Mascareno

Depende el sapo la pedrada

Miércoles 22 de Julio del 2009



La baja en el rendimiento en un equipo de un partido a otro rara vez pasa por el cansancio, falta de motivación o los factores externos como cancha o clima, generalmente es por el rival en turno y su planteamiento, hoy en día muchísimos entrenadores trabajan en función al contrario, sacar provecho de sus debilidades y minimizar sus fortalezas.

Manolo Lapuente, en la oportunidad que tuve de trabajar con o para él, hacia todos sus ordenamientos pensando en las características del oponente, casi cualquier jugador con excelente actuación un partido antes, podía no ser tomado en cuenta ni para la banca al siguiente. Javier Aguirre entre Osasuna y Atlético de Madrid cumplió 66 partidos sin repetir alineación, sí, 66 partidos, casi 4 torneos regulares nuestros; hablamos de 2 de los máximos exponentes del futbol mexicano en lo que se refiere a la Dirección Técnica, con extraordinarios resultados utilizando esta alternativa.

Hay también entrenadores que plantean igual sus partidos, que su filosofía es que se preocupen los demás y tratan de que su funcionamiento sea eficaz ante prácticamente cualquier resistencia; otros, trabajan también siempre igual, pero su objetivo es aguantar, destruir y por ahí acertar alguna en balón parado, dándole casi nada de importancia a su accionar ofensivo.

Aguirre, siguiendo su línea ha planteado de diferentes maneras los partidos que ha dirigido en la Selección, por ejemplo contra Haití, propone presionar y achicar espacios, sabiendo que por la limitada técnica del rival al no dejarlos maniobrar libremente se les dificultaría muchísimo generar y aprovechar sus enormes cualidades físicas, además de que recobraría el balón en zonas peligrosas para el rival.

Cada contrario tiene uno o varios puntos débiles, el "Vasco" siempre trata de sacar ventaja de los mismos.

Tuve la enorme fortuna de haber trabajado en categorías menores y darme cuenta de lo complicado que es para los jóvenes realizar tareas técnicas con oposición, como se les viene el mundo encima cuando no hay tiempo de recibir y después empezar a pensar qué hacer o a quién dársela (conforme los jóvenes van creciendo aprenden a tener más de una opción antes de recibir el balón), concluyes que muchas veces la solución ante rivales inferiores (técnicamente hablando) es no darles espacio y apretarlos continuamente, independientemente de que no quedes muy bien parado atrás en ocasiones y que el contrario sea mucho más rápido que tus defensivos, generalmente no tendrás mayores problemas porque los lanzamientos serán deficientes o nulos.

Comparo yo (con todo respeto) a los jugadores de la CONCACAF con estos jovencitos de categorías menores, sin mucha idea futbolística pero con gran ímpetu y sacrificio, que dominando la pelota o pateándola sin contrarios lo hacen bien, jugadores que si les das oportunidad te disparan de cualquier distancia (igual podemos ver goles fantásticos o barrabasadas 30 metros arriba de la portería), que son mucho más rápidos y fuertes, pero que si no les permites explotar esto, exigiéndoles gestos técnicos más finos y muy poco tiempo en decidir, no te harán daño.

Ahora se habla de que Haití no está a la altura de estas competencias, es muy probable, pero la propuesta de Javier lo evidenció definitivamente. Estados Unidos le dio a los haitianos un poquito de libertad y se les complicó muchísimo, los dejaron pensar y jugar a su antojo, los norteamericanos te juegan siempre igual, esperando y contragolpeando, sacan provecho de las pelotas paradas y jamás se desordenan, no por esto dejarán de ser peligrosos, pero sí están expuestos a que equipos como éste se les compliquen en demasía.

El partido realizado por los seleccionados este fin de semana fue, desde mi punto de vista, extraordinario colectivamente hablando, se  presionó todo el tiempo y en todas las alturas del campo, los lanzamientos del rival fueron "sin ton ni son", casi nunca sus ofensivos recibieron de frente y recuperamos infinidad de balones haciendo 2 ó 3 contra 1, las fallas y aciertos individuales no son puntos a los que me refiero en esta ocasión.

Aguirre trabajó y planteó este partido exactamente como debía, está claro que el que viene frente a Costa Rica no se puede jugar igual, sí, presionar y tratar de no dejarlos jugar, pero se debe elegir muy bien la zona en dónde hacerlo.



Nota: Las columnas que se presentan en la sección Editorial de mediotiempo.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de Medio Tiempo.
  • IMPRIMIR
  • COMPARTIR
  • ENVIAR
  • Califica:
    •  comentarios

    Identificado como:

    Restan 255 caracteres