River y Racing se robaron la fecha

Necesitaban ganar sí o sí. Uno, River, para consolidarse en la punta del campeonato. El otro, Racing, para confirmar el buen momento que está pasando y darse el gusto de ganarle al Boca...

Necesitaban ganar sí o sí. Uno, River, para consolidarse en la punta del campeonato. El otro, Racing, para confirmar el buen momento que está pasando y darse el gusto de ganarle al Boca multicampeón del 2000. Ambos ganaron, sumergieron a sus rivales de turno en un mar de dudas, y fueron los protagonistas excluyentes del fin de semana futbolístico en la Argentina. En el Monumental se vivió un clásico con historia de buen fútbol y grandes partidos. Y el River-Independiente de este domingo no fue la excepción. No tan bien jugado como en las épocas de Alonso y Bochini, por nombrar dos referentes de ambos equipos, pero sí con la emoción de los grandes partidos. Empezó ganando rápido la visita, pero enseguida River, con la magia de Saviola y Ortega, lo dio vuelta y terminó sumando tres puntos clave, mostrando las virtudes y defectos de siempre. Defiende pésimamente, pero en ataque es un canto a la fantasía y a la contundencia. Ortega y Saviola desequilibran a pura gambeta, Cardetti explota cualquier chance que se le presenta. Este domingo casi no tocó la pelota, pero en cuanto estuvo cara a cara con Rocha no perdonó y selló el 3-1 final. ¿Independiente? Un equipo desordenado, sin ideas ni resto físico, al que los tres delanteros por los que apostó Piazza no le dieron ningún rédito. En Avellaneda, mientras tanto, la mitad celeste y blanca del barrio festejó y cómo. Necesitado de una victoria de esas que sirven tanto en la tabla como en lo anímico, Racing doblegó al Boca de Bianchi, que, por más que técnico y jugadores lo nieguen, tiene la cabeza más puesta en la Libertadores que en el torneo local. Así y todo los xeneixes empezaron ganando casi desde el vestuario, pero dos hechos terminaron inclinando la balanza para los de Merlo. Por un lado, el ingreso con apenas quince minutos jugados de Principiano por Lux, que le dio más fútbol en la media cancha. Por el otro, la expulsión de Bermúdez y el penal convertido por Chatruc y que le permitió a Racing cerrar la primera etapa con un empate tranquilizador. En el segundo tiempo, Rueda remendó todos los goles que erró ante el mismo rival pero con la camiseta de Talleres un campeonato atrás y a 13 minutos del final desató la locura racinguista con un cabezazo de palomita que doblegó la resistencia de Abbondancieri. Del resto, solo para rescatar el pobre triunfo de San Lorenzo (que se fue silbado por su gente) ante Almagro, la goleada de Gimnasia a Unión del sábado por la noche y los cuatro expulsados de Los Andes ante Huracán, en un partido que terminó suspendido antes del final por los objetos arrojados de la tribuna de Los Andes al campo de juego. Además, Colón no pudo con Estudiantes en Santa Fe, Vélez y Central empataron en el adelanto del viernes, Lanús le ganó después de 32 años a Talleres y Chacarita volvió a ganar como visitante: 2-1 a Belgrano en Córdoba. Tenían que ganar y ganaron. Uno, para consolidarse como líder absoluto. El otro, para darse una alegría de esas que no se olvidan por mucho tiempo. River y Racing, los grandes protagonistas del fin de semana.

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