Demasiada confianza hace daño

Por: Francelle Cetto

Por: Francelle Cetto Terminaron los cuartos de final de la Primera “A”, arrojando resultados muy sorprendentes. Veracruz y Aguascalientes, reconocidos como los equipos favoritos, poco pudieron hacer ante rivales de mediana calidad, como el Correcaminos y el Mexiquense. Parece que ya es costumbre que el Veracruz llegue a las finales, y repentinamente sea eliminado en últimos instantes. Este torneo no fue la excepción. Cayeron vergonzosamente en el Pirata Fuente, con un gol de último minuto. De nada sirvió la contratación del técnico Roberto Saporiti. De nada sirvió traer a varios jugadores que dejaron mucho que desear al final. El Correcaminos vino a hacer su futbol en base a la velocidad de sus delanteros, en especial con los movimientos del africano Harry Milanzi y Gerardo Fernández. Ya es hora de que la directiva de los escualos se ponga a reflexionar. Ya es hora de que le tomen más seriedad a la liguilla final. De nada sirve que un equipo arrase con la liga en las 19 jornadas, para que al final se confíen en el triunfo y terminen haciendo el ridículo. Casi existe la seguridad de que la directiva de los Tiburones hará cambios masivos en vísperas del siguiente torneo, para ver si de casualidad pueden subir a primera división: cambiarán de técnico, despedirán a medio plantel, traerán jugadores “de calidad” que en realidad no se sabrá dónde demostrarán la calidad, si la llegan a demostrar. El problema es que la directiva veracruzana no está poniendo en práctica el concepto de “continuidad” (aquel concepto que tanto pondera Ricardo Peláez). Lo único que tienen como base es el azar, el “haber si ahora sí somos campeones, porque tenemos a fulanito de tal como técnico, a fulanito de tal como goleador”, etc. La efectividad no se ha demostrado en la cancha. ¡Lástima por la afición del Veracruz! Verdaderamente no se merecen tantas decepciones. Por lo pronto, la afición veracruzana seguirá teniendo el anhelo de regresar algún día a la primera división. Todo sucedió gracias a la caprichosidad y exceso de confianza de algunos jugadores que nunca mostraron su nivel. Pero Veracruz no fue el único que decepcionó. Otro equipo que demostró demasiada confianza fueron los campeones Gallos de Aguascalientes. Se escudaron en que ya tenían medio boleto de ascenso, cuando tuvieron la oportunidad de adquirir el ascenso directo a primera división. Los Gallos bajaron notablemente su rendimiento. Sufrieron demasiado en los dos partidos ante un rival que no espantaba mucho, a pesar de ser filial de los Diablos de Toluca. Los jovencitos del Mexiquense (la mayoría ya debutó en Primera División con el Toluca) hicieron su futbol práctico, jugaron muy bien en todas sus líneas y… suficiente para vencer al campeón. Una vez más es comprobada la teoría moderna de que “en el futbol todo puede pasar”. Toros Neza y La Piedad fueron los únicos equipos que salieron bien librados. Toros Neza no hizo mucho trabajo para vencer a los Tigres de Ciudad Juárez, que había sido uno de los equipos más sólidos de la temporada. La Piedad batalló con el Marte, pero al final se impusieron con un gol de Christian Patiño. Mexiquense enfrentará al Toros Neza, en aguerrido duelo de equipos mexiquenses. Correcaminos tendrá que sufrir con La Piedad, el mejor equipo en los dos torneos. Los números dicen que los finalistas serán Toros Neza y La Piedad. La realidad dice que todo puede pasar. Si demuestran exceso de confianza, recibirán el mismo castigo que Aguascalientes y Veracruz: la eliminación. cetto@mediotiempo.com

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