Reflexiones de la Liga de Ascenso No. 2

La semana pasada dejé algunos datos históricos sobre lo que ha sido la inestable vida de la Liga de Ascenso, que fríamente parece haberse distanciado más de la Primera División.

La semana pasada dejé algunos datos históricos sobre lo que ha sido la inestable vida de la Liga de Ascenso, que fríamente parece haberse distanciado más de la Primera División de lo que sucedía antes con la Segunda. Hoy inicio con algunas atrevidas sugerencias, que creo ayudarían a que esta categoría encontrara su sitio con más fuerza y salud en el mapa del futbol mexicano. Por la extensión de algunas de éstas y mi intención de no aburrirlos, complementaré las mismas la próxima semana.

1.-De entrada, se tiene que establecer claramente el objetivo de una Liga de Ascenso.  Se trata de un Circuito 100 por ciento profesional, y por ende, debe preocuparse por entregar un espectáculo decoroso en plazas que no tienen cabida en la Primera División pero que aspiran a ingresar en esta. No tiene que ser vista como una categoría formativa, o de filiales. Para eso están Torneos Sub-17 o Sub-20. En ese error caen muchos, que equivocadamente pretenden que este Circuito sea de desarrollo de jugadores y servir como una especie de cantera a la Primera División, y esa visión por loable que parezca no es la correcta, si se pretende que sea un negocio rentable. Por eso me parece que no le hace bien en estos momentos al Circuito -tal vez cuando ya esté mejor estructurada puede ser válido- que haya equipos que la utilicen para foguear jóvenes -como Pumas Morelos- o que tengan objetivos tan poco claros como el Cruz Azul Hidalgo, en el que cada vez hay menos jugadores verdaderamente juveniles, pero evidentemente no se arman o se preocupan para buscar el ascenso. La filial del Cruz Azul es el mejor ejemplo de la confusión en la que a veces caen algunos equipos, cuya existencia no parece tener una meta fija y clara.   2.-¿Primero es el huevo o la gallina? Obvio, lo ideal sería fortalecer este Circuito y después aumentar el número de ascensos y descensos. Ciertamente luego de tres desafiliaciones en 12 meses la sensación de que la Liga de Ascenso mejora se diluye. Sin embargo, tal vez lo que “invite” a que en la FMF se ocupen del tema y los dueños de los equipos de la Primera División -que son los que deciden las cosas importantes en el futbol mexicano de nuestros días- se involucren interesadamente sería generar una reestructuración global de arriba hacia abajo. Bien planeada se puede hacer una especie de “Perestroika” en la que se venda la idea de lo rentable y lucrativa que pueden ser algunas reformas para generar en la Liga negocios alternos. En el Máximo Circuito hoy todo se centraliza en pensar que el negocio está únicamente en la Liguilla, y hasta ésta ha decaído en su interés. Por eso, si se crea un formato de competencia en donde también se sepa explotar comercialmente la parte baja de la Tabla y realizar Liguillas por el no descenso o series que resulten tan definitivas como rentables el Torneo mexicano estelar puede aumentar más en tensión y morbo, y obvio en interé$$$. Si anualmente en México hay dos campeones, lo lógico sería también tener dos ascensos y dos descensos. Los ascensos pueden otorgarse simplemente a los campeones de cada Torneo (Apertura y Clausura), ya sin la serie formal por el ascenso que hoy se hace entre los dos monarcas. Pero para definir a los dos equipos que descenderán a la otrora Primera “A” -modelo que podría repetirse en el resto de las categorías- se podrían implementar algunos cambios. A mí me sigue gustando la Tabla de Cocientes -aunque sé que tiene muchos detractores- y por eso la mantendría y seguiría utilizando como base. El peor en esa Tabla, como ocurre ahora, descendería directamente, y los siguientes cuatro peores equipos en esa clasificación -que quedarían impedidos de participar en la Liguilla si alguno hubiera clasificado en ese Torneo- jugarían una Fase Final por el no descenso en series Semifinales a visita recíproca de las cuales los dos ganadores asegurarían la permanencia, mientras perdedores jugarían otra angustiante serie en la que el perdedor iría automáticamente a la Liga inferior. Otro método alterno podría ser que al descenso que hoy conocemos (que castiga al peor en tres años) se agregue uno que se definiría entre los dos sotaneros de los dos Torneos de cada campaña que se enfrentarían en serie de vida o muerte a partidos de ida y vuelta. Y es que ocupar el último lugar general en un Torneo en México hoy sólo se castiga con un poco de vergüenza. A la larga también sería sano generar una serie promocional que pueda implicar o no un tercer descenso, entre uno de los peores equipos de la Primera División y uno de los mejores de la Liga de Ascenso. 

