Las autoridades de la FMF

¿Podrá un jugador o entrenador de futbol solicitar amparo si lo sanciona la Federación Mexicana de Futbol y tendrá oportunidad de ganarlo?

¿Podrá un jugador o entrenador de futbol solicitar amparo si lo sanciona la Federación Mexicana de Futbol y tendrá oportunidad de ganarlo?

El juicio de Amparo, como el medio idóneo de control constitucional, es máxima expresión respecto de las garantías individuales que consagra nuestra Carta Magna.

Ahora bien, mucho se ha hablado en los medios escritos, electrónicos, televisivos, etc. sobre las virtudes del juicio de amparo y en muchas ocasiones el posible abuso del mismo. Sin embargo, es una institución en quién de verdad se puede confiar y que mediante sus resoluciones limitan a los órganos de poder.

Con relación al futbol, en específico al futbol mexicano, realicé un ejercicio mental, en virtud de las pésimas decisiones que la Federación Mexicana de Futbol toma, a través de sus órganos cuando se trata de sancionar a jugadores, entrenadores, dueños, etc. Ya que deja en total estado de indefensión a los sujetos agraviados, por que nunca, y de forma imperativa lo establezco, nunca, corrigen sus fallas o las fallas del árbitro al pitar un partido de futbol.

Por lo tanto, nos situamos en la posibilidad que el juicio de amparo, tenga efectos nunca antes vistos, con relación a las sanciones emitidas por la Federación Mexicana de Futbol, en el momento que algún club o jugador se atreva a llevarlo a cabo.

En estrictos términos se considera como autoridades para efectos del amparo, los órganos del Estado, quienes pueden ejercer la fuerza pública en última instancia para hacer cumplir sus actos, sean de carácter positivo o negativo.

Sin embargo y de acuerdo con diversos doctrinarios e incluso ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el criterio ha ido avanzando para aceptar como autoridades en el juicio de amparo, a los órganos del Estado y a distintos órganos que no son parte del Estado, sin embargo emiten actos de carácter obligatorio y dentro de su ámbito son vinculativos. Así, si los órganos emiten actos de autoridad con los siguientes elementos: unilaterales, en plano de supra-subordinación, con imperio y obligatorios, se estará en presencia de una autoridad para efectos del amparo y por lo tanto la posibilidad de promover el juicio de garantías.

Ahora bien, sólo los que tengan interés jurídico podrán promover el juicio de amparo, por lo tanto y de acuerdo con lo que establecen los Estatutos de la Federación Mexicana de Futbol, podrán promoverlo quienes resulten afectados dentro de su esfera jurídica, esto es jugadores, directivos, entrenadores, o cualquier persona a quién vaya dirigido los actos de la Federación Mexicana de Futbol o alguno de sus órganos.

El Juicio de Amparo es la institución por excelencia que restituye las garantías individuales de todo individuo que se encuentre dentro de territorio nacional y que se la apliquen actos de autoridad que vulneren o transgredan dichas garantías.

Una vez que se promueve el Amparo que tiene reglas específicas y sería poco el espacio en el cual escribo para comentarlas todas, mencionaré como indispensable que si se podría promover un juicio de amparo si se sancionara y se castigara con inhabilitación por ejemplo a algún jugador u entrenador. Si se busca por el lugar adecuado, la normatividad que aplica el futbol mexicano está plagada de vicios constitucionales, por lo que como pretexto para la promoción se tomará alguna de ellas que esté en flagrante contradicción con la Constitución para asegurar que la admitan.

Lo que realmente se vuelve interesante es el tema de la suspensión para efectos del amparo. Ésta, se traduce en detener, inmovilizar, paralizar, la conducta o sanción que se pretende ejercer sobre el gobernado (en este caso jugadores, entrenadores, dueños, etc.) hasta que el fondo del asunto se resuelva, con el fin de que no se sobresea el juicio, o mejor dicho, que no quede sin materia. Por lo tanto, si se demuestra la procedencia de la suspensión el jugador si podrá jugar, aunque la Federación no quiera o desee, e incluso si amenaza con la desafiliación. Es una resolución del juez, es imperativa, y no se pone en tela de juicio su aplicación o no (como mejor ejemplo del desacato se encuentra Andrés Manuel López Obrador con el predio el Encino).

Lo que se dice se puede expresar de otra forma: si un jugador de futbol es expulsado por un árbitro, y es condenado a la suspensión temporal (sanción establecida por el Reglamento de Sanciones), es decir, a que no juegue durante dos, tres, o cinco partidos, depende de la gravedad, y digamos que es algún partido previo a la liguilla, y el jugador del que hablamos es Cuahtémoc Blanco, jugador indispensable para el América, que sin él, sus compañeros ni correr saben.

Por lo tanto, será indispensable por cualquier medio, hacer que su jugador esté en posibilidad de jugar. Bueno pues, si promueve el juicio de amparo y solicita la suspensión provisional y en su caso la definitiva, podrá jugar todos y cada uno de los juegos hasta que su asunto se resuelva en el fondo. Ésta circunstancia la prevé la Ley de Amparo a través del artículo 124, en la cual establece que si se solicita la medida cautelar, no daña el interés público o el orden social (no piense usted que tener a el Sr. Blanco en la cancha es el interés social, ni de la Nación, sino que el interés social es el respeto a la normatividad ante todo, que la ley y la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos sean la que se cumplan y eviten que los actos de molestia o privación, o mediante el desvío de poder, las autoridades dejen en estado de indefensión al quejoso, que en este caso será el Sr. Blanco); y por último que de ejecutarse el acto (o sea la suspensión del jugador) se afecten derechos de difícil reparación (sin el Sr. Blanco difícilmente avanzarán, ya que es un jugador para el club América trascendente)

Así, durante el juicio y hasta en tanto se resuelva en forma definitiva si su sanción fue de conformidad con la Constitución o no, se podrán desahogar diversas pruebas como documentales públicas, privadas, testimoniales, periciales, etc. con el fin de demostrar que al jugador, entrenador o a la persona a quien se le pretende sancionar, está violando la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y sus garantías individuales.

Mientras tanto, el futbolista ya jugó, su equipo perdió o ganó, y se burló de la mala regulación del futbol mexicano.

Se podría considerar esta medida sólo, y sólo sí, se logra considerar a la Femexfut como autoridad para los efectos del amparo, en caso negativo se podría considerar medidas precautorias de carácter civil, que comentaré en el siguiente artículo.

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