Tigres, sin visa para soñar

La lista con la que Tigres participará en la Copa Santander Libertadores 2012 ratifica el desinterés y la poca seriedad con la que Ricardo Ferretti suele encarar los distintos torneos internacionales.

La lista con la que Tigres participará en la Copa Santander Libertadores 2012 ratifica el desinterés y la poca seriedad con la que Ricardo Ferretti suele encarar los distintos torneos internacionales, retos que al parecer le resultan todos “moleros”. Paradójico es que quien suele ser un fiero crítico de la FMF por su mal manejo o por el manoseo de jugadores en distintas selecciones nacionales, acabe haciendo algo parecido, y faltándole al respeto a un evento que, quiérase o no, es el Torneo de clubes más importante del continente y lo seguirá siendo aunque él no ignore.

Otra declaración inaceptable, al menos para quien conoce su modo de dirigir en el que apuesta casi siempre por un 11 fijo y hasta realiza los mismos dos o tres cambios, es decir que ese grupo de futbolistas, en el que sólo aparecen dos titulares (Héctor Mancilla y Manuel Viniegra) tienen la misma calidad y capacidad que los que suele utilizar en la Liga. Mentira total.

Para quien no lo sepa, esta lista de 25 inscritos (http://blogs.mediotiempo.com/futbolteca/2012/01/23/marca-positiva-para-clubes-mexicanos-en-la-primera-fase/ , en la que) es la definitiva para encarar TODO el Torneo, no sólo esta serie a visita recíproca contra la Unión Española de Chile, que ciertamente podría ser definitiva si no tiene un buen desempeño en Santiago.

Esta nómina registrada sólo podrá cambiar mínimamente, ya que se aceptan un máximo de tres cambios para la etapa de Grupos, por lo que es un hecho que no contará ni siquiera con medio equipo de los titulares que se coronaron hace unas semanas Campeones del Apertura 2011 y le dieron a los felinos su tercer título sí le toca enfrentarse en la Fase de Grupos al Bolívar, el Junior de Barranquilla y la Universidad Católica de Chile. En el hipotético caso de que Tigres pasara a los Octavos de Final, la CONMEBOL permitirá otras tres modificaciones a la lista, peros serían las últimas que podría realizar.   Una aclaración pertinente, que me permito hacer por lo escuchado en algunos medios, es el hecho de que los cuatro jugadores de los Tigres (Israel Jiménez, Hugo Ayala, Jorge Torres Nilo y Carlos Salcido), que fueron considerados para el partido amistoso ante Venezuela, le fueron arrebatados a la mala por la FMF. En realidad, esos cuatro llamados fueron acordados por la propia Directiva del equipo que administra CEMEX que comunicó a la Comisión de Selecciones que podía convocarlos ya que no participarían en la Copa Santander Libertadores, es decir no fueron borrados de la lista por esa razón, sino por decisión del propio club.   Independientemente de lo que ocurra en esta serie y en lo que resta del Torneo, la actitud de Ferretti y de los Tigres en general deja ver por incultura deportiva o por simple conformismo -o una mezcla de ambas- una visión de muy corto rango. El Campeón de México tendría que darle lustre internacional a esa etiqueta y demostrar en todo su apogeo el nivel de la Liga mexicana, aspirando al título que no se ha podido alcanzar aún.

Incluso hasta para fortalecerse en la rivalidad con el Monterrey, que como Campeón vigente de México hizo el papelón en la Copa Santander Libertadores en el 2010, Tigres pudo ambicionar algo más.

Es una verdadera lástima que el Campeón vigente de la Liga mexicana -siempre nos quejamos que nos representaban equipos que no eran lo mejor de nuestro campeonato- y que cuenta con un elenco principal de los mejor cotizados en el área, y por ende tenía a priori serias aspiraciones de trascendencia, desprecie esa oportunidad histórica y asuma una posición tan mediocre sólo por el deseo o conveniencia de su entrenador. La Directiva que preside Alejandro Rodríguez, aunque pregonó una cosa, acabó acatando los deseos del “Tuca”, que volvió a imponer su criterio como siempre.

En algún momento se habrá podido justificar ese tipo de decisiones. Al mando de los Pumas, dio preferencia al Torneo local y jugó con equipos plagados de suplentes y juveniles dos ediciones de la Liga Campeones de la CONCACAF. La coartada entonces era que la situación porcentual del equipo era delicada y que no tenía equipo para encarar dos torneos. Le sirvió también ese par de certámenes para darle espacio a la cantera, que como es su costumbre en los últimos tiempos no suele ser atendida en los equipos que dirige. Por cierto, al respecto, una explicación que deja ver su pragmatismo en ese sentido tal vez aclare su proceder: “Para mí no hay jugadores jóvenes o viejos, yo elijo conforme a la calidad, sin importar la edad”. Obvio con esa premisa, es lógico que en su momento haya preferido a Carlos Humberto González sobre Héctor Moreno o a Ismael Íñiguez por encima de Javier Cortés, ya que salvo contadas excepciones, el factor experiencia indiscutiblemente favorece a los de más edad y que por ende están más “formados”.

No desconozco que seguramente con algunos de los jugadores inscritos, como Edgar Pacheco -si retoma su camino-, Eder Borelli, Fernando Navarro, José Arturo Rivas, David Toledo, Emmanuel Cerda, y algunos jóvenes como Dueñas, Acosta, Pulido o Acuña, pueda armar un equipo que medianamente compita y en una de esas evite la eliminación fulminante en esta primera ronda, pero lo que resulta inadmisible es que voluntariamente un equipo cuya imagen internacional es aún muy pobre, y apenas está disputando su tercera Copa Santander Libertadores, se dé el lujo de no llevar a sus mejores hombres para encarar su mejor competencia posible.

Sé que los tiempos de recuperación y planeación para Campeón y Subcampeón, entre el Apertura y el Clausura son cortos y que Ferretti ya alguna vez utilizó ese pretexto para explicar un mal Torneo con Pumas en el 2010. Tal vez por ello, si se hubiera puesto como prioridad a la Copa Santander Libertadores y decidir mejor encarar con el equipo alternativo la Liga, se hubiera podido manejar mayor tiempo de descanso y Pretemporada para el equipo que obtuvo el título, y con éste darle prioridad a la actividad internacional que representa menos juegos pero un mayor relieve a los resultados ahí cosechados.

Un equipo que se acaba de quitar una sequía de 29 años sin título doméstico en la Primera División, bien podía ahora con mayor serenidad institucional ponerle pilas a su tercera participación en una Copa Santander Libertadores, lo cual es algo que ocurre eventualmente, y mirar con menor importancia el Torneo local que entrega premio cada seis meses.

Lo más penoso, me parece, es que posturas como la de Tigres, a la larga no dudo puedan amenazar la presencia mexicana en esta clase de torneos, que sin ser la Champions League, son de mucho mayor jerarquía y difusión mundial de los que nos corresponde jugar “geográficamente”. Y es que si nos invitan es porque resultamos “rentables” en lo económico, pero si se sigue menospreciando esa invitación, hasta esas empresas (como Santander y Fox Sports, por citar dos de alta importancia) a las que les interesa el mercado mexicano, dejarán de preocuparse por garantizar éste.

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