es solo un ejemplo que puede ser discutido (debe de ser) y muchos más que se han presentado, pero la realidad es que mientras no esté especificado en un “papel”, seguirán existiendo y creciendo en número los problemas de este tipo. Es imperativo que se especifique cuidadosamente lo referente al Valor de Formación, y es muy importante que el equipo formador salga beneficiado (sin perjudicar al jugador) ya que se impulsará la formación de jugadores jóvenes, lo que hará que el futbolista mexicano adquiera nivel, experiencia y madurez desde más joven y su plenitud la obtendrá desde los 24 ó 25 años, y no hasta que tenga 28, 29 ó 30. Aquellos equipos como Pumas o Atlas (cuyo trabajo con los jóvenes ha sido redituable para el futbol mexicano) deben de ser alentados a continuar y fomentar esa formación integral de jugadores mediante beneficio económico y alguno otro que se les ocurra. De esa manera más y más equipos apostarán por sus FB, se allegarán de recursos para reducir sus déficits y tendrán mejores equipos, instalaciones, etc. El titulo de este artículo es simple por petición de “Carmen Salinas”, asidua lectora a mi columna. Saludos. (*) La Prima de Transferencia es la cantidad ($) que le corresponde al jugador por su venta. Esta se da dependiendo el tiempo que estuvo el jugador en la institución como profesional. Para su calculo se toma el precio de venta, a este se le resta el costo o valor de formación; a lo que resulta se le aplica un % que comienza del 25% por el primer año, aumentando un 5% por año sin poder sobrepasar el 50% y el resultado es el monto que le corresponde al jugador. fduran@mediotiempo.com

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