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Las pequeñeces claro que valenMiércoles 24 de Junio del 2009
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Lo platicamos apenas hace unas semanas, la importancia de los detalles aparentemente insignificantes marcan casi siempre diferencia. El segundo gol brasileño contra Italia cae gracias a una mala recepción y de espaldas de Mauro Camoranesi, a diferencia de, en el primer gol, la recepción orientada y lo bien perfilado que se encuentra Fabiano, incluso sin que la habilitación que tuvo en el gol tuviera la intención de ser pase. En el autogol, el lateral izquierdo (Dossena) al realizar su recorrido y viendo su porteria de frente, se barre con su pierna hábil, cuando siempre hubiera sido una mucho mejor alternativa hacerlo con la pierna derecha.
Malos hábitos, malas decisiones así como no trabajar adecuadamente ambas piernas, generan mil problemas en estos tiempos, por ejemplo, ¿por qué muchísimos equipos profundizan mucho más por izquierda que por derecha? ¿por qué en partidos "rotos" generalmente los contragolpes son por este lado?
Cualquier equipo al utilizar dos contenciones con perfil derecho (pasa con mucho más frecuencia de lo que piensan), el golpe de vista de estos es hacia la izquierda, esto es lógico porque su control fue hacia su pierna hábil y su golpeo será mucho más eficaz con la parte interna que con el empeine o de "tres dedos" al lanzar hacia el lado derecho, además de que tirándola hacia la izquierda, el balón se alejará del rival y se encontrará con el receptor en el lugar deseado, por derecha se tendría que tirar por encima del defensor o exacto entre dos de ellos.
Ahora cada segundo cuenta, en el caso que un receptor gane la espalda del rival el lanzamiento tiene que ser de inmediato, no hay tiempo para acomodarse, por eso decimos en determinada jugada "¿por qué no se la tiró?"
Esto que comento es exactamente lo mismo del por qué, hablando de béisbol, en el "cuadro" sólo el primera base puede ser zurdo, imagínense ustedes a un tercera base, a un parador en corto o segunda base haciendo un tiro a primera siendo zurdo, o un catcher tratando de evitar el robo de tercera, biomecánicamente es imposible si se quiere hacer en un solo movimiento.
De este razonamiento se derivan mil respuestas; ¿por qué la urgencia de Sven-Göran Eriksson de llamar a Leandro Augusto y comerse tantos cuestionamientos? ¿por qué un jugador no produce lo mismo al cambiar de equipo, compañeros y piernas hábiles? ¿por qué jugadores experimentados se recargan a ese lado si tienen perfil derecho? ¿Por qué el "Gringo" Torres despertó tanto interés y la Selección Norteamericana insistió tanto en él? De este mismo jugador; ¿por qué en Pachuca casi siempre acompañaba él a Correa en vez de Caballero? ¿por qué el "Tuca" utiliza a un "chavito" en la contención como Chiapas teniendo jugadores de mucho más jerarquía en la banca?
Sin demeritar a nadie ni a nada, los entrenadores del Campeón y Subcampeón de México son respetuosos y leales a esta simpleza de premisa.
Una tontería así marca mil diferencias, cosas que aparentan ser ridiculas e intrascendentes de ninguna manera lo son, si los equipos no funcionan no podemos pensar a la primera que los jugadores están tratando de correr al entrenador.
Debemos, como aficionados, tomar en cuenta todas las posibilidades y crecer a la par de como está "evolucionando" el futbol, como directivos, sus responsabilidades son cuestionar hasta el último detalle, pero con conocimiento de causa, y como entrenadores, no sólo porque somos exjugadores y nos dan la responsabilidad de dirigir a un equipo nos acomodamos y pegamos gritos sin "ton ni son".
Estos detallitos que la mayoría de la gente no toma en cuenta son los que valen ahora en un futbol tan cuadrado y robótico, ahora que todos sabemos cómo juegan todos los equipos y que los "cracks" marcan tanta diferencia, no podemos (y hablo ahora como entrenador) dejar pasar estas supuestas pequeñeces.