De prisa por una Fabada

Como los toreros, que piensan más en la siguiente plaza que en la presente, pasaron por Asturias, mi padre y su comitiva a toda velocidad en su grandiosa camioneta Mercedes.

Como los toreros, que piensan más en la siguiente plaza que en la presente, pasaron por Asturias, mi padre y su comitiva a toda velocidad en su grandiosa camioneta Mercedes. A mi padre lo ví no se si harto de no poder hacer su santa voluntad o ya con ganas de llegar a sus terrenos. Estando con los de Soto, parientes pobres sin el glamour de Don Jacobo, mi padre mencionó, él (ósea yo), está como en su casa. La verdad es que yo y los míos no traemos las prisas del turista que desea conocer todas las vírgenes del norte de España, ni las prisas del torero novato. Nosotros y creo que los de Ibiza también, venimos a disfrutar con calma a los parientes Ricos o pobres, pero también a gozar cómo viven las fiestas del Pueblo y cómo se divierten mis hijos, el verlos escanciar la sidra y el tomar algo de vino por las calles con sus primos maternos, a la vez que entonan canciones que alguna vez escucharon cantar a sus padres y quizás abuelos. Yo no soy ni Queretano, ni asturiano y quizás tenga algo Chilango y montañés, pero desde luego que sin prisas y con calma seguí disfrutando, tanto de la fabada y el arroz con leche de Casa Gerardo en Prendes, como del chorizo de pueblo en un bollo preñado y de un plato de verduras con fabe al mero estilo de Grado. Tal vez ya llegando a la tierruca, los de la camioneta Mercedes se calmen y sin prisas empiecen a recorrer la plaza, como lo hace José Tomas o Ponce, haciéndose del toro y de la plaza, con pausa, con temple y sobre todo con ganas de disfrutar a unos y a otros. Y así fue ya llegando a Santander y muy bien hospedados en él más de cinco estrellas Hotel Real, los de la camioneta Mercedes, aflojaron el cuerpo y hasta buena parranda corrieron, empezando por la mal llamada calle de Panamá después hasta un arroz con Paella y varios buenos cafés en el Zorba, con saludos a José Luis y Señora. Les platico que es asombroso cómo han dejado la ciudad de Oviedo, pero también se puede ver la mejora en Bilbao y desde luego en Santander, no hay le menor duda, cuando uno pasa, no solo por sus ciudades pero inclusive por los pueblos, uno se da cuenta de que España realmente va Bien y como dice su ahora reelegido Presidente y Van a Más. En la Capital del Mundo, todas las expectativas que nos hubiéramos formado, tanto los de la Mercedes, como los Catalanes, nosotros o los parientes del tío Pepe, pues se quedan muy cortas. En Arredondo nos tocó un ambiente muy húmedo, con eternas lluvias de Calabobos, pero desde luego la belleza desde el puerto Alisas hasta el Valle de Socueva es única. Tuvimos de todo, visita a la cueva Coventosa, paseo por las siete casas de la capital, festejo de los nietos adentro de la tumba del Bisabuelo en Bustablao, recorrido de los más peques con el abuelo como uno más a las orillas del Asón y en busca de Pomponio, aullidos de lobos viejos y por supuesto largas tertulias en el Bar Casanova, acompañadas de infinitas lascas de Jabugo cinco jotas. Para rematar el festejo de los 75 años del abuelo, comenzando con una emotiva misa dada por el comunista padre Marcelino en una ermita del siglo Sexto a seis kilómetros de la capital; en la iglesia del pueblo, no la quiso dar Don Marcelino por pleitos con el alcalde de derechas de Arredondo, esto lo aseguró el mencionado Alcalde que además de un corto discurso le regaló una placa de agradecimiento a nuestro más que emocionado festejado así como el pedir ayuda para conseguir los recursos finales para el monumento al Burro, que tanto desean algunos capitalinos hacer sin la total aprobación de las fuerzas vivas del citado Pueblo. En fin la fiesta se fue con excelente entremés, un buen cocido montañés y un solomillo con patatas, hasta que con la compañía de los cincuenta que asistimos al evento y la prudente precedía del Pito y el Tamboril y ya con cantos pasiegos, se nos fue la tarde y noche. Así fuimos despidiendo el viaje familiar, no sin antes ir al teatro en Madrid a ver un moderno espectáculo Flamenco y rematando la despedida con un cocido Madrileño en el Restaurante de la Bola. Ya de regreso a México y a mi preciosa ciudad de Querétaro, llego con más entusiasmo y ganas de trabajar, y claro me encuentro con una Selección Mexicana que no convence ganando flojamente a Canadá y con él mas que merecido despido del Petardo Mayor que es Hugo Sánchez, les recomiendo que lean lo escrito por el Tesoro, en este mismo portal, al respecto del Petardito MéxicoHispano. Los dejo por ahora y les mando un saludo, a todos en especial a los parientes de Arabaca y amigos de Madrid. Sean siempre felices. Aprovecho para felicitar a los ejecutivos de mediotiempo.com, por su nueva cara, que está muy Guay, como dicen por estas tierras. En hora buena.

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