Cruz Azul ante la encrucijada

Va rumbo al precipicio y en FMF parecen dispuestos a darle el último empujoncito. Después del papelón de Chivas y Tigres, a Cruz Azul, el único exponente del futbol mexicano que medianamente...

Va rumbo al precipicio y en FMF parecen dispuestos a darle el último empujoncito. Después del papelón de Chivas y Tigres, a Cruz Azul, el único exponente del futbol mexicano que medianamente cumplía en la Copa Libertadores 2012,  se le abandona a su suerte en el difícil reto de cumplir en dos competencias paralelas. Ya lo aclaró el inefable Enrique Bonilla, vocero de temas sin importancia en la FMF: Habrá cero facilidades para La Máquina. No es la primera vez ni será, me temo, la última. Sólo que ahora resulta aún más paradójico que en tiempos en los que algunos dirigentes se dicen preocupados por mejorar la imagen del futbol mexicano, por pretender que ésta crezca y que el aficionado se sienta orgulloso de su Liga, no se impulse a los clubes que pueden ayudar a que éste se prestigie en el extranjero y den motivos de orgullo a sus fanáticos. Hoy se montan en el “reglamento”, ese que han violado cuando así lo consideraron conveniente, para impedir que el duelo entre América y Cruz Azul se juegue el sábado en vez del domingo, lo que también deportivamente era positivo para las Águilas, que tendrían un día más de descanso para encarar la Liguilla. De asuntos tan simples y de sentido común como programar partidos en donde hay algo en juego a la misma hora y de evitar duelos “fraternos” en la última fecha, no vale la pena seguir quejándonos, sí la patrona TV impone a rajatabla sus intereses, muy válidos y atendibles siempre y cuando no atentaran contra la salud de la Liga, lo que ahora sucede. Ante tal postura, en caso de que la Máquina clasifique a la Liguilla del Clausura 2012 –lo que sucederá si Jaguares pierde con Morelia o el propio Cruz Azul derrota al América- tendría que jugar cinco partidos de alta tensión en un lapso de 10 días –entre el domingo 29 de abril y el martes 8 de mayo- y eso si no pasa a Semifinales en la Liguilla, porque si sigue con vida, jugaría al menos seis partidos en 11 o 12 días o siete cotejos en apenas 2 semanas, algo que supera incluso el ritmo competitivo al que son sometidos los clubes europeos, más habituados a jugar dos o tres veces por semana. Todos los equipos mexicanos que fueron obligados a cumplir un calendario de juegos similar acabaron pagando el precio y sin un trofeo en sus vitrinas. Y la FMF en estos ya 15 años de participaciones mexicanas en Libertadores ha mostrado su terrible incapacidad para resolver el asunto. Cada año ocurre lo mismo y se queda cruzada de brazos como sí el destino de sus agremiados le importara un comino. También se debe decir que la Directiva del Cruz Azul tal vez luzca hoy más ausente de lo normal, al estar envuelta en un gran escándalo institucional, en el que hay graves sospechas de corrupción y malos manejos. La imagen de la cúpula del club está muy dañada y tiene credibilidad igual a cero, pues a la pobre cosecha de éxitos deportivos (14 años sin títulos de Liga) se agrega la idea cada vez más generalizada de que si no se ha enriquecido ilícitamente con dinero de los cooperativistas, lo ha despilfarrado irresponsablemente. Lo concreto es que al margen de sus escasas y tímidas apariciones públicas, al parecer la dirigencia del club no hizo su tarea de cabildeo ni en CONMEBOL ni aquí. En ese sentido Billy Álvarez mejor que nadie, retrata lo que ha sido su equipo en los últimos años: Pasmosa pasividad, falta de temperamento, frialdad abominable. Algunas series de los partidos de ida de los Octavos de Final de la Libertadores están iniciando esta semana. Cruz Azul pudo haber negociado para que hoy o mañana  comenzara su serie contra el Libertad de Paraguay y el juego de vuelta se programará hasta el 8 de mayo, y así poder cumplir con la ronda de los Cuartos de Final de la Liguilla mexicana sin chocar con la Copa. No lo hizo y todos los partidos se le juntarán en un lapso menor de días. Lo peor del Cruz Azul actual, ese que luce sin alma en los partidos grandes o “aburguesado” en momentos clave, o sin el carácter ganador que se requiere a la hora buena, no es más que el fiel reflejo de su Directiva, incapaz de rendirle cuentas claras a los cooperativistas, y de darle la cara a la lastimada afición cementera. Cruz Azul está ante una encrucijada que le obliga a tomar decisiones drásticas. Me parece que debería asumir una postura más clara y decidirse por un solo torneo. Siempre una Libertadores será más importante que una Liga, aunque se enojen los nacionalistas – ¿o una Champions no es más importante que una Liga local en Europa? – aunque  entiendo que un partido ante el América, siempre  tendrá un importancia suprema por la rivalidad imperante, más allá de sus consecuencias en la tabla. También es cierto que a La Máquina le urge más ganar la Liga, la cual no conquista desde el lejano Invierno 1997, que el magno torneo de clubes del continente.  Todo eso debería ser puesto en la balanza. Aunque conociendo a la directiva y a un hombre como Enrique Meza, difícilmente se atreverán a “tirar” un torneo y acabarán “tirando” los dos. A veces hay que dar un paso para atrás para luego dar el salto hacia adelante, sobre todo cuando el calendario te exige un esfuerzo suicida y a nadie parece importarle su muerte. En 2001 Cruz Azul llegó lejos (Subcampeón) en la Libertadores porque tenía un gran equipo y no se sometió a tanto desgaste, al no haberse clasificado a la Liguilla del Verano 2001; en el 2003 en cambio, cuando se vio inmiscuido en un vendaval de partidos casi consecutivos, (20, 21, 25 y 28 de mayo) lo echaron las Chivas en el repechaje del Clausura 2003 (aquel en el que ganó 4-1 en la ida y luego perdió 1-4 en la vuelta) y el Santos de Brasil (0-1 y 2-2) en los Cuartos de Final de la Libertadores. Si se aprendió algo del pasado, no repitas los mismos errores hoy.

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