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La LiguillaMiércoles 11 de Noviembre del 2009
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Con la eliminación del Real Madrid de la Copa del Rey se evidencia la importancia de saber jugar este tipo de eliminatorias de ida y vuelta.
Propuesto una vez por Luis Fernando Tena, el recibir primero y terminar de visitante pero teniendo el empate a favor por la posición en la tabla, no me parece tan descabellado; lamentablemente no le resultó al "Flaco" y fue eliminado, nadie más lo ha intentado, pero sacar ventaja para despues viajar, especular y contragolpear suena bastante atractivo, no creo que suceda pero desde mi punto de vista lo es.
Entonces, en la Liguilla debería verse en los partidos de ida al equipo más fuerte o capaz de especular, para que no se resuelva la eliminatoria en su contra en ese primer encuentro.
Varios factores entran en este tema, el primero es que evidentemente hay equipos que juegan mucho mejor al ser atacados que tomando ellos la iniciativa, otros tienen como carta fuerte y prácticamente única, el sacar provecho de sus incómodas canchas y/o estadios (nos referimos a incómodas por sus dimensiones) asi como del incansable empuje de sus aficionados; otro factor definitivamente trascendental es el clima y la altura (no por nada casi el 70 por ciento de los títulos se han quedado a más de 2 mil 200 metros de altura desde que iniciaron los torneos cortos).
El funcionamiento colectivo siempre estará por encima de las individualidades, pero esto es hablando a largo plazo pues una genialidad puede definir una eliminatoria a eliminación directa y por eso son tan atractivas, cualquiera puede ganarlas y así, se dice que este (la Liguilla) es un torneo nuevo.
Sí, estos casi 30 días que se vienen son los que nos hacen despotricar todo el año, lo que más daño hace a nuestro futbol es lo que más disfrutamos, porque seamos sinceros, este mes que viene nos olvidamos completamente de todo y disfrutamos cada partido al máximo. Ya después cuando termina, empezamos nuevamente a joder respecto a lo mal que nos hacen los torneos cortos y sus Liguillas.
Siendo honestos y viendo el futbol desde el punto de vista del espectador villamelonero, ese que no tiene equipo favorito, que disfruta un partido por sus acciones y niveles de intensidad, el atractivo de la Liguilla no se compara con nada aquí en México, ya nosotros, los que rompemos las pelotas con sistemas de juego, los que de repente priorizamos un recorrido de líneas a una "chilena", y que es en el funcionamiento colectivo en lo que nos fijamos la mayor parte del tiempo, probablemente no sea lo ideal, el futbol es divertido nuevamente, Dios mío, ¡pecado mortal!
Estos días que se vienen son la paga de todos nuestros sufrimientos por el estancamiento del futbol en México (en buena parte por lo menos), olvidemos todo lo que rodea y afecta a este deporte, y disfrutemos lo que, ahora sí, hace tan diferente a la liga mexicana de las demás.