Piensa mal y acertarás

Vaya contrastes los que tiene el futbol mexicano. Después de una semana que nos permite soñar sobre el futuro de algunos mexicanos en el extranjero y en consecuencia de la Selección Nacional-

Vaya contrastes los que tiene el futbol mexicano. Después de una semana que nos permite soñar sobre el futuro de algunos mexicanos en el extranjero y en consecuencia de la Selección Nacional, nos sorprenden con una noticia que lo único que me provoca es dudar cada vez más del entorno que esclaviza a nuestro futbol.

Hay que estar loco o tener intenciones maquiavélicas para votar a favor de la continuidad de Justino Compeán y Decio de María. A mí siempre me enseñaron que para poder exigir reconocimiento hay que fundamentarlo con hechos y resultados, lo cual es totalmente opuesto a lo que hemos visto en el balompié nacional en los últimos años.

En verdad no entiendo en qué se basan los dueños de los clubes para ratificar la administración de Compeán y De María y mucho menos asimilo cómo pretenden que las cosas cambien haciendo año con año lo mismo.

A ver, hagamos memoria: desde que Justino Compeán tomó las riendas de la Federación en 2006 los resultados de México en el ámbito internacional han sido pésimos, la liga interna es cada vez menos atractiva y temporada tras temporada se ve disminuida la calidad y nivel de los equipos, generando nulo arraigo y lealtad por la camiseta, los estadios sufren para alcanzar entradas de medio pelo, es decir a la gente ya no le interesa ir a ver un partido; entre muchas otras cosas.

¿Por qué pienso mal de la situación? Sabemos que nuestro futbol está gobernado en su totalidad por dos elementos que hacen y deshacen sin pensar en un bien común: dos o tres promotores quienes tienen en sus manos a casi todos los jugadores de la Primera División y principalmente por las televisoras que además de ser dueños de más de un club (por cierto no permitido por la FIFA) prácticamente son los decisores de todo movimiento que acontece en la liga.

¿A poco no les parece extraño que no les preocupe que no se llenen los estadios? Pues no, yo supongo que les importa poco porque así la gente se queda cómodamente en sus hogares a verlo por televisión admirando comerciales.

A final de cuentas mi conclusión es que estos dos personajes no son más que títeres de promotores y televisoras, por lo que obviamente lo más conveniente era apoyarlos a pesar de la deplorable administración y el patético desempeño durante los últimos años.

¿A poco ustedes no piensan mal? Y atrás de lo que apenas vemos, ¿cuántas cosas más?

Como siempre los invito a seguirme en www.twitter.com/tonoezquerra en donde estoy al pendiente de todos sus comentarios.

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