La Piedad: Merecido Campeonato

Por: Francelle Cetto

Por: Francelle Cetto Fueron dos partidos en donde hubo de todo. Fueron dos partidos llenos de buen futbol y de pasión desbordante en las tribunas. Hubo buenos goles, excelente apoyo del público, pero no pudieron faltar los errores arbitrales de Eduardo Brizio que fue al aguafiestas en el partido de ida. Ese fue el marco donde se desarrolló la final del futbol de ascenso. El partido en Neza es el que definiría las esperanzas de los dos equipos. Toros Neza jugó al todo por el todo y La Piedad llegó jugando su conocido juego ofensivo. Se notaba el colorido y la algarabía de la afición por todos los rincones del Neza 86. Era un estadio pintado totalmente de rojo, evocando los tiempos de gloria del Toros Neza que alguna vez jugó en Primera División. Los jugadores de Neza posaron para la foto del recuerdo con las famosas máscaras, aquellas que tanto usaban los Toros de antaño. Ciertos errores arbitrales de Eduardo Brizio hicieron que el público mexiquense se molestara y empezaran los reclamos y la violencia. Los jugadores de Toros Neza hicieron todo lo posible para ganar el cotejo, pero la ensimosidad de los Reboceros hacían imposible el juego limpio. Era una final, y como tal habría que ganarla como diera lugar. La Piedad mostró por qué ha sido el mejor en los dos torneos, y con mucho colmillo de sus jugadores lograron definir el empate que sería fácil de remontar en tierras michoacanas. Todo quedó en un juego donde hubo golazos y juego de alta velocidad. La pasión del estadio Juan N. López puede espantar a cualquiera, es por eso que los Reboceros ya tenían ventaja desde el principio. Los disparos de Christian Patiño y Daniel Rosello son dinamita pura para cualquier portero. Por eso Juan “Venado” Gutiérrez (portero de Toros Neza) no estaba muy preparado daba la impresión que no estaba preparado para dichos embates. A esto añádale la ausencia importante del portero titular Diego Gómez, que había salido expulsado en el juego de ida. Todos estos y otros factores serían los determinantes del triunfo de La Piedad. Es digno de mencionar que La Piedad ganó TODOS sus juegos como local en el campeonato regular, cifra que asusta a cualquier rival visitante. Después de una larga batalla épica, el equipo destinado a saborear las mieles de la gloria logró un título importantísimo para la historia de esta ciudad michoacana: es el primer campeonato en cincuenta años. La Piedad logró su último título de Segunda División en la década de los cincuenta (caso que recuerda al Atlas de Guadalajara). Sin duda un título muy importante para el equipo de los colores azul y amarillo. La Piedad es un equipo que alberga a jugadores con mucha experiencia e importantes, incluso de nivel de selección nacional, como el caso de los delanteros costarricenses Óscar Rojas y el joven Jonathan Bolaños. Pero el torneo no ha terminado, todavía habrá que disputarse la final de ascenso, donde La Piedad tiene cuentas pendientes con los Gallos de Aguascalientes, campeones del torneo de invierno. La moneda todavía está en el aire, pero aun perdiendo la final de ascenso La Piedad tiene la segunda oportunidad de estar en el máximo circuito cuando enfrenten al Atlante en la famosa promoción. Mientras esos términos se definen, el pueblo de La Piedad sigue festejando un título que sabe a gloria y Valente Aguirre sigue organizando a su equipo para el gran encuentro contra Aguascalientes. cetto@mediotiempo.com

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