Campeonitis

Es impresionante el poder de la mente. Me parece increíble y por momentos para volver loco a cualquiera, la fuerza e importancia que cobran nuestros prejuicios y pensamientos.

Es impresionante el poder de la mente. Me parece increíble y por momentos para volver loco a cualquiera, la fuerza e importancia que cobran nuestros prejuicios y pensamientos en la manera en que reaccionamos ante el mundo que nos rodea.

Tal vez soy muy escéptico y por momentos aferrado a encontrar la lógica en todas las cosas que pasan en este universo, que simplemente me bloqueo y no me permito creer que pueda existir un fenómeno, casi enfermedad llamada “Campeonitis”.

Pueden ser muchas las razones para que este virus moderno se incruste en futbolistas, directivos y equipos completos.

Dándole muchas vueltas, creo que la principal, y aunque a muchos les duela, es la soberbia que invade a la mayoría de los futbolistas que alcanzan la cumbre. No entiendo por qué parece que en países tercermundistas, al momento de nacer se nos incrusta un chip que hace que perdamos nuestras ambiciones ante cualquier estímulo de éxito. Siendo sinceros ¿A cuántos de ustedes les ha pasado que después de un gran logro, se duermen en sus laureles? A mí, más de una vez.

También existe el pretexto de que estos equipos tienen menos tiempo para descansar y a su vez, menos tiempo para preparar la siguiente Temporada. En mi forma de ver este tema, debería de ser todo lo contrario; estos equipos cierran con el ritmo ideal que debería provocar un arranque a tope.

Y por último está la mala suerte o el prejuicio del que hablaba al inicio. Si quitamos el pretexto de la soberbia y el poco tiempo de preparación, algunos equipos muestran un miedo terrible a ser invadidos por la mayor enfermedad de las escuadras campeonas. Y es tan grave el miedo, que terminan cayendo cual paciente hipocondriaco que sentía que se iba a enfermar, hasta que lo consigue.

Pues este 2011 no es la excepción. Curiosamente de los últimos cinco campeones, Monterrey es el único que no había caído en las garras de la “Campeonitis”. Las dos veces que Toluca fue Campeón, ganó hasta las Jornadas 3 y 5 respectivamente. Pumas por su parte, no se llevó la victoria durante las primeras 5 Fechas, mientras que Monterrey salió victorioso de su primer cotejo después de obtener la corona en el Apertura 2010 y volvió a ganar en la tercera.

Pobres Rayados que ahora enfrentan una situación diferente. Y lo triste de estos dos primeros juegos en los que se toparon con derrotas, es que no son atribuibles a su mala suerte, sino a su pésimo desempeño. El inicio de Monterrey es sobrado y altanero con una paupérrima dinámica en el rectángulo verde. A juzgar por estos dos cotejos, francamente sugiero a todo seguidor regio esperar sentado para volver a ver al equipo que llevó a la gloria a La Sultana del Norte.

¿Mala suerte, egocentrismo o falta de ritmo? ¿A qué crees que se deba la “Campeonitis”? Como siempre, te invito a comentar en Medio Tiempo, vía correo electrónico o por medio de Twitter: @TonoEzquerra

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