Se debuta más ahora

El Torneo Apertura 2011, que culminó en su fase regular, entregó una elevada cifra de jugadores debutantes a pesar de que la regla 20/11 haya quedado en desuso por decisión de la FMF.

El Torneo Apertura 2011, que culminó en su fase regular, entregó una elevada cifra de jugadores debutantes a pesar de que la regla 20/11 haya quedado en desuso por decisión de la FMF. Fueron 47 los futbolistas bautizados en el Máximo Circuito, lo que representa la quinta cuota más alta en la era de los torneos cortos, sólo superada por los 52 del Invierno 2001, los 53 del Invierno 1996, los 54 del Apertura 2006 y los 62 del Apertura 2005, justo el primer certamen en el que se instauró la regla en apoyo a los jóvenes. No todos los 47 estrenos fueron de jugadores jóvenes como podría pensarse. Hubo varios debutantes de edades más avanzadas, como Jesús Félix Ayala (30 años) que apareció en Tijuana, Aldo Polo (Puebla) que se presentó en la Primera División a los 27 años tras una dilatada trayectoria en la Liga de ascenso, o nombres como los de  Gabriel Velasco (25) de Toluca, Richard Ruiz (25 años) y Joshua Ábrego (24) de Tijuana, así como José Hibert Ruiz (24) con Querétaro, quienes han cumplido el sueño tal vez de manera bastante tardía. Aún así, el número de nuevos elementos bautizados durante el torneo, entre ellos varios de los campeones del mundo sub-17 como Marco Bueno (Pachuca), Carlos Guzmán (Morelia), Antonio Briseño (Atlas), Carlos Fierro (Chivas) y Giovany Casillas (Chivas), sigue siendo importante.    Pese a esa buena noticia, cuatro de los 18 clubes de la Primera División no cumplieron con la cuota de los mil minutos que antes se exigían en el reglamento. Es claro que ni San Luis, ni Santos Laguna, ni Estudiantes, ni Puebla deben ser castigados por ello, pero sí señalados como equipos que aparentemente siguen adoleciendo del trabajo adecuado en sus fuerzas básicas, ya que tras cinco años de obligatoriedad ni siquiera han generado un hábito de trabajo que por inercia les haga pensar en alinear constantemente valores juveniles de sus propias cosechas. Por cierto, de esos cuatro equipos con poca o nula presencia de jóvenes, sólo el Santos Laguna clasificó a la Liguilla. Los otros tres, San Luis, Puebla y Estudiantes –éste último es el único de los 18 equipos de Primera División que no debutó a ningún futbolista- no pueden presumir ni oportunidades para novatos ni un boleto a la Liguilla. Chivas es la otra cara de la misma moneda. Guadalajara volvió a ser el club que más minutos acumuló en la tabla 20/11 (4 mil 762 minutos), y el segundo club que más futbolistas debutó, ya que estrenó en la categoría a cuatro jugadores: Carlos Fierro, Giovanni Castillas, José Luis Verduzco y Juan Pablo Orozco.

Esa apuesta del Rebaño, que culminó en el liderato de la competencia, no fue una “condicionante” que explicara un mal torneo o justificara un flojo desempeño y por enésima vez enseñó la falsedad de aquella teoría de que alinear a jóvenes es “dar ventajas” como aseguraron en su momento Hugo Sánchez y Ricardo Ferretti para justificar el abandono en el que tenían a la cantera de los Pumas. Y tampoco debe creerse lo contrario. Que confiar ciegamente en el talento juvenil sea la receta del éxito como muchos pretenden vender. Hay ejemplos de que no necesariamente es así; Pumas es uno de ellos. La UNAM fue el conjunto que más debuts registró en el certamen  con nueve (Aarón Sandoval, Eduardo Herrera, Michelle Castro, Neftalí Teja, Eduardo Gámez, Raúl Servín,  José Antonio García,  Diego de Buen y Juan Carlos Ramírez) y el tercero que más minutos sumó en la hoy hipotética tabla 20/11, y pese a ello no pudo ingresar a la Liguilla. Más patético fue lo del Atlas,  segundo equipo con más jóvenes en su plantel, que acabó en el peor lugar de la clasificación. En conclusión, hay que olvidarse del “lugar común” de que apostar por los jóvenes impide tener éxito o que la presencia de ellos justifique un mal torneo, más allá de que haya procesos como el de Pumas, en los que se entiende lógico que la aparición masiva de nuevos futbolistas pueda pasar algún tipo de factura. Soy un convencido que la edad es un factor a analizar un tanto engañoso, y que en el futbol lo verdaderamente importante es la calidad de los futbolistas; ni la juventud ni la veteranía son males o curas por sí solas.   Otro “mito” que ya debe ser desterrado en este tema, es aquel que asegura que los torneos cortos han reducido las oportunidades para los jóvenes y que el regreso a los largos propiciará mayores espacios para ellos. Suelo tener discrepancias amplias con quienes, o por nostalgia o por creencia, viven asegurando que los torneos largos eran mejores en todos los sentidos. Al menos en este rubro, sólo quiero recordar que los últimos campeonatos a dos vueltas se contabilizaron 55 debuts en 1993-94, 57 en 1994-95 y 50 en 1995-96, cifras que son claramente rebasaras si se juntan los registrados cada dos torneos cortos, que es lo que duraba un certamen del anterior formato, pues por ejemplo, en los últimos tres ejercicios temporalmente simétricos se superaron claramente aquellas cifras con 71 en 2008-09, 66 en 2009-10 y 65 en 2010-11, e inclusive ahora en la campaña 2011-12, tras los 47 registrados en la “primera vuelta” también se superará ampliamente las cifras recogidas en los últimos torneos largos, tan idealizados, sobre todo por quienes no los vivieron en la adultez o no los recuerdan con claridad.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas