Un ídolo que nunca muere

La historia del futbol está marcada por grandes cotejos, estadios memorables, goles impresionantes, pero sobre todo por ídolos que todo amante del balompié llevará siempre en su corazón.

La historia del futbol está  marcada por grandes cotejos, estadios memorables, goles impresionantes, pero sobre todo por ídolos que todo amante del balompié llevará siempre en su corazón. Sin duda el ejemplo más claro, inclusive dejando atrás a personajes como Pelé, Franz Beckenbauer o Alfredo di Stéfano, es el máximo héroe argentino: Diego Armando Maradona. Parece que el Diego vive consentido por todo un país y nunca es criticado por sus actos, quedando como máximo recuerdo el Mundial de México 86 en donde sus actuaciones fueron excepcionales levantándose con la Copa. Hoy su reputación tambalea y ha comenzado a ser juzgado por aficionados y prensa al tener a su Selección en el quinto puesto de la clasificación a Sudáfrica 2010 en la zona de Sudamérica. En voz baja para no "ofender" al máximo ídolo nacional, algunos seguidores comienzan a pedir su cabeza y por primera vez el Pelusa choca con la afición al demostrar carencias técnicas cayendo en constantes contradicciones como seleccionador de la albiceleste. A qué Director Técnico no colgaríamos o hemos colgado por haber perdido tres partidos consecutivos teniendo en sus filas a seis o siete jugadores realmente desequilibrantes en los mejores clubes del mundo. Maradona ha llamado en tan sólo ocho convocatorias a 62 jugadores y denota que por momentos no sabe cómo parar a su equipo en la cancha. Además es claro y comunicado por los medios, la distancia que existe entre el entrenador y sus jugadores. Pero aún así y a pesar de que algunos lo catalogan como un Dios caído, estoy convencido que el Diego seguirá siendo siempre el Diego, ni momentos críticos en su vida como disparar a periodistas, líos de mujeres, problemas con la autoridad, amistad con Fidel Castro (quien para muchos no es muy querido) y por caer en las drogas en repetidas ocasiones, lo han distanciado del cariño de todo un pueblo. Lo que ya ganó Maradona va a ser muy difícil que se venga abajo, inclusive no asistiendo al Mundial. Algún día tus hijos te preguntarán quién fue Maradona. EL ÍDOLO QUE AMA AL TRI Y hablando de héroes nacionales, sabiendo que después de esta columna seré fuertemente criticado por amigos, conocidos y familiares, he de reconocer que la manera en que Cuauhtémoc Blanco llena la casaca del Tri es de admirarse. Es de humanos errar y de sabios rectificar; el Cuau ya no es el insoportable gamberro que se preocupaba más por incomodar y amedrentar a los rivales que por jugar futbol. Hoy en día el 10 del Tri quiere ganar en la cancha defendiendo con el corazón a la Selección Nacional. Sin mucha condición y ya no la misma velocidad, no importa cuántas patadas le den, se mantiene en sus cabales y se solidariza con el equipo al no perder la cabeza. Gracias Cuau por acercarnos al Mundial, ojalá pudieras llegar a él y si no, serás recordado por tus últimos años de entrega y decencia en el rectángulo verde.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas