La jerarquía pasa por la calidad, no por la antigüedad

"Tiene que sufrirle", se decía hace un tiempo cuando un joven empezaba en Primera División, antes los muchachos que se iniciaban en este deporte tenían que pasar "las de Caín" para conseguir un lugar.

"Tiene que sufrirle", se decía hace un tiempo cuando un joven empezaba en Primera División. Antes los muchachos que se iniciaban en este deporte tenían que pasar "las de Caín" para conseguir un lugar en el vestidor del primer equipo.

Hoy en día las jóvenes promesas son cobijadas no sólo por los jugadores experimentados sino por los entrenadores, la Directiva y los mismos aficionados. Calderón, "Chicharito", "Gringo" Torres o Nava por dar algunos ejemplos, son muestra inequívoca de esto que comento.

Así como constantemente hago referencia de los cambios negativos que han ocurrido en el futbol, debo aceptar que en este renglón hemos mejorado muchísimo.

¿Quién no ha escuchado por lo menos una vez de las famosas "novatadas"?, eran torturas de lo más crueles. Ahora a lo más que se llega es a raparlos y casi siempre es entre los mismos jóvenes.

En otros tiempos, la única "discriminación" que existía dentro del futbol era hacia los chavos pudientes, los que llegaban en coche, los que estudiaban, los güeritos. En cambio, en estos tiempos es vital estar preparados no sólo en la cancha, la mayoría de los equipos exigen que los jugadores sigan estudiando.

En mi primera concentración como jugador profesional me di cuenta de la posición que tenía dentro del equipo, nos citaron para la comida en un hotel de la ciudad, obviamente como novato lo único que quieres es llegar, mientras más temprano mejor. Bueno, al llegar primero me senté en cualquier mesa, a los quince minutos comenzaron a llegar los demás, después de un rato se sentaron en mi mesa dos de los jugadores más experimentados del equipo, al llegar un tercero por mis espaldas, me agarró de los pelos, me levantó y me dijo, "éste es mi lugar chamaquito pendejo", mitad bromeando, mitad en serio, por supuesto que me levanté y me fui a buscar otra silla.

En otra ocasión calentando con un "torito", al darle un pase a uno de los "grandes" y al equivocarse éste, me dijo, "órale, adentro", yo me negué argumentando que él falló, Inmediatamente entró al círculo diciendo "ok", al día siguiente el utilero me quitó mi lugar en el vestidor por órdenes de este jugador, me tenía que uniformar en el vestidor visitante, solo como un perro.

Y ni hablar de las situaciones dentro de la cancha, el pasar intacto a tu segundo año era casi imposible, si tú ganabas un mano a mano contra los jugadores de experiencia, la siguiente jugada lo más bajito en donde te la ponían era el cuello. Increíblemente al contrario de que alguien te apoyara, la mayoría reía incluido muchas veces el entrenador. De alguna forma se justifica (mal hecho) la actitud del entrenador si él está pensando en no entrar en conflicto con un titular y afectar el proximo partido.

Los jugadores que ocupaban tu posición como titulares y te veían potencial, te daban consejos al revés, te decían qué tenías que hacer y lo que le gustaba al entrenador cuando realmente era todo lo contrario, difícil de creer pero era así.

La jeraquía dentro de la cancha dejó de ser, gracias a Dios, cuestión del tiempo jugado, la jerarquía pasa ya por la calidad, aunado a que casi ningún entrenador permitiría ahora algo como lo que les platico.

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