Pressing

Como ocurre en otros tantos ejemplos, a veces confundimos términos o de plano no acabamos de entenderlos, en este caso, no distinguimos el llamado pressing con el achique.

Como ocurre en otros tantos ejemplos, a veces confundimos términos o de plano no acabamos de entenderlos, en este caso, no distinguimos el llamado pressing con el achique, si bien, estos deberían siempre ir de la mano (si se realizan adecuadamente), son cosas totalmente distintas.

Achicar lo podríamos entender y resumir como adelantar líneas, jugar en cancha rival y dejar espacio en la propia, se podría comparar con el añejo “jugar al fuera de lugar”, ahora, ya estando en esa zona lo ideal será presionar para impedir lanzamientos, he aquí algunos puntos que se deben tomar en cuenta para realizar este tipo de tarea.

Para los seguidores del futbol americano será fácil entender esto si lo comparan con “la carga”, tiene los mismos objetivos y resultados, quitar tiempo y espacio al emisor dejando cierta libertad y ventaja a o los receptores, la finalidad siempre será disminuir o nulificar precisión en el lanzamiento y recuperarla después de que el poseedor se desase de la pelota, rara vez quitársela a este, salvo cuando en vez de tocarla intente driblar.

Para hacer efectivo el pressing se buscan zonas y tiempos, lo ideal siempre será en las bandas (si le damos únicamente 4 opciones de pase al poseedor, hacia adelante, atrás, izquierda o derecha al empujarlo hacia la banda obviamente le quitaremos una de ellas) y el momento de realizarlo es en el viaje del balón, hacerlo antes dejaría de ser el futuro presionado una opción de pase y si se hace después agarraríamos a este de frente y con la cabeza alta, ya con opciones claras y espacio; hay, claro está, otros momentos para realizarlo, por ejemplo, en una mala recepción, cuando el contrario va hacia su portería o viendo totalmente a la banda, etc.

Al iniciar el movimiento hacia quien tiene la pelota los demás jugadores deben ir hacia los receptores más cercanos, de esta manera se obliga a un pase más largo y por ende, de mayor dificultad, generalmente, al hacer esto, algún contrario quedará mano a mano o incluso suelto, prioritario que sea de la banda contraria, así, si el pase es efectivo se tendría tiempo de recular y reacomodar.

Hay puntos vitales que se deben seguir si se quiere presionar, como punto número uno, no puedes ser driblado, si esto sucediera todo el equipo sería tomado mal parado por la inercia de presión hacia los demás contrarios, si este fuera el caso, el compañero inmediato debe salir hacia el driblador, haciendo marca de espaldas (dejar su marca e ir hacia el poseedor cortando la línea de pase entre este y su anterior marca) y el siguiente romperá hacia la marca recién abandonada y así sucesivamente hasta el último hombre, incluso este último al romper hacia otro contrario su marca es deshabilitada por el fuera de lugar.

Ya realizado el movimiento de presión es importante también considerar que, hasta que no termine la jugada a quien “tomaste” lo seguirás a muerte, no puedes ir a presionar y ser rebasado por una “pared” y no corretear.

Como última opción al ver que el pressing realizado no prosperó y estás en igualdad o inferioridad numérica se debe, a toda costa, “terminar la jugada”.

Se elige por supuesto a que jugadores contrarios es viable presionar, tu capacidad física, los momentos y estado de partido (perdiendo, en superioridad numérica o inferioridad técnica del rival), sea cual fuere la razón, siempre se debe tomar en cuenta los riesgos, que son muchos sí, pero bien trabajado y coordinado, el pressing generará muchos más beneficios.

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