Barça perfecto

Probablemente estamos viviendo la última versión del futbol puro y correcto, de finezas, estética y espectaculares gestos técnicos, masas musculares, velocistas y basquetbolistas con tachones.

Probablemente estamos viviendo la última versión del futbol puro y correcto, de finezas, estética y espectaculares gestos técnicos, masas musculares, velocistas y basquetbolistas con tachones no caben en semejante equipo, chaparrones simpáticos y sinvergüenzas nos deleitan hasta el punto de, sin querer, le vamos al "David" por tanta perfección. Xavi, Iniesta, Pedrito y Messi por sus atributos físicos y a "ojo de buen cubero" no tendrían posibilidades en ningún equipo antes de tocar la pelota, sabiendo la importancia en reclutamientos de semejantes características entenderían ustedes, apreciables lectores, la magnitud de estas peculiaridades,  África de a poco, empieza a posesionarse por las extraordinarias cualidades físicas, si lo vemos como entrenador, al no hacer cada gesto técnico de manera perfecta, todo jugador deberá tener las cualidades suficientes como  para rectificar dos o tres veces en una misma jugada en un lapso mínimo de tiempo, si tienes jugadores asquerosamente perfectos, ¿para qué quieres quien tenga tales características? Debemos entender lo que tanto se habla respecto a la posesión de la pelota, no es siempre desentenderte intencionalmente de la misma sino que la presión que ejerce este equipo lo obliga a saber qué hacer con la misma, lo que marca la diferencia abismal de Barcelona. Con Messi si lo esperas te rompe el arco, si sales a toparlo pone el pase exacto, si lo pateas, más se enoja y juega mejor, si lo respetas y lo tratas de parar legalmente te mete cuatro caminando, de última si le arrimas dos o tres, los otros güeyes te meten cinco o seis, no existe fórmula alguna para pararlos, nunca tanto talento junto en una sola escuadra, prácticamente cada uno de ellos por sí mismos podrían definir cualquier partido. Se debe de valorar lo que ha hecho este grupo en Barça y en la selección, con su juego colectivo da esperanza al buen futbol, la técnica por sobre todas las cosas, jugar a jugar y ganar es posible, nosotros como mexicanos deberíamos tomar esos éxitos como propios, no por ser fans del Barcelona sino porque nuestras principales características realmente pueden, la habilidad, picardía y garra sí superan a la fuerza bruta y futbol mecánico. Lamentablemente si este Barcelona cierra el último capítulo de este futbol, el de los panzones con guantes  en las patas, el gambetero irresponsable, el trotón insensato pero creativo, esos que vemos cada fin de semana en el llano, los que únicamente juegan por divertirse, ese futbol por el que seguimos tan enamorados y que vemos de vez en vez por equivocación, Barça nos enseña que se trató siempre esto, como para que en unos años lo sigamos teniendo presente, qué mejor forma de terminar un ciclo que viendo jugar al mejor exponente de todos los tiempos. Jugadores, sistema y propuesta al revés, el Barcelona haciendo todo lo contrario a lo que el juego demanda, arrasó y triunfó, jugó y se divirtió, se rió de todos nosotros los que pretendemos mecanizar cada movimiento en la cancha. Afortunados todos nosotros a los que nos tocó ver por última vez el futbol verdaderamente en su máxima expresión, lo que se viene ya no puede más que empatar. Con gusto platicamos en Twitter cualquier cosa, @gmascareno, gracias.

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