Vaya eliminatoria de la Copa del Rey

En esta columna me gustaría platicarles un poco como se vive una Semifinal de la Copa del Rey contra un equipo grande de la Liga española. En otra columna tocaré algunos otros temas como las...

En esta columna me gustaría platicarles un poco como se vive una Semifinal de la Copa del Rey contra un equipo grande de la Liga española. En otra columna tocaré algunos otros temas como las polémicas que hubo durante la eliminatoria y después de esta.

Vaya partidos que se jugaron contra el Real Madrid, fueron encuentros muy intensos, duros, desgastantes y sobre todo muy agresivos. No había ni que dejar respirar a los jugadores del Real Madrid, teníamos que apretarlos en todo momento parra que se dieran cuenta de quien tenía mas hambre de triunfo y de conseguir un título copero.

La aventura empezó en Madrid, donde ellos intentarían salir al ataque para conseguir una victoria holgada y dejar sentenciada la eliminatoria. El primer tiempo de este partido de ida lo jugamos muy concentrados y hasta tuvimos oportunidad de abrir el marcador e irnos con la ventaja al medio tiempo, algo que nos hubiera supuesto una mayor tranquilidad para encarar la segunda mitad. En el descanso sabíamos lo que nos jugábamos y, sobre todo, yo tenía muchas ganas de poder vencer al mejor equipo, hoy en día, a nivel mundial. Para el segundo tiempo, el equipo salió un poco más relajado que en la primera parte y eso lo notamos enseguida. Los jugadores del Real Madrid se movían con mayor facilidad gracias a que no los presionábamos como en los primeros 45 minutos. También hay que tomar en cuenta el desgaste que supone presionar a jugadores con tantísima calidad técnica y, si la presión no es coordinada, no les quitas el balón nunca. Ellos obtuvieron la recompensa de marcar el primer gol, un gran acierto de Solari, y nosotros la torpeza de regalarles el segundo que ponía la eliminatoria cuesta arriba. Como quien dice, el primer round fue para ellos.

Para el partido de vuelta en el Nervión, todo el ambiente era positivo para poder sacar un buen resultado y remontar el marcador adverso que teníamos. Ahora, por decisión táctica, me tocaba ayudar al equipo desde el banquillo, son decisiones del entrenador que no compartes ni comprendes pero tienes que aceptarlas y respetarlas.

El partido empezó con un ambiente increíble, para esto, la afición había respondido llenando el estadio en tan sólo una hora y generaba un ambiente hostil para el Real Madrid. Todo pintaba de maravilla cuando al segundo 36 de juego nos poníamos adelante en el marcador, el sueño parecía que se podía alcanzar y podríamos demostrarle a toda la gente que a los “Galácticos” también se les puede ganar. Para muestra, tendrían que haber visto la cara a todos los “Galácticos”, estaban espantados después del gol, no les salía nada de lo que habían planeado y veían peligrar la eliminatoria. El partido siguió su curso, nosotros presionábamos arriba y ellos no se sentían cómodos jugando de esa forma, tanto así, que minutos antes de que llegara el descanso, Zidane, si, Zinedine Zidane, agredió a Pablo Alfaro y el francés tuvo que ser expulsado correctamente por el colegiado del encuentro.

En el segundo tiempo hicimos más de lo mismo, lanzándonos a morderlos desde el inicio, tuvimos opciones de gol para empatar el marcador global (para obligar el alargue teníamos que ganar 2 vs 0 y para ganar había que ganar con diferencia de 3 goles) pero las fallamos y eso, al final, contra el Madrid, pasa factura. Yo estuve calentando todo el segundo tiempo con ganas de que me metieran; desde fuera veía que podía ayudar a conseguir empatar el global, pero el entrenador decidió meter a mas delanteros y buscar por todos los medios empatarles o ganarles. Al final, el esfuerzo fue en vano, ellos consiguieron avanzar a la final y nosotros, eso si, con la cabeza muy en alto, únicamente enfocarnos en la Liga.

Gracias por su atención y apoyoDesde SevillaGerardo Torrado

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