3.-Sigo pensando que la multipropiedad no es sana, y que si se deben estrechar las relaciones y reducir distancias entre Primera y Liga de Ascenso para beneficio de ambas, debe evitarse que haya empresarios con equipos en ambos circuitos, por más emprendedores y respetables que éstos sean ¿No será posible en un país de la extensión territorial de México, del número de habitantes, y de lo apasionados que son por el futbol, la posibilidad de tener 34 ó 36 empresarios exitosos, independientes, responsables y solventes? Creo que hay plazas y mercados que bien trabajados pueden ser muy lucrativos. Pienso que sí puede haberlos y que si algunos no le entran es porque no detectan una estructura adecuada y un trato justo. Una de las razones tiene que ver con el duopolio televisivo, aunque no les guste. Eso de que el equipo que ascienda tiene obligatoriamente que firmar con el que le toque según el acuerdo de Televisa o TV Azteca es de tercer mundo, y violatorio de la ley por donde se le mire. El día que se acabe con ese pacto y otras empresas de medios de comunicación inviertan libremente, el futbol mexicano podrá crecer mucho más ¿Se imaginan -por ejemplo- la revolución que podría causar la llegada de Carlos Slim a la “repartición” del futbol nacional?

4.-Tiene que ver con lo anterior, pero es bueno puntualizarlo. Las televisoras que se dicen socias comerciales de la FMF cuando se trata de la Selección Nacional y que monopolizan el control de los equipos de la Primera División -de la cual revenden sus derechos a veces sin reportar cuentas- deberían ser “llamadas” a colaborar en el fortalecimiento de esta División. Claro, sé que para que eso ocurra primero la Federación debería ser autónoma y no conducida por gente de Televisa como Justino Compeán y Decio de María. En realidad una sociedad comercial no se basa sólo en acuerdos que convengan a una de las partes, sino a ambas. En realidad estas cadenas televisivas son socias en el futbol mexicano sólo para lo que resulta rentable, no para el desarrollo de otras áreas que también deberían ser competencia de la misma FMF que ellos controlan. Estos poderosos grupos de medios deben preocuparse y ocuparse de alguna manera, aunque sea por interés propio, ya que están involucradas en la División, por ser dueñas de Necaxa y Neza. El caso es que ninguna de ellas se preocupa consistentemente por darle seguimiento ni siquiera a sus equipos y espacio habitual en su programación. No les costaría mucho, que semanalmente alguna de ellas transmitiera aunque no fuera en horario triple A, algún partido de sus equipos en directo, o los resúmenes de la Jornada en sus espacios. Se valora y aplaude el esfuerzo de cadenas como TVC Deportes y Fox Sports por transmitir buena parte de los juegos en señal restringida, y apenas que por ejemplo Televisa, ni siquiera sea capaz de colocar este producto en su nueva plataforma, TDN, y prefiera impulsar el futbol o el rugby francés. Para que las ganancias de los equipos de esta División sean mayores en cuanto a publicidad estática y a los patrocinadores de sus propios uniformes, es necesario que tengan mayor exposición en mercados masivos.    5.-Una Liga en la que varios clubes sufren apuros económicos no puede darse el lujo de jugar con un número impar de equipos. Organizar un Torneo con 15 clubes, como sucede nuevamente en este Clausura 2012, no sólo reduce le Fase regular a 14 compromisos por equipo, sino que obliga a uno de ellos a descansar cada semana. Eso implica semestralmente una semana de pagar nóminas -al año una quincena- sin opciones de generar ingresos. Si a eso le agregamos lo reglamentado en cuanto a elevados pagos sí se decide organizar algún amistoso, peor aún. Lo ideal sería un Torneo de 16 ó 18 equipos, no más.

Le seguimos la próxima semana…

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