La culpa no es del indio...

Todos conocemos lo que rodea el Draft, hablamos cada año de lo denigrante que es para el jugador, todos los años comentamos lo inútil y poco práctico que es.

Todos conocemos lo que rodea el Draft, hablamos cada año de lo denigrante que es para el jugador, todos los años comentamos lo inútil y poco práctico que es y que los objetivos primarios nunca se han cumplido, ¿pero de los objetivos de quién estamos hablando? Si se repite año tras año, ¿a quién realmente está beneficiando? Una de las tantas veces que fui al Draft, los directivos de cierto equipo se me acercaron y me preguntaron si quería irme con ellos, yo contesté que feliz de la vida. Ahí mismo hablamos de dinero y llegamos a un acuerdo, digamos que por diez pesos, al presentarme con el equipo y hablar nuevamente con los directivos, me dijeron que había cuatro pesos, que "si queria"... pues tenía que querer, porque era eso o regresar a mi club, cobrar poco menos que eso, y eso, si me hacían el favor. Un tiempo después estuve transferible nuevamente y no hubo nadie que hiciera ofertas por mí, entonces tuve que arreglarme con mi mismo equipo por el dinero que ellos quisieron. Resulta que en ese torneo me encontré con un entrenador con el que había estado y me dijo que su equipo habia ofertado por mí un poco más del precio con el que yo había sido tasado, pero los dueños de mi carta no aceptaron porque no pudieron conseguir lo que buscaban. Al firmarme me habían dicho que nadie había ni siquiera preguntado por mí, que si queria jugar era así, como querían ellos. No quiero ni pensar que toda la incertidumbre y agobio de los jugadores que enfrentan este régimen de transferencias, es simplemente porque los señores de pantalón largo quieren unos días de asueto en lugares paradisiacos y buenos para el "desmadre". Si es tan necesario como dicen, por qué no lo hacen en el desierto de Sonora o en medio de la Selva Chiapaneca. En otro Draft, salí en la noche a festejar con mis companeros de penas, que algunos ya teníamos equipo: fuimos al tugurio más escondido y menos atractivo para no toparnos con algun directivo o periodista, pero nos salió el tiro por la culata pues tres mesas estaban ocupadas con tres grupos de directivos de diferentes equipos, uno de esos grupos eran los que recién me habían contratado. Obviamente nos salimos de ahí a escondidas, y tampoco tenía mucho caso quedarnos pues todas las muchachonas estaban ya atraídas por los altos mandos. Hablamos con toda naturalidad de equipos que ponen transferible a alguien pero no quieren que se vaya, simplemente lo ponen en diez millones de dólares, aparenta ser algo normal, pero no nos damos cuenta en lo que nos convertimos ya todos nosotros, pues somos parte de algo tan irracional y ridículo que ya no nos causa extrañeza. Lo dijo Ramón Raya la semana pasada, la gente que puede marcar diferencia está simplemente como espectador, criticamos al gremio del que fuimos parte porque sonamos convincentes, alzamos la voz y creemos que con eso ya cumplimos, nos estamos matando solos y no hacemos nada, ninguno de nosotros. No tengo las cifras exactas, pero creo que esta semana es la de mayor venta de diarios deportivos de todo el año, sólo por el morbo que genera quién va a dónde y quién no juega más. Todos somos cómplices de éste desastre; me pregunto si nos gustaría como aficionados no tener Liguillas, regresar a torneos largos, tener menos extranjeros y un futbol sin experimentos. Estamos medio domesticados ya. ACLARANDO PARADAS Soy, como probablemente el cincuenta o sesenta por ciento de todos los ex futbolistas; un entrenador desempleado. No entiendo, ni me importa, el llamado “pacto de caballeros”, y si esto que comento me limita las posibilidades de ser elegido por cualquier equipo, que así sea. Mi interes ha sido siempre lo que pasa en la cancha, todo lo demás está fuera de mi entendimiento; tampoco soy periodista, respeto y admiro a muchisimos comunicadores (a otros no tanto) pero hasta ahí. Hoy digo lo que pienso y hago lo que siento, y lo que está pasando con nuestro futbol es injustísimo. No me cansaré de citar a Javier Aguirre, "el futbol no es una mierda, el entorno lo es". Desafortunada o afortunadamente yo no se "Valdanear", no rebusco frases, no elijo sinónimos ni adorno oraciones, perdonen ustedes si soy en algunas ocasiones ordinario, pero lo que tengo que decir va así siempre.... "se nos está pudriendo el culo y seguimos tragando chile de árbol".

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