¿A dónde va el fútbol del siglo XXI?

Cuando quedan escasos días para que se inicie el año 2001, para algunos inicio del tercer milenio, quizás sea hora de reflexionar durante unos segundos (¡el tiempo es oro!) sobre qué clase de...

Cuando quedan escasos días para que se inicie el año 2001, para algunos inicio del tercer milenio, quizás sea hora de reflexionar durante unos segundos (¡el tiempo es oro!) sobre qué clase de fútbol podremos ver en el siglo XXI. "El fútbol es fútbol", pero en ocasiones la frase tópica se convierte en un hueco recurso de las personas que de una u otra forma viven del deporte rey. ¿Estamos preparados para los cambios que se avecinan en nuestro fútbol?, la respuesta es obvia... No. En Europa, y sobre todo países como Italia y España el fútbol es una práctica deportiva profesional a todos los niveles, aunque ese concepto no nos asegura que cada domingo podamos ver un espectáculo futbolístico en condiciones. Claro que ya no tenemos que esperar al séptimo día de la semana para ver un partido, porque gracias a los medios audiovisuales, prensa escrita, competiciones de UEFA y FIFA podemos ver once contra once detrás de un balón de juego casi todos los días. Sin embargo, el hecho de "ver" un encuentro de fútbol, no nos comporta que casi todos los días de la semana veamos algo que nos interese. ¿Eso es lo que el aficionado quiere?. Seguramente no. A los hinchas les gusta ver partidos y partidos...pero la saturación nunca es buena y estamos llegando a ella. Aunque si somos capaces de tragarnos una competición de canicas por la tele (¡siempre exagerando!), porqué no vamos a ver fútbol. Aprovecho para dar una idea a los dirigentes de asociaciones y presidentes de club de fútbol...¿habéis pensado en aprovechar que hay tanto suplente para hacer competiciones paralelas de equipos reservas?. Así ya podríamos copar toda la semana. Reflexionan sobre ello...eso si...¡tengo el copyright!. Lo más preocupante que todo esto seguirá no sólo en el 2001, sino que en el 2100 estaremos igual o peor. A uno le gusta el fútbol, pero también el buen juego. Y aunque para algunos entrenadores (pongamos un ejemplo: Javier Clemente..) eso es casi una utopía, la verdad es que es posible. En España lo estamos comprobando estas últimas temporadas donde la revolución de los teóricos modestos están animando clasificaciones y encuentros. La supremacía de los "grandes" se tambalea y otras escuadras piden paso a marchas forzadas. En esta misma jornada tenemos los ejemplos claros de Rayo Vallecano que empató, más bien perdió dos puntos, ante el hasta hoy líder. El Deportivo de la Coruña, que se sabe que es de esa hermosa ciudad gallega por el escudo, es un equipo gallego...con menos nacidos en Galicia que el Yokohama Marinos de Japón. A pesar de todo, cuando el Depor, otrora Super, se está convirtiendo un sólido aspirante a la que sería su segunda liga. Claro que con la plantilla que tiene el equipo coruñes sería campeón de liga hasta el conquense, aún así hay que alabar la labor de entrenador-aglutinador de esta ONU-deportiva del Jabo Irureta. A pesar de todo el Rayo de los Mateos les ha empatado y se mantiene en lo alto de la tabla clasificatoria...lástima del más que presumible bajón de la segunda vuelta, porque si no la afición rayista podría estar esperanza en conseguir puestos importantes en la liga de las estrellas. Lo único que puede, por ahora, frenar un poco las esperanzas del Rayo es que el desgaste físico que sufren en la UEFA no les pase factura. Los dos de siempre, es decir, el Real Madrid y el F.C Barcelona solventaron sus envites con Celta de Vigo y el Espanyol, respectivamente, con un aprobado alto. Sin embargo, las inconsistencias de ambos continúan. ¿Eso es lo que le depara a los "grandes" en el próximo siglo?, es difícil de ejercer de pitoniso, pero creo que todo seguirá igual y que sin ir más lejos los dos estarán en el spring final por ganar la liga. Eso si para entender las actuales estructuras deportivas de Madrid y Barcelona deberemos hacernos con algún experto en criptografía, porque ni Dios se entera de lo que hacen. El porqué se ficha a gente para ni tan siquiera convocarlos, el porqué de algunos fichajes sin calidad y el porqué de las dudas sobre esquemas planean tanto en el Bernabéu como en el Camp Nou. Eso si, todo esto trae más morbo, se venden más periódicos y los expertos en criptografía se forran enseñándonos a los aficionados a este...¡hay que ver lo positivo en todo!. Lo que viene ahora es más que interesante...todo un misterio. Nos concentramos en dos equipos, Real Oviedo y Bilbao. Partidos en casa de fábula, sobre todo el equipo de Antic y salidas fuera que se cuentan por derrotas. ¿Cómo se explica esto?. La verdad es que es algo inexplicable y difícil será en un futuro. Quizás esa sea la tónica de equipos de media tabla y de entrenadores conservadores fuera de su feudo. Pero lo curioso es cómo se piensa ganar alguna vez algo...¿jugando todos los partidos en casa?...¡vivamos de utopías!. Y hablando de todo, y un poco más, en pocos días conoceremos quién será el Balón de Oro europeo, que seguramente no será europeo. En el trasfondo de esa elección, un pequeño pique entre dos compañeros y a la vez preseleccionados al galardón, Figo y Roberto Carlos, porque si se lo dan al también madridista Geremi...cuelgo las teclas del ordenador y me dedico a cortar césped con los dientes. ¡Todo es posible!. Curiosamente Figo puede ser Balón de Oro en el Madrid con los méritos hechos en el Barcelona. No sé que pensará el portugués, pero quizás ese mismo planteamiento debería hacerse él si tiene que coger el trofeo. Nunca le eché la culpa de lo que ha pasado al mismo Luis Figo y siempre me decanté por la versión representante. Porque sin duda, Veiga es todo un fichaje de representante y espero que un día de estos me enseñe cómo es capaz de hacer lo que hace. Mientras tanto, en Can Barça se deberían de preocupar algo más por el otro representado de portugués, su compatriota Simao Sabrosa. Un jugador que al comienzo de temporada, por imperativo legal se convirtió en el sustituto de Figo. Todo un papelazo, que sin duda está cumpliendo con notable alto, demostrando partido a partido que lo hace bastante bien. Bueno, espero que por lo menos en el siglo que viene, en el milenio que viene o dentro de tres mil milenios el fútbol sea fútbol y pueda haber alguien, que como yo ahora, que se plantee los parabienes del deporte que mueve al mundo a toque de balón.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas