El Tri y su historial en Eliminatorias

México está disputando su Eliminatoria Mundialista número 15, nuevamente con un formato de clasificación que siempre le ha permitido ganarse un boleto para estar en la Copa del Mundo.

México está disputando su Eliminatoria Mundialista número 15, nuevamente con un formato de clasificación que siempre le ha permitido ganarse un boleto para estar en la Copa del Mundo, aún con dificultades como las vividas en los procesos de cara a los Mundiales de 2002 y 2010. Sólo cuando se jugó el boleto en una sola sede (Roma 1934, Haití 1973 y Honduras 1981) se extravió la posibilidad de acudir a la gran fiesta del futbol; en las otras 11 rondas clasificatorias se logró el objetivo de representar a la CONCACAF en la Copa del Mundo. Esta vez la diferencia, respecto a los dos últimos procesos, es que son 16 y no 18 los partidos que el Tri está obligado a jugar para estar presente en Brasil 2014, ya que en la fase vigente tiene pactados seis juegos y en el Hexagonal Final disputaría otros 10. Pocos saben que el Tri es la Selección que a nivel mundial contabiliza más partidos de Eliminatoria disputados en la historia, pues suma 143 (incluyendo el 3-1 sobre Guyana y el 2-1 sobre El Salvador), y que también goza de ser el país que en estos procesos acredita más victorias, con 93 y más goles anotados, con 381. Entre las curiosidades de estos 143 partidos, es que en ellos México no sólo se midió con equipos de la CONCACAF, sino también con uno de la CONMEBOL, Paraguay, con el que protagonizó una serie exitosa de cara al Mundial de Chile 1962. También resulta peculiar que además de jugar 140 juegos en la región, el Tri haya tenido que jugar  partidos clasificatorios en otras dos zonas futbolísticas, en Europa, al jugar en Roma, de cara a Italia en 1934 y en Sudamérica, al visitar Asunción, Paraguay, en 1961. El historial mexicano en estas etapas comenzó  el 4 de marzo de 1934, venciendo 3-2 a Cuba.  La Selección Nacional Mexicana ya había acudido al Mundial de Uruguay 1930 –correspondiendo a una invitación-  y frente a los cubanos inició un camino plagado de facilidades, más no libre de insatisfacciones y riesgos, y una que otra dolorosa derrota (21 para ser exactos). Tras superar aquel primer escollo sin mayores contratiempos, México debió medirse, ya en suelo italiano, a Estados Unidos la tarde del 24 de mayo de 1934. En ese encuentro disputado en Roma, la Selección norteamericana se impuso a la nuestra, dejándonos al margen de la contienda. Fue el debut, triste y doloroso, de México en esta clase de procesos.   Casi 150 juegos después, y pese a un saldo abrumadoramente positivo, el equipo verde también contabilizó amarguras de grueso calibre como las eliminaciones a las Copas del Mundo de Alemania 1974 y España 1982.   Y aunque se ha conseguido clasificar al Mundial en cada uno de los anteriores cinco procesos eliminatorios, lo sucedido en dos de los tres últimos casos debe invitar a la mesura, más allá de que cuesta pensar que México pueda quedar fuera del magno evento del futbol habiendo tantas plazas para la región (3.5). Si bien jugando en casa México se hace fuerte (aún si no lo hace en el Estadio Azteca), y prueba de ello es que sólo ha sufrido una derrota (1-2 vs. Costa Rica el 16-junio-2001) en 73 juegos, fuera de del territorio nacional las cosas se han ido complicando poco a poco.   El Tri sólo perdió 10 de los 41 partidos eliminatorios que disputó fuera de casa entre 1934 y 1998, y en cambio acumuló las mismas 10 derrotas en los más recientes 26 partidos clasificatorios jugados como visitante en los procesos del 2002 al 2010, incluyendo cinco en la tortuosa ruta rumbo a Sudáfrica, en la que México acumuló el mayor número de descalabros y de goles en contra en un proceso pre-mundialista, lo que le costó el trabajo a más de uno. Anoche arrancó con triunfo sus juegos como visitante en el proceso hacia Brasil 2014 imponiéndose a El Salvador.   Otro dato que debía molestar es que México sólo había podido ganar en uno (3-0 a Costa Rica en San José) de sus ocho más recientes cotejos eliminatorios en campo ajeno; pero con la victoria de anoche en San Salvador –donde se registraban derrotas en dos de tres juegos eliminatorios- se logró un buen resultado que ayuda a retomar el camino perdido.   Los 21 tropiezos de México en esta clase de instancias los sufrió ante siete distintos rivales; Estados Unidos (5 veces), Honduras (4), Costa Rica (3), El Salvador (3), Trinidad y Tobago (3), Jamaica (2) y Canadá (1); 20 de esas caídas las sufrió fuera de territorio nacional y sólo la antes citada contra Costa Rica, se dio en suelo mexicano.   Estadísticamente es cierto que ganando todos los puntos en casa, se necesita de muy pocas unidades fuera para asegurar la clasificación al Mundial, pero es de esperar que en esta ocasión no se cosechen tan magros resultados jugando fuera.   Recientemente es claro que México ha dado indiscutibles muestras de progreso futbolístico –sobre todo en Selecciones con límite de edad-  pero en el equipo mayor aún hay asignaturas pendientes, y una de ellas es volver a clasificarse a un Mundial sin sustos ni angustias, más allá de reconocer que varios equipos de la región también han evolucionado y pueden resultar más que indigestos adversarios.

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