Quieta la pelota

Dirigiendo la Quinta División del Pachuca hace unos años enfrentamos a cierto equipo que realizaba un coqueto saque de esquina.

Dirigiendo la Quinta División del Pachuca hace unos años enfrentamos a cierto equipo que realizaba un coqueto saque de esquina, el centrador lanzaba la pelota alta y muy "floja", todos los rematadores salían del área y esperaban el rechace de nuestros defensas para rematar al arco en una segunda jugada, esta acción fue la que más nos complicó en todo el partido, es lógico porque un balón sin fuerza cabeceado por jóvenes de esas edades nunca rebasaría la frontera que fabricaba este entrenador, así como fue efectiva también fue irreal e inútil para futboles de alta competencia (cualquier jugador en estos niveles la despejaría a 10 ó 20 metros de su área), pero ese es otro tema que ya platicaremos en algún momento (la capacidad de formar en básicas y qué objetivos se buscan).

Es donde el entrenador puede "soltarse el pelo" y aterrizar de repente algún sueño guajiro, ponerse creativo en pelota parada es hasta cierto punto una necesidad, por mas trabajos tácticos que se efectúen con pelota en movimiento existen siempre riesgos que se evitan (muchísimos goles caen por balones perdidos al querer elaborar, generando contragolpes del contrario), cuando se busca ofender en estos términos existen infinidad de factores incontrolables para el entrenador (el contrario y su propuesta, la cancha, el clima además de los gestos técnicos mal logrados de sus jugadores), en cambio con la pelota quieta se trabaja incluso pensando en el peor de los escenarios con variantes según la lectura del ejecutor y movimientos sincronizados de los receptores, a final de cuentas generalmente es, un golpeo, un movimiento, un remate.

Defender la pelota parada en cambio es muy difícil de modificar, casi todos los entrenadores entienden que sumar jugadores en defensa minimiza riesgos, por ahí esta uno que otro que deja arriba hasta tres para el contragolpe pero sólo esperando que el contrario saque a cuatro del área para soportar al trío, (estos "osados" pa' variar son los de divisiones inferiores), otra variable seria la marca en "zona", como su nombre lo indica, cada jugador se hace responsable por determinado sector del área en lugar del común marcaje personal, salir y provocar el fuera de juego es otra opción para intentar defender "diferente".

Evidentemente el tratar a la pelota parada contraria con rarezas genera más riesgos que beneficios, es, a mi punto de vista, lo más cuadrado de todo nuestro deporte, ahí no se inventa nada, máxima concentración y compromiso a muerte con tu marca, los de la barrera brincan y el del poste, si va por ahí, de preferencia que la saque.

En las faltas a favor existen algunos puntos comunes en los entrenadores, principalmente en como quedas parado y que hacer en un eventual contragolpe (cuántos marcando, cuántos al rebote y terminar jugadas por ejemplo), pero de ahí a más cada quien decide como ejecutar sus faltas ofensivas, desde el "huddle" de Carlos Reinoso hasta el "globito" a primer poste de Hugo Sánchez en Pumas.

No me canso de repetir la importancia de estas jugadas y el porcentaje de goles que se logran gracias a ellas (más del 60 por ciento), con la pelota inmóvil y sin oposición debemos ser capaces de tener variantes como "pases pantalla", "reversibles", "hail marys" y demás bichos del futbol americano (obvio, son ejemplos), nuestro balón parado es como cada jugada de este deporte, es ahí donde coinciden los dos futboles.

Con gusto estamos en contacto vía twitter @gmascareno

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