¡Gigante Estúpido!

POR: JOSÉ ESCAMILLA

POR: JOSÉ ESCAMILLA ¿Qué pasa cuando jugamos como nunca contra Alemania, Brasil, o Italia?, ¿Que pasa cuando ellos dan un partido espantoso, sin llegadas, sin crear peligro en nuestra portería, sin fútbol, y nosotros nos cansamos de jugar bonito, jugar bien en los tres primeros cuartos de la cancha pero fallamos en el último?... Perdemos. Así es el fútbol. La tradición, y las camisetas pesan. No importa que tan bien juegue el equipo chico o mediano, o que tan mal juegue el equipo grande, si el primero no hace un partido PERFECTO, ganará el grande. El otro día escuché a Valdano decir: “en el fútbol las barreras se tiran para siempre, una vez que se ha derribado una, no se le tendrá que volver a derribar jamás”. Y esto es tan cierto como que 2+2 es igual a 4. Una vez que se ha ganado un prestigio y se ha sostenido durante un tiempo de “confirmación”, los equipos contrarios te miran con mayor respeto. No importa que pase el tiempo, un Campeón del Mundo siempre será visto con cuidado, y su camiseta pesará eternamente, aunque se encuentre en la peor de las crisis. (Pregúntenle a Uruguay) México se encuentra en esta situación, no importa que tan mal juegue, no importa que no le salgan las cosas, la verde pesa en la EX – CONCACAF, y pesa en serio. El Tricolor dio una exhibición que da lástima, que causa pena, paupérrima... y ganó sin merecerlo. Se la jugó al peso de su camiseta y salió avante. Veremos cuantos partidos pasan con esta desastrosa actitud, y veremos también, cuantos equipos dan ese juego perfecto que les permita salirse con la suya. Honduras ya lo hizo en el preolímpico, y seguramente está dispuesto a repetirlo, Estados Unidos lo buscará con mucha fuerza (y un poco de violencia), y el resto de los participantes pueden encontrar esa suerte en cualquier momento. El equipo Nacional debe despertar y asumir su papel de Gigante, hacerse respetar por su fútbol y no por su peso histórico, debe dejar a un lado los pretextos y cargar con sus responsabilidades. Se podrá ganar partidos jugando como el domingo, pero si se quiere ganar en todos los aspectos, tendrá que ser jugando bien con la pelotita. He sido testigo de grandes fracasos por parte de nuestra representación nacional, todos por falta de trabajo y exceso de confianza, ninguno por inferioridad futbolística, (por lo menos en la región). Hay que aprenderle a esos fracasos porque es ahí donde se encuentran las grandes enseñanzas, y es a base de caerse y saberse levantar como se aprende a caminar para después correr. Caer en el mismo error que se cayó en el pasado es retroceso, y una clara muestra de falta de madurez. México va a calificar al mundial, no existe duda alguna. El problema será como lo haga, ya estamos hartos de sólo verle buen fútbol al “equipo de todos” cada cuatro años. Y peor aun, verlos jugar bien tres o cuatro partidos, porque de pronto, llega uno más grande, que juega su peor partido, que es dominado, pero que a fin de cuentas pesa mas que nosotros... Así de fácil. La diferencia entre un equipo mediano y uno grande, no está en el número de derrotas, sino en el número de enseñanzas que se han cosechado de esas derrotas. escamilla@mediotiempo.com

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